Puebla, Pue.- La oscuridad aún cubría la ciudad cuando el sonido de los altavoces de las patrullas de la Policía Municipal rompieron el silencio; se ordenaba a la población salir de sus hogares para prácticamente salvar la vida.
Algunos se despertaron pronto y saltaron de la cama; otros, hasta que sintieron los ruidos en su puerta machacada por los puños de los agentes que los llamaban a salir, ante una nube de gas LP que representaba peligro inminente.
Pasaban de las cuatro de la madrugada cuando comenzó el desalojo de al menos seis colonias afectadas por la fuga de gas provocada por huachicoleros en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Más de mil 200 familias abandonaron sus hogares cargando a sus hijos, a sus perros y gatos, así como documentos oficiales.
Las colonias Villa Frontera, San Pedro, Villas del Marqués, Villas San Gregorio, Revolución Mexicana y Jorge Murat quedaron desiertas.
Pasadas las nueve de la mañana, cuando la fuga aún no había sido controlada, en la colonia Jorge Murat un hombre desoyó las advertencias de riesgo y regresó corriendo a su hogar.
Había vigilancia, pero él pasó entre los trabajadores de Pemex a toda prisa, se perdió en la espesa nube y cinco minutos después estaba de regreso. Ya no venía solo, jalaba la correa de un pitbull. El muchacho no quiso decir su nombre, pero sí el del perro, Conor, que saltaba de alegría cuando salía de la “zona cero”. Por unos segundos, ambos robaron la atención de los trabajadores de Pemex, a quienes arrancaron una sonrisa en medio de la contingencia.
Alumnos de 77 escuelas suspendieron clases por la contingencia, además de que una parte del Hospital General del Norte de Puebla y la Central de Abasto fueron desalojados para evitar pérdidas humanas.
Según la Gerencia de Estrategia y Sistemas de Seguridad y Monitoreo de Pemex, de las 125 tomas clandestinas de gas LP registradas en ocho estados entre enero y julio, 44 se concentran en Puebla. La entidad es la segunda con el mayor número de perforaciones ilegales para extraer combustible, la primera es el Estado de México, con 49.
Pemex informó que el tramo del poliducto afectado por la perforación ilegal corresponde a LPG ducto Cactus-Guadalajara, en la zona norte de la capital poblana. Aclaró que esta infraestructura, que forma parte de la red de ductos, “únicamente transporta gas LP”.