Ciudad de México.- Pese al incremento en los casos positivos de Covid-19, y de que en promedio 7 mil personas se contagian diariamente en la capital, este sábado se presentó un contraste, pues mientras decenas de jóvenes salieron a divertirse a los bares y antros de la Zona Rosa, Garibaldi y algunos restaurantes del Centro de la Ciudad lucieron vacíos.
Garibaldi se encuentra desolado. La fiesta, los mariachis y la bebida han quedado de lado por la pandemia de coronavirus. Desde el 1 de enero, día en que esperaban el arribo de capitalinos, las condiciones no mejoran y ahora la variante ómicron comienza a alejar más a los clientes, no sólo en esta plaza, sino en otros puntos en el primer cuadro de la CDMX.
La mayoría de las mesas se ven vacías en toda la plaza, los mariachis deambulan y apenas una pareja de enamorados les pide unas cuantas canciones.
Sin embargo, otras zonas de bares en el primer cuadro de la capital también lucieron con poca afluencia la tarde del sábado, pero poco a poco recibieron clientes, como ocurrió en la Zona Rosa, en donde desafiaron la probabilidad del contagio.
A pesar de que no hay restricciones sanitarias, y era quincena, únicamente la Zona Rosa recibió una cantidad importante de clientes. Otro aspecto es que esta calle es un cruce principal para las personas, por lo que se veía alta concentración de transeúntes.