BREVES

Verónica Rodríguez Hernández puede iniciar de manera virtuosa su segundo trienio al frente del panismo potosino si se hace dos propósitos e intenta cumplirlos: tender la mano a su contrincante derrotada, que si algo tiene es una carrera partidista larga e intachable, y hacer todo lo que se necesite para que un amplio sector de la militancia panista deje de percibirla, a Verónica, como una pieza más del engranaje gallardista en movimiento para edificar un nuevo cacicazgo en estas tierras. No sé si eventualmente a Lidia Argüello le interese alguna forma de arreglo o cooperación con VRH, pero de lo que no me cabe duda es de que ésta debe por lo menos invitar al diálogo y a la búsqueda de intereses comunes. De lo segundo, tengo la impresión de que la propia interesada sabe que mucha gente, compañeros de partido incluidos, la ven demasiado cercana al proyecto caciquil en marcha. De esto hablaremos más detalladamente en otra ocasión.

 Si el Revolucionario Institucional fuera el único partido político en nuestro estado, la expulsión de Enrique Galindo sería su aniquilación política; el fin de su carrera en esa esfera. Pero en tanto que hay por lo menos siete partidos más, la mayoría de los cuales ha hecho saber que llegado el caso estarían interesados en postular al alcalde capitalino en el 2027, el lance tricolor queda en calidad de chinampina. Con todo, creo que Galindo hizo bien en impugnar su expulsión. De entrada, para no mostrarse demasiado sumiso, sobre todo ante gente como Alito y Sara, que son de esos que si el perro no les gruñe, lo siguen apaleando. Desde otra perspectiva, es evidente que el despropósito priista lo que en realidad consiguió, en términos de opinión pública, fue montar a EG en la cresta de la ola. Fenómeno favorable que no dura mucho, pero que algo deja.

Hace unos cuantos días, la dirigente estatal priista informó a los medios que las arcas tricolores estaban vacías. A reserva de conseguir pronto datos actualizados, recupero hoy parte de lo que publicamos en este mismo espacio el 18 de octubre del año pasado, vigente por cuanto que ilustra muy bien cómo se gasta el dinero en el otrora invencible. "El pasado 21 de agosto, la secretaría de Finanzas del Comité Directivo Estatal del PRI pagó 948 mil 200 pesos al despacho Integra estrategias Globales SC para cubrir sus facturas número 575, 576 y 577, por la cantidad individualizada de 344 mil 800 pesos (2) y 258 mil 600 pesos, en ese orden. Este pago se hizo con cargo a las cuentas bancarias 06835106 y 06835203, ambas de la institución BBVA México".

Sigue: "Esos 948 mil 200 pesos representan el 50 por ciento de lo que hay que pagar este año al mismo despacho, lo que quiere decir que en total recibirá casi dos millones de pesos (un millón 896 mil 400 pesos para ser exactos). El pago se hace por tres cursos de capacitación online sobre cuyos alcances y efectividad no existen datos conocidos. Las materias impartidas son: "Capacitación, Promoción y Desarrollo del Liderazgo Político de las Mujeres en el Estado de San Luis Potosí", "Educación y Capacitación Política" y "Educación y Formación de Liderazgos Juveniles". De lo que no se tiene ninguna noticia es de cuántos individuos los toman y qué resultados se obtienen. Los interesados, cuando llegan a enterarse de su existencia, pueden tomarlos en sus casas. Se ignora si hay evaluaciones o algo parecido". Viene luego una serie de datos puntuales que demuestran que el despacho beneficiado con esos gastos tiene entre sus socios a personas muy ligadas a Alito, desde sus tiempos de gobernador de Campeche. Con ese tipo de dispendios, no hay prerrogativas que alcancen.

El hecho de que un día se hagan públicas las penurias del tricolor potosino y poco después se anuncie la expulsión de Galindo, debe ser pura y simple coincidencia.

 Quienes se interesen en invertir en algún establecimiento comercial o de servicios en terrenos de la Zona Industrial, antes de firmar nada o de soltar cualquier cantidad deberán revisar con detenimiento las condiciones legales en que eventualmente les serían enajenados esos predios, cualquiera que sea su tamaño. De lo contrario, puede ser que lo que estén comprando sea un gran dolor de cabeza. Dado que las superficies más antiguas de la Zona Industrial, en donde se encuentran ese tipo de predios, provienen de expropiaciones hechas por el gobierno del estado iniciadas hace más de 60 años, la intervención de la autoridad municipal ha sido muy restringida. Sobre todo porque se suponía que esas tierras serían siempre destinadas a usos industriales, exclusivamente.

El vigente Programa de Desarrollo Urbano de Centro de Población de San Luis Potosí S.L.P., aprobado en 2021, haciéndose eco de la norma original, prohíbe que en la Zona Industrial -cuyas tres porciones originales pertenecen al municipio de la capital- se instalen establecimientos que no sean industriales. Esta disposición legal queda anulada con el decreto que a iniciativa del Ejecutivo aprobó el pasado 28 de noviembre el Congreso del Estado, mediante el cual se permite que en los polígonos originales de la Zona Industrial se establezcan ahora tiendas de abarrotes, restaurantes, bancos, papelerías, consultorios médicos, talleres mecánicos, etcétera.

