UNAM analiza por qué jóvenes mexicanos deciden no tener hijos

Investigadores señalan que el cambio climático y la salud mental también afectan los planes de maternidad y paternidad.

CIUDAD DE MÉXICO, julio 11 (EL UNIVERSAL).- Cada vez son más los jóvenes que toman la decisión de no tener hijos durante su vida en pareja, dejando de ser una meta obligatoria para muchas mujeres, lo que deriva en una disminución de la tasa total de fecundidad (TFR, en inglés).

UNAM explica decisión juventud no tener hijos

En México y otras partes del mundo, cada vez más personas de nuevas generaciones optan por no formar una familia con descendencia o aplazar esa decisión, enfocándose en otros aspectos de su vida personal, como su trayectoria profesional.

Una decisión que según especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), responde a diversos aspectos económicos, sociales, climáticos y de salud mental, que a lo largo del tiempo han influido en los planes de vida.

De esta forma, investigadores de la UNAM señalaron que esta tendencia está relacionada con el elevado costo de vida, la incertidumbre laboral, la preocupación por el medio ambiente y la transformación de los proyectos personales.

Factores económicos y sociales influyen en la baja natalidad

Uno de los principales factores que influye en esta decisión es la condición económica. Las nuevas generaciones enfrentan mayores dificultades para adquirir una vivienda, conseguir empleos estables y cubrir los gastos que implica la crianza.

Según la investigadora Verónica Montes de Oca Zavala, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, las nuevas generaciones se encuentran en "contextos de gran competencia laboral y educativa".

La inflación y el aumento en el costo de la vida, como la educación, la alimentación, los servicios y la atención médica también lleva a las parejas a plantear que no cuentan con las condiciones necesarias para asumir la responsabilidad de la maternidad o la paternidad.

Otros motivos tienen que ver con la oferta de trabajo, las consecuencias del cambio climático, la falta de acceso a la salud mental y la escasez de recursos naturales y la incertidumbre sobre las condiciones ambientales que enfrentarán las futuras generaciones.

Otro de los factores se relaciona con la lucha de las mujeres, principalmente con el acceso de las mujeres a una educación superior y al mercado laboral, transformando la manera en que conciben la maternidad y entendiendo mejor sus implicaciones con la atención y recursos.

"Cada vez hay más evidencia de la injusticia en la reproducción, cuidados y de lo que las mujeres sacrifican para ser madres. Nosotras también queremos ganar nuestros propios recursos y seguir preparándonos", expone Verónica, investigadora del IIS.

Actualmente, muchas mujeres deciden enfocarse en sus estudios, consolidar una carrera profesional, alcanzar independencia económica o cumplir otros proyectos personales antes de considerar tener hijos. Además, algunas jóvenes optan por no tener hijos por voluntad propia.

De acuerdo con datos citados por la UNAM, México pasó de registrar cerca de siete hijos por mujer en la década de 1960 a poco menos de dos en años recientes, una disminución que acompaña el comportamiento observado en otros países.

Los especialistas advierten que este cambio tendrá efectos en el envejecimiento de la población, la producción económica, el mercado laboral y los sistemas de salud y pensiones, como el alargamiento de la trayectoria laboral, siendo necesario diseñar políticas públicas acordes con la nueva realidad.

Más allá de una tendencia generacional, la UNAM concluye que la decisión de no tener hijos responde a una combinación de factores estructurales y personales que han redefinido la forma en que las juventudes construyen su proyecto de vida.