GUANAJUATO.- Un año después de la detención de José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, presunto líder del “Cártel de Santa Rosa de Lima”, el escenario de guerra cambió en Guanajuato con la expansión del “Cártel Jalisco Nueva Generación” y la presencia del “Cártel de Sinaloa”, que tiene a esta entidad como la más violenta del país.
En el territorio estatal quedaron atrás las acciones de “narcoterrorismo”, pero siguen los tiroteos en las calles, las emboscadas, ataques a negocios, en el interior de viviendas, contra policías, así como el tiradero de cuerpos y las extorsiones, el comercio de drogas, aumentó la desaparición de personas y surgió el desplazamiento forzado por la violencia en algunas regiones.
Especialistas en seguridad pública coinciden en que la captura de “El Marro” debilitó al “Cártel de Santa Rosa de Lima”, mas no lo eliminó, y trajo consigo la movilidad de cárteles con actividad igualmente letal, sólo que, a diferencia del apogeo de “El Marro”, ahora se montan pocas narcomantas en espacios públicos de León y no hay circulación de videos o mensajes en redes sociales.
Yépez Ortiz, está preso.