Por las acciones y decisiones que ejerce y toma el presidente Andrés Manuel López Obrador, según sus críticos, vamos derechito a una dictadura. No, no vamos derecho a una dictadura, siempre en México, nos han gobernado regímenes dictatoriales. Recientemente un amigo, que respeto y admiro por su congruencia, pero más lo estimo por su don de gentes; me envió un artículo que escribió Don Sergio García Ramírez, titulado “En camino a la dictadura”. Es un artículo de excelente factura, pues se trata nada más, ni nada menos, que de Don Sergio. Con argumentos y con cierta ironía, concluye, qué con la desaparición de los órganos autónomos constitucionales, iniciativa del presidente; México se encamina a una dictadura.
El amigo, por mis escritos en esta columna, se da cuenta, que en cierta forma yo simpatizo, -- no del todo--, con los principios del presidente, pero solo con aquellos que tienen que ver con el “combate a la corrupción y con -- primero los pobres--”. No así, con sus postulados de: no robar, no mentir y no traicionar. Estos al tiempo, pues en política, no hay que meter las manos al fuego por nadie. Al agradecer el envió del artículo y la intención; le comenté. Que Don Sergio, con todo respeto, se equivocó, no vamos camino a una dictadura, en México históricamente, desde 1521 hasta la fecha, hemos padecido regímenes dictatoriales. Esto tiene que ver, con nuestra formación social. ¿Qué fue lo que mamamos de las monarquías azteca y española? Tanto el Imperio Azteca como la Corona Española, ejercieron una forma de gobierno: despótica, arbitraria, oligárquica, teocrática y violenta. Que nos ha llevado a ser una sociedad mal formada, con efectos socioculturales y económicos de dependencia, subdesarrollo y denominación. Según A. Salazar Bondy, (Lima, 1925/1974)….”Esta sociedad esta preñada de un complejo de inferioridad y debe pugnar por cancelar prejuicios, mitos e ídolos. Debe ser una conciencia apta para develar nuestra sujeción como pueblos y nuestra depresión como seres humanos”.
El Léxico de la Política (FCE) define a la dictadura “como gobierno de una persona o un grupo de personas que se arrogan el poder del Estado en virtud de una afirmación personal más que de un principio tradicional”. Así las cosas, en México hemos tenido dictaduras personales y de grupo. En ocasiones han sido necesarias o justificables. Pero si podemos decir, qué en México, todos los proyectos de Estado, para lograr sus propósitos, han hecho uso de las --sugerencia Maquiavélicas-- para entronizarse en el poder. Han traicionado, asesinado, mentido, calumniado y corrompido. Toda política y administración pública, que explota, esclaviza y corrompe; se convierte en un régimen dictatorial. De esto, cada quien habla, según sus interese, sus tendencias y convicciones. En este mundo, nada es verdad, nada es mentira, todo es según el cristal a través del cual se mira. Veamos.
De 1521 a 1857 sufrimos una dictadura de grupo, si, de la iglesia católica, cuya institución, tenía más poder que el Virrey y más riqueza que el virreinato, fue una verdadera teocracia, qué bajo el pretexto de la evangelización de los indígenas, fue cómplice de la corona española para esclavizar a los nativos y extraer las riquezas de México. Algunos frailes defendieron y trataron a los indios como personas, pero a la mayoría se les veía la codicia en los ojos y la ambición de poder político y materialista, en las uñas. Estuvo en contra del movimiento de independencia iniciado por los sacerdotes Hidalgo y Morelos, al grado de excomulgarlos y denigrarlos, pero, curiosamente, abrazo la causa de la independencia en 1821, apoyando a Agustín de Iturbide, claro temían que las reformas borbónicas, que no les eran favorables, se extendiera a la Nueva España, perdiendo así, sus fueros y privilegios.
La dictadura Juarista de 1857/ 1872. Dada la inestabilidad política que se vivió en ese tiempo, motivada por la guerra civil entre liberales y conservadores, por la invasión francesa y la instauración del segundo imperio, Juárez tuvo que reelegirse en la presidencia. Logro para bien de México, separar la iglesia del Estado, la libertad de cultos, recuperar la riqueza en manos del clero y lo más importante, Restaurar la República.
La dictadura Porfirista, 1876/1911. Si no hubiera llegado al poder el Gral. Díaz, tal vez fuéramos un protectorado norteamericano o una colonia francesa. Las ambiciones del imperialismo norteamericano y del expansionismo europeo, estaban fijas en la riqueza de México. Díaz logro consolidar al Estado Mexicano, y lo llevo al entonces-- primer mundo-- de ese tiempo, nuestra economía era muy superior a la española e italiana, lo logro gracias a la inversión extranjera y a una eficiente administración pública, a costa de las clases más desprotegidas, --los obreros y los campesinos--, para ellos no hubo redención.
La dictadura militar 1917/1952. Tras el triunfo del constitucionalismo se establece en México el gobierno dictatorial de los militares, que logro pacificar al país, que era presa de las ambiciones de los militares revolucionarios. Por las buenas o por las malas, cometiendo fraudes electorales, asesinatos de políticos, sumisión política y económica a los EU. (los tratados de Bucareli), pero bueno, se estableció el Sistema Político del viejo régimen, dando entrada a la dictadura perfecta.
La Dictadura Perfecta, así calificada por el escritor Vargas Llosa, 1953/1981. Este régimen dictatorial del sistema político mexicano, con sus tres características: presidencialismo, partido hegemónico y corporativismo, a pesar de su falta de democracia, de la guerra sucia, del autoritarismo y represión ejercida sobre la población. Fue como bien lo dijo V.L. --La dictadura perfecta--, que también tuvo sus logros económicos y sociales y que, comparada con el neoliberalismo, acuño la famosa frase “estábamos mejor cuando estábamos peor”, ante el posible prometedor resurgimiento de México, que invocaba el modelo neoliberal globalizante.
La dictadura neoliberal 1982/ 2019. Esta ha sido la peor, y está en la mente de todos, como acabaron con el patrimonio nacional. Supuestamente llegaríamos, con la inversión extranjera a ser un país de primer mundo, pero fue todo lo contrario. Mas pobreza, más desigualdad, más corrupción e impunidad, más violencia y más cinismo al gobernar.
El cambio de Régimen de AMLO. Todo parece indicar que vamos camino a otra dictadura, (ahora sí, Don Sergio) no violenta ni maquiavélica, como las anteriores. Sí legal y legítima. El resultado en las urnas, así lo confirma. Para instaurar esta dictadura, a través de la 4T, y qué de consolidarse, no sería una dictadura de un hombre, sino de partido, Morena. Se quiere a toda costa y a todo costo político, ganar la mayoría en el congreso, para sentar las grandes transformaciones que requiere México. No se están comprando legisladores, como antaño. Se está perdiendo la dignidad de gobernar, con las negociaciones para llevar a las gobernaturas a candidatos indeseables, pero que les puedan garantizar mayoría en el Congreso. Esto, está por verse. Ejemplo más claro. Lo que está pasando en nuestro en Estado.
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