Morelia, Mich.- A dos semanas de que escaló la violencia en el municipio de Parácuaro, unas 100 familias tuvieron que abandonar sus viviendas en las comunidades de Ordeñitas, Maravatío y El Tepehuaje.
Parácuaro se encuentra situado en la zona de Tierra Caliente, a unos 20 kilómetros de Apatzingán, región que disputan los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Viagras y reductos de Los Caballeros Templarios.
En Ordeñitas, a 35 kilómetros de la cabecera municipal, los negocios y escuelas están cerrados. Sólo se ve el rondar de hombres armados, corroboró El Universal en un recorrido por esa zona. Los otros dos pueblos están en la misma condición.
Hay un conflicto por el control del territorio, señala el párroco de Parácuaro, Adrián Alejandre Chávez, aunque dice desconocer entre qué grupos criminales.
“Lo que sí conozco y me consta son los enfrentamientos que se dan de un grupo de aquí del pueblo con otro grupo que no sé quién es, de dónde viene y qué pretenda, pero los afectados son las personas que han sido desplazadas”, menciona.
Autoridades del lugar confirmaron que son cerca de 100 familias las que se han desplazado por la violencia en la zona.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, José Martín Godoy Castro, señala que la violencia no cesará hasta que los criminales así lo decidan. “Mientras se estén peleando dos células, esto va a continuar o hasta que decidan dejar de pelearse, de agredirse, o uno elimine al otro”.
Por su parte, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) hizo un llamado urgente a las autoridades locales para que atiendan a la brevedad este fenómeno que ha obligado al desplazamiento de familias.