Bancos y paranoicos

“Solo los paranoicos sobreviven”. 

Andy Grove

Una de las mayores preocupaciones de los bancos mexicanos en estos momentos tiene que ver con el lavado de dinero. Se entiende. Apenas el 25 de junio de 2025 la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió un comunicado en el que señaló a tres instituciones financieras mexicanas, CI Banco, Intercam y Vector, “como fuentes de preocupación principal en materia de lavado de dinero en relación con el tráfico ilícito de opioides”. 

Este simple comunicado se convirtió en una sentencia de muerte para las tres. Sin embargo, el secretario de hacienda Édgar Amador Zamora declaró el 10 de septiembre en la mañanera: “No hay pruebas fehacientes”. 

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), es cierto, les cobró multas por 185 millones de pesos en conjunto a las tres, pero por omisiones de control y no porque se les hubieren encontrado operaciones relacionadas con el narco. Hasta el momento ni las autoridades estadounidenses ni las mexicanas han promovido acusaciones penales contra nadie, pero para el caso da igual. El gobierno mexicano tuvo que intervenir, y lo hizo rapidez y eficiencia, pero las tres ya han desaparecido. 

Los banqueros y financieros mexicanos están redoblando ahora esfuerzos para evitar transacciones ilegales. Jorge Arce, director general de HSBC en México y Latinoamérica, me dijo ayer en radio: “Nos la tomamos muy en serio. Yo vengo de una institución en la que es una religión ese tipo de protección. Estamos definiendo qué tipos de controles tenemos que tener, en adición a lo que regulatoriamente tenemos que asumir. El banco invirtió en inteligencia artificial para monitorear transacciones. Aquí solo los paranoicos van a sobrevivir”. Eduardo Osuna de BBVA le dijo a Reforma que las acciones contra CI Banco e Intercam fueron “una preocupación para todo el sistema. Y fue una alerta. Tenemos que estar conscientes que tenemos que seguir trabajando fuertemente en prevención de lavado de dinero”. 

Las medidas de precaución han generado problemas a muchos usuarios de la banca. La apertura de cuentas se ha vuelto cada vez más complicada. Si bien las medidas de precaución son producto de presiones de Estados Unidos, es más complicado abrir una cuenta en México que en la Unión Americana. 

Una de las acciones que se han tomado en nuestro país para evitar que estas dificultades afecten a las personas de escasos recursos, ya que de por sí México tiene un muy bajo nivel de bancarización, es ofrecer lo que se llaman cuentas N2. Estas tienen un límite de depósitos mensuales de hasta tres mil UDIs, poco más de 26 mil pesos, y para su apertura solo se requiere identificación y comprobante de domicilio. 

Me parece positivo que la banca mexicana esté fortaleciendo sus medidas para evitar operaciones de lavado de dinero, pero considero incorrecto que las autoridades estadounidenses hayan impulsado acciones que destruyeron en unas horas a tres instituciones financieras mexicanas sin que realmente hubiera pruebas de que hubiesen realizado operaciones vinculadas al narcotráfico. Hasta la fecha, en efecto, no hemos sabido de ninguna operación ilícita de CI Banco, Intercam o Vector. Quizá sus directivos fueron omisos en aplicar algunas medidas de precaución, como ha señalado la CNBV, pero es un pésimo mensaje que el gobierno estadounidense pueda condenar a muerte a cualquier firma mexicana por simples sospechas y sin necesidad de presentar pruebas. Este es un poder de destrucción inaudito. Solo con pruebas fehacientes deberían ventilarse acusaciones de este tipo. 

Para Morena

Sigue diciendo la presidenta Sheinbaum que la razón de la reforma electoral, ahora en su plan B, es ahorrar dinero. Pero las medidas concretas que está impulsando, como empatar la “revocación” o ratificación de mandato con las elecciones intermedias, confirman que el propósito fundamental es fortalecer a Morena. 

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