De aquél ya muy lejano 1994, cuando en México por primera vez se daba un debate entre tres candidatos a la Presidencia de la República: Ernesto Zedillo Ponce de León, Diego Fernández de Cevallos y Cuauhtemoc Cárdenas Solórzano, inauguraron en los procesos electorales federales la sana costumbre democrática de intercambiar ideas para establecer con toda claridad el proyecto de país que cada uno aspiraba construir esto a partir del modelo ideológico que representaban.
Hace 30 años de ese primer ejercicio, hubo un claro vencedor, el también llamado Jefe Diego, abogado de profesión, parlamentario y experto en la disciplina de la oratoria, no tuvo mayor problema en exponer con claridad su idea principal, el México de aquella última década del siglo XX le urgía un cambio, el mismo cambio que planteara el malogrado Luis Donaldo Colosio Murrieta en el monumento a la Revolución: “un cambio con rumbo y responsabilidad”, diría con ahínco el otrora mártir de Lomas Taurinas.
El cambio sí llegó, -pero seis años después-, cuando en otro de los momentos que nos han marcado como generación, fuimos testigos de lo inimaginable, el otrora partido invencible por voz de su Jefe Máximo, reconocía en el año 2000 por primera vez desde 1929 una derrota en la elección de Presidente de México.
“Alternancia” le comenzarían a llamar los politólogos y analistas, 24 años pasaron desde la primera a la que le siguieron dos más, algo que es normal en todas las democracias.
Así, de lo ocurrido el pasado domingo en el debate cada quien tendrá su lectura del resultado, pero ya disminuida la resaca que dejó ese ejercicio, le comparto algunos datos interesantes que son además una invitación a reflexionar cuanto hemos cambiado como mexicanos y como país.
1. Hace 30 años debatían tres candidatos de tres partidos que hoy postulan una misma candidatura.
2. Hace 30 años debatían tres candidatos, todos ellos varones, un ingeniero, un economista y un abogado. Hoy son tenemos dos mujeres candidatas, una física, una ingeniera y un internacionalista, ellas y él con estudios de posgrado.
3. Hace 30 años dos de los partidos postulantes no existían (MORENA y MC).
4. Hace 30 años no hubo traducción simultánea en lengua de señas mexicana.
5. Hace 30 años el debate pudo verse sólo a través de las televisoras, no existían redes sociales, ni otros medios digitales.
6. Hace 30 años uno de los candidatos, el Ing. Cárdenas Solórzano participaba por segunda ocasión en la contienda presidencial, postulado por el partido que el mismo fundó en 1989 (PRD).
7. Hace 30 años en el post debate hubo coincidencia prácticamente unánime que Fernández de Cevallos ganó inobjetablemente el debate, luego de eso, la cobertura mediática hacia su figura disminuyó considerablemente.
8. Hace 30 años el Instituto Federal Electoral organizaba las primeras elecciones presidenciales, luego de lo ocurrido en 1988, había nuevas reglas electorales, con un Organismo ciudadano al frente.
9. Hace 30 años México vivía su elección el mismo año del alzamiento zapatista y el mismo también en que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio.
10. Hace 30 años el candidato vencedor en las elecciones fue Ernesto Zedillo, su eslogan de campaña: “Bienestar para tu familia”, se empleaba por primera el vocablo “Bienestar”, aunque no se utilizó como programa de gobierno.
A la distancia parece increíble que hayan pasado tres décadas de aquel convulso 1994, Zedillo, Cárdenas y Fernández, siguen con vida y aunque avanzados en edad, son referentes en el ámbito político, sus nombres están inscritos en la historia de nuestra incipiente democracia, seguramente observaron con atención el debate y muy seguramente también recordaron con nostalgia aquel año, e imagino que fue imposible no pensara: “¿lo habríamos hecho mejor?”.
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