¿Agua de borrajas?

La Contraloría General del Estado inició ya una investigación sobre las razones por las cuales el Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto” perdió la acreditación de la Secretaría de Salud federal que le permitía prestar sus servicios al Seguro Popular, lo cual le ocasionó un daño financiero millonario. No hay que echar las campanas al vuelo, pues muchos de los procesos que se inician en la CGE terminan en agua de borrajas. Y cuando conducen a la imposición de alguna sanción, media hora más tarde los involucrados la echan abajo con un amparo de machote.

Fechado el 16 de mayo pero entregado en el HC el lunes 20, el oficio CG/DIAEP/331/2019 firmado por el licenciado Mario Moctezuma Bravo, director de Investigación Administrativa y Evolución Patrimonial de la Contraloría, solicita información puntual y detallada de todo lo sucedido en torno a la pérdida de la acreditación del Seguro Popular. De acuerdo a fuentes de la CGE, la petición ya fue atendida por la Dirección del Hospital y la comunicación correspondiente, con una extensa narración, fue recibida el lunes 27.

En esencia, lo que la Contraloría estatal sabe ahora es lo mismo que publicamos el jueves anterior: el HC dejó de estar en el esquema del Seguro Popular desde el 30 de noviembre del año pasado. Los ingresos anuales del “Morones Prieto” provenientes del Seguro Popular rondan los 400 millones de pesos, por lo que seis meses excluido podrían traducirse en un daño financiero del orden de los 200 millones. La desacreditación del hospital potosino se debió a turbias maniobras de la secretaria de Salud estatal, doctora Mónica Liliana Rangel Martínez.

Lo que la relatoría del HC no puede decirle a la Contraloría son las razones ocultas (venganzas por impedirle hacer negocios personales con contratistas y proveedores diversos del hospital) de Rangel Martínez para perjudicar al nosocomio. Pero si la CGE realmente quiere llevar a cabo una investigación seria, completa y exhaustiva, puede revisar quiénes son los proveedores y contratistas de los hospitales del Niño y la Mujer, y los generales de Soledad, Valles, Rioverde y Matehuala, a partir de 2015 que entró en funciones la actual administración estatal.

Por otra parte, el miércoles de la semana anterior, cuando ya nuestra columna del día siguiente estaba prácticamente concluida, nos llegó el dato de que la Secretaría de Salud del Estado había recibido la reacreditación del Hospital Central para que pudiera incorporarse nuevamente al Seguro Popular en calidad de prestador de servicios. Los documentos respectivos se recibieron el martes 20, pero traen fecha 13 de marzo del presente año.

Actualmente están en proceso gestiones ante la SS federal para ver si es posible rescatar pagos del SP con carácter retroactivo a mediados de marzo. Si se logra, el perjuicio económico infligido por la Dra. Mónica Liliana Rangel Martínez al Hospital Central podría ajustarse a unos 100 millones de pesos. Sean 200 o 100 los millones perdidos, ¿cómo podría recuperarlos el “Morones Prieto” para no ver seriamente afectados los servicios que ofrece a la población en general? Prácticamente la única alternativa sería una ampliación presupuestal a cargo del Gobierno del Estado, quien para poder hacerlo tendría que recortar una suma similar en otro u otros programas de inversión. 

Dicho de otra forma, la fea puñalada que la rencorosa y vengativa secretaria de Salud estatal quiso pegarle a sus odiados enemigos del Hospital Central que le cerraron las puertas a negocios cochinos, acabará recibiéndola la administración de su amigo y protector el gobernador Juan Manuel Carreras López.

Por cierto, la semana pasada el agotamiento del espacio nos obligó a dejar fuera un dato interesante: otro de lo motivos del profundo encabronamiento de la Dra. Rangel Martínez contra el Hospital Central fue que por allá del 2016, un buen día envió al nosocomio “para que se incorporaran a su plantilla de personal” a cuatro elementos conflictivos con quienes ya no quería lidiar en la SS y a los que no podía correr por pertenecer a uno de los sindicatos de la burocracia estatal.

Se trataba, según la información recabada, de un siquiatra, un enfermero, un químico y un empleado administrativo. Igual que llegaron al Hospital Central salieron de ahí minutos más tarde, pues el “Morones Prieto” tiene su propio sindicato desde siempre, no forma parte de las dependencias o instituciones donde su personal está afiliado al SUTSGE, al SITSGE o algún otro. Además, la dirigencia sindical del HC consideró que no tenían por qué convertirlos en el cesto de basura personal de doña Mónica Liliana. Ese pleito también lo perdió.

Finalmente, hay que consignar que a raíz de que se hizo pública la feroz embestida de la Dra. Rangel Martínez contra el Hospital Central, numerosos médicos de diversas generaciones se hicieron presentes “para lo que se ofrezca”, desde firmar un desplegado hasta participar en una marcha o en un plantón.

LA VISITA

A los dos les echó bronca el presidente López Obrador por estar incordiando en un evento que era “suyo de él”. Sin embargo, queda la impresión de que el saldo fue más negativo para Ricardo Gallardo Cardona que para Xavier Nava Palacios.

