“A burro muerto la cebada al rabo”.
Refrán popular.
Le oía decir a mi abuelo el refrán arriba citado, cuando los vecinos alteraban la tranquilidad y se mortificaba por hacerlos entender una buena vecindad. No tienen remedio, señalaba. La inseguridad seguirá igual en México, no tiene remedio. Perdón, pero, ser quijotesco en materia de inseguridad no lleva a nada, pájaro de mal agüero en el tema.
Mire Usted, en el año 2018 dijeron que se iba a dar “amnistía a criminales”. Era una apuesta real que después se difumino, pero sí formaba parte de la estrategia contra la inseguridad, ya no más confrontación letal con los criminales y hacer pactos de no agresión. Algún vivillo les dijo que si el gobierno federal no los enfrentaba como lo habían hecho los gobiernos pasados, “ellos”, mantendrían niveles de seguridad aceptables en sus territorios. Pues, ni lo uno, ni lo otro.
Igualmente, se dijo que el combate (sic) a la inseguridad debía ser integral, que se iban a fortalecer a las instituciones de seguridad, capacitar a las policías y crear estrategias de desarrollo social para ofrecer mejores oportunidades a quienes habían caído en “las garras de la criminalidad”. Pues, tampoco.
Y la que más resonó, fue que se contemplaba un programa de retiro paulatino del Ejército y la Marina de las calles, que sería proporcional a la capacitación y profesionalización de las policías. ¿Qué pasó? Se desapareció a la Policía Federal de un plumazo, se creó una Guardia Nacional híbrida y se militarizó al país.
Decían que se reformularía el combate a las drogas. Qué la prohibición de ciertos estupefacientes por parte del poder público es ya, desde cualquier punto de vista, insostenible. Qué la prohibición era ineficaz, que en otros países la estrategia de la prohibición no redujo el consumo. Qué lo que haría sería renunciar a la pretensión de combatir las adiciones mediante la persecución de las sustancias y que se dedicarían a mantener bajo control a los adictos mediante un seguimiento clínico y el suministro de dosis con prescripción, para posteriormente ofrecerles tratamientos de desintoxicación personalizados. Una joya, y que se les aparece el fentanilo y la superproducción de metanfetaminas.
TAPANCO: Qué se recuperarían y dignificarían los centros penitenciarios. Qué era necesario tener el control de los penales, quitárselos a las mafias, combatir la corrupción de las autoridades carcelarias, establecer el respeto a los derechos de los internos y que implementarían mecanismos de supervisión externos y de dignificación de las condiciones de alojamiento, salud y alimentación de los reclusos en atención a recomendaciones de expertos nacionales e internacionales. Testimonio contrario, un motín y fuga del CERESO estatal No. 3 de Ciudad Juárez, tuvo como resultado 17 muertos y 30 fugados.
CONTINUARÁ…
@franciscosoni