2021

Se está terminando 2021, año de grandes retos para el mundo, llevamos casi dos años de pandemia, la cual cambió la forma de relacionarnos socialmente, de trabajar, pero sobre todo con efectos devastadores en la economía y la salud; a pesar de ello 2021 ha sido mucho mejor que el 2020; hace un año el sistema de salud estaba saturado, la economía casi paralizada y la sociedad fastidiada del encierro, hoy en día tenemos diferentes vacunas que ha detenido los contagios, la economía se está recuperando y la sociedad regresando a la normalidad.

Sin duda la crisis no ha sido pareja para toda la sociedad, los sectores más vulnerables fueron los más afectados, los más perjudicados en lo económico, lo social y emocional. La buena noticia fue que para el tercer trimestre de 2021 se tuvo un crecimiento de 4.7%, aunque la inflación alcanzó niveles históricos del 7.45 % para la primera quincena del mes de diciembre de 2021, pero aún estamos lejos de la hiperinflación de los años ochenta del siglo XX, por eso hay que estar alertas y tomar acertadas decisiones de política económica.

En cuanto a San Luis Potosí, los avances y problemas públicos son los mismos de los últimos años; hay buenas noticias en lo económico, pero esta situación no se ven reflejada en lo social. Según la asociación civil México Cómo Vamos, se logró superar la caída de la economía local generada por la pandemia de Covid – 19 de 2020 al alcanzar un crecimiento del 24.9 % en el segundo trimestre de 2021; mientras que en el tercero se lograron generar 16,471 empleos, aunque no supero la meta de 20,475.

En lo que se refiere a la productividad esta fue $159 por hora, inferior al promedio nacional que fue de $167 para el tercer trimestre de 2021, pero muy lejos del estado más productivo que fue Campeche con $626; la pobreza laboral logro reducirse del 48.8% del tercer trimestre del 2020 al 43.6 % en el tercer trimestre de 2021. La economía informal se incrementó del 47.2 % al 51.8% en el mismo periodo. La desigualdad laboral también se incrementó al pasar de 0.402 a 0.403 del primer trimestre de 2020 a tercer trimestre de 0.403.

Esto significa que San Luis Potosí tuvo una recuperación económica positiva, pero que la productividad sigue siendo uno de los grandes problemas estructurales del Estado; que 43 de cada 100 potosinos no puede adquirir la canasta básica con sus ingresos laborales generando con ello grandes índices de pobreza y desigualdad social; que 52 de cada 100 potosinos se desempeña en la economía informal, perjudicando principalmente su seguridad social; que los hombres en los mismos empleos, ganan más que las mujeres, generándose con ello grandes brechas de desigualdad de género.

La economía avanza, lentamente, pero se va recuperando, pero los grandes pendientes están en lo político, desgraciadamente en México no hay una oposición fuerte y una democracia sin contrapesos, por lo que el debate es de mala calidad, abundan las descalificaciones y la imposición de decisiones de política pública de manera unilateral; no hay diálogo con los empresarios, las mujeres, los académicos; para un gobierno de calidad no basta con ser popular, se requiere tomar decisiones de política pública sustentadas en la evidencia.

En lo local llego la alternancia política, pero no queda claro cuál es el proyecto político, qué agenda de gobernabilidad hay para los próximos años, no hay propuestas de una reforma política que modifique la estructura de poder que ha dominado en los últimos años; no hay una reforma de la administración pública para sentar la base de un gobierno de resultados, ni una reforma municipal que construya un gobierno que refleje la pluralidad social y que separe las decisiones técnicas de los intereses políticos.

Tenemos un gobierno pequeño comparado con la dimensión de los problemas públicos, en esta perspectiva el pendiente más grande de 2021 y seguirá siendo para 2022, es generar una reforma fiscal que dote de recursos públicos al gobierno federal, la recaudación de recursos es muy baja comprada con países de América del Sur y Europa, los gobiernos locales son altamente dependientes de los recursos federales, ahí radica el problema de la cobertura de los servicios públicos y la calidad de las políticas públicas.

En resumen, a pesar de lo complejo que ha sido el 2021, hay que quedarnos con lo positivo, la recuperación de la economía, los avances en el control de la pandemia, la nueva vida virtual que tiene la sociedad; pero también ocuparnos de los pendientes: reforma fiscal, desigualdad, informalidad, pobreza laboral y equidad de género, pero sobre todo superar los gobiernos unipersonales y el manejo patrimonialista de los recursos públicos. Queridos lectores, reciban un fuerte abrazo con el deseo que 2022 que sea un buen año para todos. Próxima colaboración: 12 de enero de 2021.

@jszslp