¿Por qué? porque si Gallardo Cardona quiere ascender o por lo menos continuar su carrera política necesitará ineludiblemente el visto bueno de López Obrador. Con el PVEM convertido ya en un satélite más de Movimiento de Regeneración Nacional, no va a ningún lado. Consecuentemente, para lo que pueda venir RGC necesitará la bendición o el palomeo del líder real de Morena. Desde otro enfoque: no puede haber veneno más letal para las aspiraciones gallardistas, que ganarse el desafecto de Andrés Manuel.

Caso distinto es el de Xavier Nava Palacios, quien si también se propone continuar en la actividad política electoral, sea para reelegirse en la alcaldía o para buscar la gubernatura en el 2021, su ruta está más por el lado del PAN, del MC y, eventualmente, hasta del PRI si llegado el caso se abriera la posibilidad de una alianza entre todos esos partidos. Dicho de otra manera, las expectativas políticas de XNP no están condicionadas a lo que piense AMLO.

El contenido de los tres párrafos anteriores me daba vueltas en la cabeza cuando el presidente López Obrador iba por la mitad de su discurso en Fundadores, luego de haber regañado a los gritones que lo incomodaban. Pero enseguida, minutos más tarde, concluye su intervención con un ¡Viva el Dr. Nava! ¿Y eso?

No estaba leyendo. AMLO tenía con él un texto en varias hojas que consultó varias veces a lo largo del discurso, sobre todo cuando hacía referencia a cifras o a nombres propios. En el momento de concluir con los vítores a Ponciano Arriaga, a Camilo Arriaga y al Dr. Nava, no tenía la vista en los papeles. Así, nos resulta imposible saber si la referencia a Salvador Nava venía en el texto o si fue una mención improvisada con intencionalidad política.

En el escenario nacional es difícil encontrar a alguien con más instinto político que Andrés Manuel López Obrador. Razón por la cual no es fácil asumir que su mención encomiástica del Dr. Nava fue políticamente inocua.

En resumen, la visita presidencial del pasado viernes parece haber dejado un saldo posiblemente favorable para el alcalde capitalino; pareciera que en el ámbito de las expectativas él salió “ganón”. En cambio, resulta obvio que ese no fue un buen día para Gallardo Cardona, cuyas ganas de fastidiar a Nava Palacios le reportaron el indeseable y contraproducente resultado de irritar precisamente a quien tiene su destino político en sus manos.

Por lo demás, XNP tuvo la oportunidad de entregar al presidente López Obrador un legajo con detalles de todas y cada una de las denuncias que por corrupción ha presentado su administración en contra de su antecesor Ricardo Gallardo Juárez. El documento incluye información de otras investigaciones que están en curso y que en las próximas semanas conducirán a nuevas querellas formales ante las fiscalías estatal y federal.

Originalmente, pensamos que el informe a AMLO se referiría únicamente a las denuncias de carácter federal, que en toda caso serían las de su competencia para impulsar o archivar, pero el hecho de que se hayan incluido las del fuero común que están en la cancha estatal, suena como un “darle la queja al rey” que seguramente no debe de haberle gustado mucho al gobernador Carreras. Pienso yo.

A manera de despedida, un dato chismosón: Ricardo Monreal, el líder de la mayoría morenista en el Senado, llegó a San Luis acompañando a López Obrador. Se fue con él a Pinos, en su natal Zacatecas, y regresó para acompañarlo en el evento de Fundadores. Pues con todo y su elevado rango oficial y político, nomás no lo dejaron subir al presídium. No es que no lo haya intentado, es que físicamente se lo impidieron los de la ayudantía presidencial, con el simple pero categórico argumento de “usted no está en la lista”. ¿Qué tal, eh?

Comprimidos

Definitivamente las cosas no pueden andar bien en un país donde civiles de conducta sospechosa secuestran, desarman, maltratan, vejan y humillan IMPUNEMENTE a una oncena de soldados que cumplían con su deber. El video que muestra el miserable momento más que coraje da tristeza.

A principios del 2003, cuando la candidatura priísta de don Luis García Julián a gobernador del estado era combatida por otros priístas (varios de los cuales acabarían emigrando al PRD), un amigo nuestro se encontró en un restaurante de la Ciudad de México al director de Consulta Mitofsky, Roy Campos, con quien se llevaba muy bien, y aprovechando la oportunidad le preguntó ¿Cómo andan las cosas para el PRI en San Luis? Rápidamente el experto encuestólogo le respondió: “Andan muy motivados peleándose para ver quién pierde”. Lo mismo se podría decir hoy por hoy de los panistas potosinos.

"El Mijis" se anda pasando de rosca, feo. Ya todos sabíamos que nos salió güevón y mitómano, pero ahora resulta que también le da por ser arbitrario y prepotente. Nomás por si se le hubiera olvidado: ya no tiene fuero, señor diputado. Interesante será ver qué hacen nuestras autoridades con la denuncia formal que presentaron las víctimas de El Mijis durante su ultima “actuación”.

De cara a las expectativas del PRI para las elecciones del 2021, cuando estarán en juego doce gubernaturas, de las cuales ocho están actualmente en manos de priístas, los resultados electorales del próximo domingo en Baja California y Puebla, principalmente, pero también en Aguascalientes, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas, van a ser de un muy alto valor indicativo: no es lo mismo andar con porcentajes de votación arriba del 15 por ciento que rascándole al 5.

Hasta el próximo jueves.