A casi una semana de las elecciones, la pregunta es ¿Quién se hace responsable de toda la basura electoral?
Las campañas electorales más grandes de México se estima generaron un aumento de 25% en la utilización de publicidad exterior de parte de los partidos políticos en comparación a las elecciones del 2018, lo que se traduce en la producción de 50 y 60 mil toneladas de basura electoral, según la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano (FRRPU), que preside Jorge Carlos Negrete Vázquez.
El problema al que nos enfrentamos una vez terminado este periodo, es que nadie hace el retiro de la propaganda electoral y dejan que se confunda con la basura ordinaria.
La Ley Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales en su artículo 209 señala que toda propaganda impresa debe ser reciclable y amigable con el medio ambiente, fabricada con materiales biodegradables, que no contengan sustancias tóxicas o nocivas para la salud o afecte el medio ambiente, rezando de la forma: “Toda la propaganda electoral impresa deberá ser reciclable, fabricada con materiales biodegradables que no contengan sustancias tóxicas o nocivas para la salud o el medio ambiente. Los partidos políticos y candidatos independientes deberán presentar un plan de reciclaje de la propaganda que utilizarán durante su campaña. Dicha publicidad no debe obstruir la visibilidad de vialidades, nomenclatura de calles y/o señalamientos oficiales, no debe afectar árboles, parques, jardines, áreas naturales protegidas, como tampoco bienes que constituyen el patrimonio urbanístico o arquitectónico. En esta ley también se establece la obligación de todos los partidos políticos y candidatos de presentar un plan de reciclaje que deben cumplir durante su campaña.”
Para reforzar el artículo anterior, se establece en el artículo 216 que toda propaganda electoral deberá ser retirada durante los siete días posteriores terminada la jornada electoral.
¿Qué sucede si no cumplen? Pues nada, porque pareciera que en San Luis Potosí es optativo el cumplimiento de la ley. Por eso como ciudadanos tenemos el deber de vigilar y exigir que se cumplan las normativas, pidiendo en caso de violación a las disposiciones legales en materia electoral, las sanciones correspondientes.
Por otro lado se debe propiciar alternativas de innovación para no tirar tantos recursos a la basura que solo dañan nuestro entorno, por ejemplo bolígrafos ecológicos (biodegradables y reciclados), kits para plantar y mantener árboles urbanos, kits de cultivo para germinar flores, hierbas y hortalizas, manualidades útiles recicladas, papelería reciclada, entre otros artículos que hacen la promesa de un periodo electoral con conciencia ecológica si los políticos fueran más ingeniosos y creativos.
Por otro lado hay que transitar al voto electrónico, voto ecológico, que no es más que la adopción de la tecnología en los comicios como del domingo anterior, que ayudan a disminuir gastos, desperdicio del papel y generación de basura.
El fin pasado cada ciudadano recibió 4 boletas, más los secretarios de casilla llenaron diversas actas, cada seccional de nuestra ciudad tiene mínimo 700 electores, es por esto que si multiplicamos esos datos, nos daremos cuenta de la cantidad de papel que fue utilizada el 6 de junio. El voto online es sin duda una opción sustentable a los procesos tradicionales de votación.
Si ya estamos en la era de la tecnología ¿por qué no ponerla al servicio de la humanidad y del medio ambiente? ¿Por qué seguir “una tradición” con repercusiones devastadoras cuando lo podemos evitar fácilmente? La tecnología está aquí para quedarse. Usémosla con sabiduría, también en los procesos de la democracia del país, si bien debemos admitir que en nuestra nación no todos los ciudadanos tienen acceso a un celular, laptop, tablet, pudiera llegarse a la armonía de un sistema mixto para tratar a los gobernados con igualdad, que nadie se quede sin ejercer su derecho, simplemente los ciudadanos que tengan acceso a la tecnología se les tome como actores para ayudar a nuestro planeta.
Sería interesante que México piense a futuro y desde ahora coordine la logística de procesos futuros, pero desde una perspectiva más verde, invertir en el cuidado de nuestro medio jamás será una inversión inútil, incluso además del beneficio ambiental esta modalidad pudiera facilitar otros temas como lo son, la participación ciudadana, el acceso a la democracia, entre otros.
Esta no es una idea utópica, pues poco a poco en diferentes partes del mundo se ha incluido este formato, por ejemplo en Estados Unidos se ha incluido el voto por internet en algunos estados como Florida, en 2008, y Virginia Occidental, en 2010, lugar donde también se utilizó una app de voto electrónico en las elecciones de 2018 para estadounidenses residentes en el extranjero. Por su parte, Utah planea comenzar a probar el voto online a través de una app para el móvil.
Estonia se convirtió, en 2005, en el primer país en ofrecer voto por Internet a nivel nacional en unas elecciones locales: 9,317 personas votaron en línea. Los ciudadanos de este país disponen de un documento de identidad electrónico, cada uno con un número secreto PIN asociado. De tal modo que los votos emitidos estarían encriptados para preservar el anonimato.
La congruencia es algo muy valioso, nuestros aspirantes siempre prometen muchas cosas, entre ellas (cuando se acuerdan), velar por nuestro medio ambiente, es momento de que esa idea se materialice y que la nación evolucione, pues si no cambiamos el presente jamás reverdeceremos el futuro, ojalá tengamos la fortuna de ver un chip más ecológico en la sociedad pues sé que la publicidad en la política mexicana ha sido así por años, sin embargo creo que sí podemos intentar hacer las cosas de una manera más ecofriendly.
Qué conste que sólo hablamos de la basura electoral inorgánica.
Delírium trémens.- La justicia británica estableció un precedente histórico al atribuir la muerte de una menor al aire contaminado. En un dictamen novedoso, los tribunales determinaron la causa de muerte de una menor: ”La contaminación ambiental fue un factor relevante tanto en provocar como en agravar sus ataques de asma”. Dicha postura es relevante debido a que jamás se había vinculado la mala calidad del aire como causa de muerte a un habitante en específico. Este caso es un llamado de atención a nuestras autoridades pues la contaminación en nuestros aire es real y nos afecta más de lo que imaginamos.
@luisglozano