Tlahuelilpan, Hgo.- A Tlahuelilpan la desgracia le llegó entre llamas y un olor a gasolina que se sentía hasta los intestinos. La explosión de una toma clandestina en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), el 18 de enero de 2019, dejó un saldo extenso: 137 víctimas mortales, 194 huérfanos, cientos de padres sin hijos y una economía inestable para los que hoy cuentan lo que pasó.
Víctimas colaterales de la tragedia o no, en Tlahuelilpan y sus comunidades aledañas, los vecinos coinciden en que la explosión cambió los ánimos y deterioró la economía de esa tierra.
Primero, dicen algunos vecinos, porque hombres y mujeres —cabezas de familia— perdieron la vida en el siniestro y con ello sus actividades económicas se apagaron. Y segundo, porque antes de la explosión la economía también se mantenía gracias a actividades en la ilegalidad, como el robo de combustible y la venta de huachicol.
—La explosión generó cambios en el empleo y el entorno social, ya vamos para un año y esto no se ha mejorado en ningún aspecto. Si estábamos marginados, ahora lo estamos más desde esa desgracia —platica don Alejo, cuidador del panteón.
—Las cosas están muy tristes, aquí nada volvió a ser igual —coincide Efraín, vecino de la comunidad de Teltipán, mientras visita el lugar de la explosión, donde una desgarrada Bandera de México ondea entre nichos y cruces.
Las cifras de Pemex respaldan los dichos: de acuerdo con la estadística que obra en la Gerencia de Estrategia y Sistemas de Seguridad y Monitoreo de Petróleos Mexicanos, durante 2019 en Tlahuelilpan aumentaron en más de 1000% las tomas clandestinas detectadas.
Según cifras oficiales, entre enero y septiembre de 2018 se detectaron 14 tomas en Tlahuelilpan. Para el año siguiente, y en el mismo periodo, el cambio fue drástico: hubo 161 “piquetes”.
Algo similar pasó en los municipios aledaños a Tlahuelilpan. En Tetepango las tomas clandestinas aumentaron de 44, entre enero y septiembre de 2018, a 252 en el mismo periodo del año de la explosión; en Tlaxcoapan pasaron de 30 a 139 y en Tezontepec, de 28 a 66. En Hidalgo, los datos señalan que se pasó de mil 486 a 3 mil 266, es decir, 12 tomas por día.