Árboles

Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.

(Martin Luther King)

Este elemento verde está conectado a diversos temas, es por esto que deben verse como una pieza que relaciona “un todo” en nuestra vida.

Se ha comprobado que los árboles pueden secuestrar el carbono de la atmósfera y encerrarlo en la madera y el suelo, por lo que los gobiernos, empresas y ciudadanos deberían adoptar medidas para luchar contra el cambio climático utilizándolos como un aliado.

Con la campaña “1 trillion trees by 2050” varias naciones han prometido plantar o restaurar los bosques en una zona, cuya superficie combinada sería más grande que la India. Una iniciativa similar respaldada por las empresas ha obtenido promesas de conservar o restaurar 855 millones de árboles para 2030. Estados Unidos apoyó dicha propuesta de plantación en el Foro Económico Mundial en enero pasado; en este mes se presentó un proyecto de ley complementario en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos al respecto.

Los científicos están de acuerdo en que los nuevos árboles pueden ayudar al planeta. Pero muchos han advertido que el entusiasmo y el dinero que fluye hacia las soluciones climáticas basadas en estos, no son una solución sencilla y van más allá de lo que nos dice la ciencia, pues requieren inversión y cuidado.

Como puede verse, la propuesta no es fácil, urge ir a lo más básico: detener las emisiones de CO2, que una vez liberadas, permanecen por décadas en la atmósfera. Lamentablemente tendremos que seguir intentando ver de qué forma ayudamos a la Tierra a librarse del carbono que ya emitimos y continuamos produciendo, y si bien con muchos problemas, los árboles y otras soluciones naturales son las más factibles hasta el momento. Con todas las promesas, la tecnología no ha encontrado ninguna solución para detener el calentamiento global, es por esto por lo que cualquier camino que nos prometa prosperar por más adverso que parezca vale la pena. 

Pasando de lo global ahora situémonos en nuestro país y Estado, pues aparte de inversión, otro tema relevante sería resaltar que se necesitan políticas públicas que promuevan dar un impulso a los árboles.

Es esencial que los proyectos de plantación incluyan el establecimiento de metas minuciosas, la participación de la comunidad, la planificación y la ejecución, y que la escala de tiempo para el mantenimiento y la vigilancia sea suficiente para lograr una armonía.

No sólo es importante preservar el material que constituyen bosques y selvas. Los parques de las ciudades, los paseos y avenidas que cuentan con árboles sanos son esenciales para que el ciudadano disfrute de una mejor calidad de vida en la ciudad. Que mitigue, en cierta medida, los inconvenientes de vivir en una zona metropolitana.

No debemos perder de vista que los árboles fuera del bosque dependen tanto del cuidado por parte de la población como de la legislación, a veces una de las dos puede fallar, pero lo grave es cuando ninguna es fuerte y ambas no cumplen su finalidad. La legislación y reglamentos que tratan de su protección en ocasiones pueden contradecirse. Muy frecuentemente, los servicios institucionales encargados de la vigilancia de estos son omisos en su protección.

Los árboles son muy beneficiosos para el medioambiente urbano. Cumplen varias funciones que favorecen a la ciudad y, por ende, a sus habitantes. En primer lugar, mejoran la calidad del aire pues son agentes que reducen la contaminación atmosférica. Si en las grandes zonas pobladas no hubiera árboles, el tráfico haría casi imposible vivir en ellas. Estos generan oxígeno, absorben dióxido de carbono y retienen los polvos y partículas que se mantienen en el ambiente. Pero, además, también reducen el molesto ruido que se produce, tráfico, claxon, gritos, obras, todos estos molestos sonidos resultan leves por los follajes de los árboles, que hacen una labor anti-sonido .

Conociendo la importancia de estos podemos reflexionar sobre lo relevante de su conexión en nuestra vida diaria; en San Luis contamos con una Ley de Protección y Conservación de Árboles Urbanos, la cual entre muchos puntos contempla sanciones a personas tanto físicas o morales que incurran en tala injustificada de ejemplares en vía pública, cuyo destino será preservar y restaurar el medioambiente.

Pero el que hace la ley hace la trampa, ya que al respecto, si se derriba un árbol, la legislación es inoperable, sin existir un mecanismo práctico que permita su protección, adicionado a que por culpa del Congreso del Estado aun los ciudadanos potosinos no contamos con la posibilidad para denunciar delitos ambientales pues esta es una facultad exclusiva de SEGAM. Nuestro diputados locales han obstaculizado la iniciativa que presentamos para abatir esa irrazonable situación.

Las especies arbóreas son un elemento vital en nuestra vida representa un camino interconectado, la conservación de los árboles es la pauta para vivir equilibrados, pues pasamos de analizar su impacto en el cuidado del medio ambiente a nivel global a contarles un poco del papel que juegan estos en nuestra ciudad; ojalá nos concienticemos porque si la humanidad conoce los múltiples beneficios que generan en el planeta, tal vez detendría su destrucción y fomentaría su conservación para las generaciones futuras.

Le invitamos a que adoptemos un árbol de manera formal, pues con esa pequeña acción, se resolvería gran parte de los problemas ambientales que nos aquejan.

Interesante sembrar un árbol, es un lindo momento, habrá una bonita foto y minutos de felicidad, pero muchas veces sin trascendencia. En realidad, lo especial es cumplir la meta de cuidarlo hasta que crezca y sobreviva, ¡ese sí es el reto!

Por otro lado, hemos visto en prensa que Gobierno del Estado inició una campaña que nos presume han sembrado 11 millones árboles. Pero omite comunicar que toda campaña de reforestación debe tener un programa documentado a 45 y 90 días, luego 6, 9 y 12 meses, para supervisar que el árbol sembrado haya sido viable. 

Sería más provechoso que informara si esas reforestaciones están dentro de un plan integral de restauración y plan de manejo a mediano o largo plazo, ya que se ha demostrado que, de los árboles sembrados en muchas campañas, sólo sobreviven el 10%; la reforestación cosmética para el cartel gubernamental siempre será un fracaso. Y vaya que SEGAM tiene vasta experiencia en lo cosmético.

Delírium trémens.- El “ecocidio” va en camino gracias a los diputados federales serviles al Presidente López.

@luisglozano