29.- Los jóvenes representan un cambio fundamental para ganar la batalla climática, nos han mostrado y demandado tomar un cambio de acción importante; es hora de que la sociedad y los políticos reaccionen.
30.- Desde el inicio de la Revolución Industrial la emisión de gases de efecto invernadero no han parado y van en un aumento exponencial por consecuencia también el aumento del calentamiento planetario. En el informe de agosto del 2021 del IPCC, los científicos señalan la relación “inequívoca” y directa de la actividad humana en las emisiones de gases de efecto invernadero y los cambios extremos en el clima como sequías, precipitaciones y olas de calor. Se han incluido un total de 5 posibles escenarios, los cuales comienzan en el año 2015 haciendo un recorrido hasta el 2100. Las conclusiones de los escenarios hipotéticos van desde el rápido aumento para el 2050 con un nivel de calentamiento que va desde el 1.5° y 2° grados Celsius, ocasionando cambios en los patrones de agua, amplificando el deshielo de la capa de permafrost y severas olas de calor. Tras conocerse, el Secretario General de la ONU dijo que este era nada menos que un “código rojo” para la humanidad. En sus palabras, Antonio Guterres indica que “Las señales de alarma son ensordecedoras y las pruebas irrefutables, debemos actuar ahora para mantener vivo el umbral de los 1.5 grados”.
31.- Un cambio de ruta sobre la política energética y medioambiental del país es tan urgente como obligado. La respuesta no está en el combustóleo, el carbón, ni en el incremento de la capacidad de refinación del país, sino en la transición hacia la generación de energías limpias, como lo son la energía solar y eólica. Para reducir los niveles de contaminación, el futuro de la generación de energía en México debe pasar por la creación de un mercado eléctrico mayormente consolidado, con redes y fuentes de almacenamiento más confiables, resilientes y limpias.
32.- En San Luis Potosí se derriban árboles en forma discriminada e impune. Sería bueno crear un mecanismo efectivo (incluso sitio web o app) donde los vecinos puedan denunciar la tala inminente o iniciada con datos básicos del lugar y videos para las autoridades, redes sociales y los medios de comunicación, antes de que la tala se vuelva un hecho consumado.
33.- Cuidar los árboles funciona. Su desgracia es que no se pueden inaugurar. Los proyectos públicos tienen que lucir en una fracción de sexenio, pero los proyectos forestales rebasan el sexenio y nadie los cuida. No se prestan a las cámaras, el listón, las tijeras, los aplausos, las caras de satisfacción.
34.- El presupuesto de las instituciones encargadas de velar por el medio ambiente ha ido en picada. La falta de personal y corrupción de autoridades encargadas de vigilar han abonado a la problemática ecológica. El inconveniente no sólo es de presupuesto sino de un cambio de fondo. Definitivamente sin presupuesto claro que es bien difícil operar cualquier cosa. Si no arreglamos esas fallas de fondo no vamos a solucionar el problema.
35.- La tala ilegal de árboles –el primer delito medioambiental a escala global según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)–, se estima que genero´ entre 50.700 y 152.000 millones de dólares en 2016. Dentro de esta práctica se encuentra el tráfico ilegal de especies (y productos derivados) de la flora, que representa cerca del 80% del volumen del tráfico de especies silvestres en todo el mundo. Se trata de una realidad que no solo favorece una evidente degradación forestal, sino que provoca daños socioeconómicos a las comunidades locales y priva a los países productores de miles de millones en ingresos.
36.- Los gobiernos Federal, Estatal y Municipal no han prestado atención a la advertencia para la humanidad de la prioridad que debe tener el combate al Cambio Climático. Es urgente la implementación de herramientas como la gobernanza, economías limpias, participación ciudadana, liderazgo inclusivo y el involucramiento de los jóvenes en políticas ambientales. Pueden ser la diferencia para corregir el camino y mejorar el futuro de la Tierra.
37.- La Organización Mundial de la Salud señala que en el mundo mueren 1.3 millones de personas cada año por la contaminación; más de la mitad ocurren en países en vías de desarrollo.
38.- El árbol urbano ha venido perdiendo terreno aceleradamente. El crecimiento urbano ha dado preferencia al cemento, no a la vegetación. Crecer ha sido desarbolar. Las calles arboladas son más bonitas, dan sombra, mitigan los daños del viento, las tolvaneras, el calor, los chubascos y el granizo: tienen un toldo vegetal. Reducen el ruido, colectan lluvia en sus hojas y raíces, atraen pájaros y turismo, reducen el esmog.
39.- Aprenda algo nuevo sobre la naturaleza y cómo reducir el daño al medio ambiente y a usted mismo. El aire, el agua y el suelo limpios son fundamentales para nuestra supervivencia, pero las investigaciones muestran que muchas personas carecen de conocimientos básicos sobre el medio ambiente y la salud para saber cómo protegerse.
40.- Pase más tiempo con familiares y amigos en la naturaleza. Los estudios demuestran que pasar tiempo en la naturaleza, incluidos los espacios verdes urbanos, puede mejorar su relación con la naturaleza y con los demás. El tiempo en la naturaleza puede aumentar la cohesión social. Durante la pandemia, muchas personas descubrieron el aire libre como un lugar para descomprimir y reducir el estrés. Pasar más tiempo al aire libre puede fomentar las interacciones sociales que benefician la salud, amortiguar la angustia emocional y fomentar el uso de estos espacios, lo que puede ayudar a protegerlos para el futuro.
Delírium trémens.- «Mi preocupación fundamental en estos momentos es cómo la crisis climática puede socavar nuestras democracias en la medida en que exacerba, amplifica y visibiliza problemas sociales y cómo puede llegar a tensionar la convivencia a través de la desigualdad o de las tentaciones ecoautoritarias, que plantean que la dimensión de la crisis es de tal magnitud que exige tomar decisiones sin contar con métodos de garantías democráticas.» dijo la politóloga Cristina Monge. En México y San Luis Potosí así está ocurriendo, ejemplo: la SSM.
@luisglozano