El primer problema ya presente es que ese decreto faculta para enajenar los predios a la Secretaría de Desarrollo Económico, dependencia que carece de recursos jurídicos, técnicos y humanos para proceder correctamente a autorizar cambios de uso de suelo. La Sedeco no tiene manera de fijar especificaciones de construcción, alturas, alineamientos, densidades, etcétera.

El segundo y sin duda más complicado tema es el de las licencias de funcionamiento para establecimientos comerciales y/o de servicios: esa es una facultad netamente municipal, amparada en la Constitución. Si la Sedeco no coordina acciones con el Ayuntamiento, los adquirientes de lotes para establecer negocios no podrán ponerlos en servicio si no tienen la autorización del Ayuntamiento. Insisto: que los interesados consulten detenidamente con sus abogados antes de entrarle a este nuevo negocio del gobierno estatal. Muy bien puede ser que lo que estén comprando sea un terreno inservible o una bronca inacabable.

La llamada Operación Enjambre emprendida en el Estado de México contra funcionarios municipales vinculados con la delincuencia organizada, debería servir de aviso oportuno a los alcaldes potosinos y sus jefes policiacos que anden en malos pasos. Esto, porque es un hecho que ese tipo de acciones coordinadas entre las fuerzas del orden federales y estatales, no se van a detener en una sola entidad. Según fuentes bien enteradas, operativos similares, sean que se llamen igual o distinto, van a escenificarse en el mayor número posible de estados. No puedo afirmar con certeza que San Luis Potosí esté en la lista de las primeras acciones, pero según nos dicen más tarde que temprano llegará una sacudida de ese tamaño, en las cuatro zonas.

Algo en particular debió ocurrir con el vocero del arzobispado potosino la semana pasada, para que perdiera el control sobre sus dichos. El padre Tomás Cruz Perales generalmente es agudo pero ponderado; astuto pero cauto. Por ello sorprende que de súbito haya propuesto públicamente que los manifestantes inconformes con alguna acción oficial en lugar de bloquear las calles del centro se vayan a hacer sus protestas frente a las casas de los funcionarios involucrados. Honestamente, la sugerencia resulta atractiva y motiva el morbo, pero en la práctica supone riesgos inaceptables. ¿Y las familias, esposa, esposo, hijas, hijos, qué culpa tienen? No hay razón para exponerlos a ningún tipo de riesgos por razones de inconformidad con las que no tienen nada que ver. Así ha de haber estado de enojado el padre Tomás.

A raíz de nuestros comentarios de la semana pasada en relación con la afiliación masiva y forzosa de militantes que estaba llevando a cabo el Partido Verde Ecologistas de México, se puso en contacto con nosotros una empleada del gobierno estatal a quien conocemos desde hace muchos años y de cuya integridad no tenemos la menor duda. Nos dijo que el asunto de la afiliación no es lo único con lo que la administración gallardista viene hostigando al personal. Sucede que también se les exige a los servidores públicos de todas las dependencias estatales que den "me gusta" o compartan en sus redes sociales las frecuentes publicaciones que hace el gobernador Ricardo Gallardo. "Cuando Gallardo sube a sus redes algo que le interesa, de inmediato nos llegan los mensajes de los jefes ordenando que los reenviemos, y luego pasan a exigirnos que mostremos nuestros teléfonos para checar que lo hayamos hecho. Es humillante y fastidioso". Al final de cuentas, nada que sorprenda, digo yo.

Los frecuentes dislates del señor gobernador a veces son sorprendentes, a veces divertidos, a veces de dar lástima y a veces geniales. Hay de todo. Rescato hoy dos de los más recientes. Hace poco más de una semana regañó a los presidentes municipales que por no ser ahorradores andan ahora pidiendo prestado para cumplir sus compromisos financieros de fin de año. Eso les pasa por no ser previsores, les dijo. Escasos dos o tres días después, el mismo funcionario, la misma persona, el mismitito mandatario potosino informó a los medios que probablemente su gobierno se vería en la necesidad de solicitar un crédito quirografario en algún banco, para enfrentar los compromisos económicos de fin de año. ¿A poco no es una genialidad? Ni modo que vaya a pedir prestado, si no es que ya lo hizo, por ahorrador y previsor. Ni modo que vaya a pagar elevados intereses porque tienen sus arcas llenas y le gusta mucho cómo se ven.

Más de lo mismo. Ese reciente exabrupto de que a los ladrones que sean sorprendidos robando cables, las autoridades con él a la cabeza, "los vamos a agarrar a chingadazos", con todo y ser un aviso de que piensa delinquir, tiene un sentido que no es nuevo pero sí cada vez más preocupante: la desconexión flagrante entre el cerebro y la lengua. Tampoco barbaridades así son aisladas. Hay un continuum que quizá comienza con aquello de que "vamos a capar a los violadores (capar, dijo; no castrar químicamente), y sigue con "a mí me gusta la sangre, me gusta ver arder el mundo", y con la edificante historia del "amigo de la pala". 

Hasta el próximo jueves.