El reparto de utilidades no es un bono ni un favor de la empresa: es un derecho laboral para los trabajadores, siempre que el centro de trabajo haya generado ganancias durante el año fiscal anterior.
Este pago, conocido como PTU, debe entregarse a los empleados que hayan trabajado al menos 60 días en la empresa, ya sea de planta o eventuales, conforme a la Ley Federal del Trabajo.
En 2026, las empresas tienen como plazo general hasta el 30 de mayo para pagar utilidades si son personas morales, y hasta el 29 de junio si el patrón es persona física.
El monto se calcula con base en las ganancias declaradas por la empresa. Una parte se reparte según los días trabajados y otra conforme al salario recibido por cada trabajador.
No todos tienen derecho al pago. Quedan fuera directores, administradores, gerentes generales, trabajadores por honorarios sin relación laboral y eventuales que no hayan cumplido los 60 días mínimos.
Si la empresa no paga, el trabajador puede acudir a la Profedet para recibir asesoría gratuita y reclamar el pago correspondiente.