"Ya sabemos que regresaste, te vamos a matar"

"Ya sabemos que regresaste, vimos tu nombre en el periódico", dijo el hombre y después le soltó un golpe en el pecho a Leonardo Martínez Peralta, un reportero que hace unos meses regresó a Zihuatanejo, Guerrero, después de estar desplazado durante dos años y medio.

"Te andamos buscando para matarte", le advirtió el hombre de unos 25 años, delgado, de un 1.70 de estatura.

Eran las 13:00 horas del viernes 4 de febrero, Leonardo regresaba a su carro en la colonia El Calechoso, a cinco minutos del centro de Zihuatanejo. Antes, había entrevistado a pobladores sobre la contaminación del agua.

A la mitad del camino vio al hombre que estaba debajo de un árbol, se le hizo sospechoso pero siguió avanzando. Cuando lo tuvo casi de frente, el hombre lo paró. Fue directo: "Mira hijo de tu puta madre, ya sabemos que ya regresaste, vimos tu nombre en el periódico. Te andamos buscando para matarte", le soltó.

Leonardo, dice, sólo atinó a decirle que por qué no lo habían hecho. El hombre le arrebató el botón de pánico que le asignó el Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de los Derechos Humanos y se fue.

Leonardo se quedó solo. Llamó al 911, llegaron unas seis patrullas, revisaron el lugar, montaron un retén pero no hallaron al hombre que lo amenazó.

El periodista recordó que ya se había topado con esa persona desde hace tres días afuera de su casa, en el centro, cuando andaba reporteando.

Los policías le recomendaron presentar una denuncia ante el Ministerio Público. Cuando llegó, no lo atendieron, le dijeron que tenían mucho trabajo y que volviera a las seis de la tarde.

A esa hora regresó, pero entonces estaban comiendo. Esperó. Al final, Leonardo salió del Ministerio Público a las 10 de la noche.

Al llegar a su casa escribió un reporte sobre la agresión y lo envió a Enrique Irazoque Palazuelos, coordinador ejecutivo nacional del mecanismo; a Alfonso de la Rosa López, jefe de la Unidad de Evaluación de Riesgos; a Jorge Ruiz del Ángel, de la Unidad de Reacción Inmediata y a su primer contacto, Columba Pérez Pacheco.

Hasta la tarde del lunes, ninguno lo había contactado.

También notificó a la empresa RCU el robo y llamó al número de emergencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, donde lo atendió un visitador. Los dos le dijeron que notificaron su caso al mecanismo.

"El mecanismo tiene por lo menos tres notificaciones de lo que me pasó y nadie se ha comunicado", lamenta el reportero.

Sobre la agresión, Leonardo tiene dos hipótesis. Una: se debió a una nota donde denuncia que los Bancos del Bienestar, en algunos municipios de la Costa Grande, están abandonados, la primera que publicó tras su retorno.

Dos: por la denuncia que presentó en 2019 por las amenazas de muerte que recibió por parte de dos organizaciones criminales que lo obligaron a huir.

---La huída y el regreso

En febrero de 2019, Leonardo dejó Zihuatanejo. Trabajaba para el diario "ABC", cubría la fuente policiaca. Él y otros dos compañeros se fueron por las presiones y amenazas del Cártel Jalisco Nueva Generación y "Los Viagra".

El 29 de abril de 2021, la Junta de Gobierno del mecanismo determinó que el nivel de riesgo de Leonardo había disminuido para que regresara a Zihuatanejo.

El reportero pidió seis meses más, pero le dieron cuatro.

"No quiero ser un muerto más"

—¿No tienes miedo de que se publique esto? Puede aumentar el riesgo.

—No, porque si sigo con miedo, eso no me va salvar. Quiero que se publique porque el mecanismo no está haciendo su trabajo, ellos saben que tengo riesgos. Con lo que me pasó el viernes tengo un riesgo muy grande, ya me avisaron que saben que estoy aquí. A mi me preocupa que el mecanismo no haga nada.

"Lo denuncio porque no quiero ser un muerto más, porque a los periodistas que han matado, como los de este año, eran reporteros que tenían riesgo y no hicieron nada por ellos".