VETERINARIA FORENSE

Todos los seres vivos somos parte de un proceso llamado vida que se originó en este planeta hace unos 3,800 millones de años, cambiando y adaptándose a través de las generaciones por selección natural, y aún seguimos adaptándonos a las circunstancias. Todos los animales evolucionamos formas, fisiología y comportamientos que nos favorecieron para sobrevivir. Los antropoides y humanos con nuestro gran cerebro pensante y malicioso, logramos engañar y aprovechar a las presas y depredadores hasta convertirnos en los amos del mundo. No obstante, exageramos, abusamos de nuestras capacidades destruyendo ecosistemas y descuidadamente ambientes que nos convenían. Traicionamos a los seres contemporáneos que comparten con nosotros los pocos años que estamos en el mundo cometiendo terribles barbaridades contra la naturaleza y sus individuos, efectuamos excesos y crueldades sin límite. Así, actualmente ocurren crueldades y crímenes contra los animales, que, al considerarse objetos, por muchos años no se castigaban.       

Ahora ya es posible diagnosticar y detectar eventos, observando y reconociendo las características que desencadenan. Es más, utilizando estos conocimientos pueden investigarse eventos de violencia en humanos y animales, esclareciendo, de manera científica e imparcial actos de crueldad o muerte. 

Entrevistamos al Dr. Gilberto Ballesteros, de la Facultad de Veterinaria de la UASLP. Perito en Veterinaria Forense, quien en colaboración con la Facultad de Ciencia Sociales y Humanidades realiza investigación, experimentación y educación en ciencias forenses; actividad multidisciplinaria que permite obtener pruebas para determinar actos de crueldad en animales y humanos. Nos comenta: “Para disminuir la generalizada crueldad hacia los animales en nuestro país se necesita que la ley no quede en letra muerta; requerimos evidencias científicas, como las pruebas de maltrato y violencia, para realizar acciones rápidas y expeditas conforme a la ley.”

Desgraciadamente México se encuentra entre los tres países con mayor índice de abandono y maltrato animal en el mundo, cifras directamente relacionadas con la violencia e inseguridad que atraviesa nuestra sociedad, aunado a la gran impunidad que fomenta aún más esta situación. 


? Casos impunes de crueldad y muerte de animales exponen en ante la comunidad nacional e internacional la descomposición social en nuestro Estado. no el tradicional primer plano. 

Son conocidas las argucias de la defensa de los criminales, como exigir pruebas concluyentes difíciles de conseguir al pasar unas horas del hecho, o dilatar los procedimientos legales, esperar que “todo se enfrié”, hasta que el demandante “se fastidie” ante el burocratismo o tortuguismo de las autoridades; las cuales parecieran no dar importancia, no indignarse ante tales delitos (Lo cual debería sancionarse severamente).  

También es urgente frenar la violencia en espectáculos que festejan sangrientas peleas de gallos, perros, corridas de toros donde el torero es vanagloriado como un deportista exitoso ante la multitud.  A estas prácticas se les defienden con el absurdo argumento de una Ley de usos y costumbres, que avergüenza internacionalmente a nuestro país, conocido ampliamente por sus casos de violencia extrema, desapariciones, torturas y asesinatos.    


? La ciudadanía exige justicia, no obstante, las autoridades encargadas de la protección animal mantienen un perfil bajo, muestran burocratismo y tortuguismo, pareciera no quisieran que la ley de cumpla.

Continuamente nos enteramos de casos donde el culpable de maltrato e incluso asesinato de animales es evidenciado, pero no pasa nada. Se han encontrado y evaluado casos de individuos perversos que descargan su frustración y miseria contra los más vulnerables, las mascotas.

Casos de tortura tan extrema, que ocasiona la muerte del animalito. Niños testigos angustiados, traumados por lo que se les hace a los animales; pero aun así no pasa nada, abogados sin escrúpulos encuentran los resquicios legales para burlar el espíritu de la ley.  

La protección a los animales no es una moda pasajera, es una realidad evidente, científica y ahora está amparada por leyes federales y estatales que debemos hacer se cumplan con toda severidad, para los culpables, sus cómplices y encubridores. Solo así empezaremos a rehabilitar la humillante fama de México de ser el país enemigo de sus animales. Tenemos que lograrlo.  

En San Luis Potosí, se ha propuesto la Ley Hope, que busca sanciones más severas para los culpables de maltrato animal en el Estado, agravándose por cometerse ante niños o mostrándolo por Internet. A raíz del caso de maltrato y muerte de Hope, una perrita golpeada y brutalmente asesinada. 

La ciencia de los investigadores de nuestra UASLP tiene la manera como encontrar las pruebas para hacer justicia, tan necesaria actualmente en el país, nosotros debemos hacer que esto ocurra.