Explicó que el Parkinson es un trastorno progresivo que afecta el movimiento y sus signos más visibles incluyen temblor, lentitud y alteraciones en la postura y el equilibrio.
Indicó que también existen síntomas no motores, que pueden aparecer antes, entre ellos, se encuentran trastornos del sueño, dificultad para hablar y cambios en el estado de ánimo.
"El factor de riesgo más importante es la edad avanzada y los casos van en aumento. El diagnóstico se realiza con base en criterios clínicos", puntualizó.
Advirtió que un número considerable de personas no recibe diagnóstico, por lo que "esta enfermedad se asocia con barreras en el acceso a servicios de salud, sobre todo en zonas fuera de Mérida".
"El Parkinson en Yucatán presenta retos en identificación temprana. La falta de detección oportuna retrasa el inicio de tratamientos que pueden mejorar la calidad de vida", manifestó Leal Ortega.
Sin embargo, señaló que existen terapias que ayudan a controlar los síntomas, como pueden ser medicamentos y procedimientos como la estimulación cerebral profunda.
"No hay un tratamiento que pueda revertir la pérdida de dopamina, que causa el Parkinson, sin embargo, hay múltiples opciones terapéuticas disponibles", afirmó.