Ya renovada, la finca de López Obrador lo espera

Palenque, Chis.- Cielo gris y en las faldas de los cerros se ve colgar una espesa bruma blanca, como si las nubes estuvieran en el suelo.

Sobre la ruidosa y transitada carretera Pakalná-Palenque, donde se ubica la quinta La Chingada del expresidente Andrés Manuel López Obrador, desde hace 15 días un grupo de trabajadores laboran adecuando el inmueble.

Destaca que la quinta ha estrenado banqueta, las bardas pintadas de blanco brillan como si fueran nuevas, pero sobre todo los cambios más notorios son en dispositivos de seguridad.

Junto al zaguán negro, de techo rojo, fue instalada una cámara doble de videovigilancia.

Todo el perímetro de la propiedad fue protegido con alambre de seguridad (concertina) con navaja recta. Además, en el inmueble, junto al portón del lado derecho, se retiraron dos pequeñas paredes de un metro de alto, donde la gente se recargaba para esperar el transporte público y cualquiera se podía subir a mirar.

La quinta del político tabasqueño tiene como vecinos un taller mecánico y un hotel donde guacamayas y tucanes gritan desde las primeras horas del día. En el espacio de la alberca también se puede constatar la presencia de cámaras de vigilancia que apuntan a la quinta, pues metros más abajo hay un viejo puente de madera que cruza un estanque que comparten ambos terrenos.