Muy próximamente en este año 2024, la CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA, con sede en PAÍSES BAJOS, emitirá un dictamen sobre la responsabilidad de los gobiernos de los países sobre las acciones o inacciones en el fenómeno ANTROPOGÉNICO del cambio climático.
Con lo anterior se está dando inicio a un concepto que escucharemos cada vez más en todo el planeta llamado “JUSTICIA CLIMÁTICA”, que se basa en que la mayoría de los países del mundo firmaron el ACUERDO DE PARÍS que convierte los compromisos en JURÍDICAMENTE VINCULANTES, es decir forzosos y con derecho a sanciones por su incumplimiento. Lo anterior quedó en evidencia por la VICTORIA EN EUROPA EN DEMANDA AL GOBIERNO SUIZO POR AFECTACIONES CLIMÁTICAS por parte de mujeres mayores de 70 años, basadas en el argumento de que A ESA EDAD SON MÁS VULNERABLES A LAS OLAS DE CALOR QUE PRODUCE EL CAMBIO CLIMÁTICO. Demandaron al gobierno suizo ante el TRIBUNAL EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS, ya que argumentan que no pueden salir de sus casas y sufren por los efectos de las olas de calor cada vez más recurrentes en Europa y en todo el mundo; basta ver las temperaturas en nuestra ciudad, logrando que dicho tribunal se pronunciara en SENTENCIA A SU FAVOR y dictaminó que el Gobierno de Suiza “INCUMPLIÓ SUS OBLIGACIONES EN VIRTUD DE LA CONVENCIÓN SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO”, además de “HABER VIOLADO EL RESPETO DE LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR”. El fallo es VINCULANTE, es decir que va a influir en la normativa de 46 países que conforman los territorios de Europa. El fallo se basa, entre varias causas, en acuerdos no cumplidos como brechas críticas en las políticas del país para abordar el cambio climático, incluida principalmente la falta de medición en la reducción acordada de emisión de gases de efecto invernadero que se produce por la combustión de combustibles fósiles por parte de todos los habitantes de dicho país, no nada más el gobierno.
A finales del año pasado se habían presentado 2 mil 666 casos de litigios climáticos en todo el mundo, según un informe del Instituto de Investigación Grantham sobre el Cambio Climático y el Medio Ambiente. La mayoría de los solicitantes son particulares, jóvenes y ancianos, así como organizaciones no gubernamentales (ONG). Todos buscan que los gobiernos y las empresas rindan cuentas de sus promesas climáticas. En 2022, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático reconoció que, si tiene éxito, los litigios climáticos “pueden conducir a un aumento en la ambición general de un país para abordar el cambio climático”. De estos 2 mil 666 casos judiciales corresponden 1,765 a EU por ser el país que más agrede a la ecología al ser la economía número 1 del mundo; después Inglaterra con 139 casos, que es el país que financia directa o indirectamente el deterioro de nuestro planeta. Australia con 132 casos, por ser un país enorme y con una conciencia ecológica de la población en crecimiento; Brasil con 82 casos por ser el dueño de la Amazonia y tener un gobierno semejante al nuestro que ha permitido la tala de las selvas que surten el 25% del oxígeno del mundo, y por último el conjunto de países de economías medianas (como México) con 213 casos. No tenemos datos si algunos de estos casos corresponden a México, pero no creemos, la prioridad de nuestro gobierno ha puesto a la ecología en un tercer o cuarto nivel de importancia, prueba de ellos es que tuvimos dos secretarios de medio ambiente que renunciaron hasta que llegó un tercer secretario a modo para voltear a otro lado ante las agresiones ecológicas del TREN MAYA, LA REFINERÍA DE DOS BOCAS Y EL AEROPUERTO FELIPE ÁNGELES, entre otras tantas que serían merecedoras de una demanda en la corte de LA HAYA por las afectaciones a los derechos humanos de todos nosotros, especialmente nuestros compatriotas que viven en sus zonas de influencia directa. Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, aquí es donde la entrada del tribunal más alto del mundo podría cambiar las reglas del juego. En los próximos meses, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el principal órgano judicial de las Naciones Unidas en La Haya, Países Bajos, comenzará a escuchar pruebas sobre dos cuestiones generales: primero, ¿cuáles son las obligaciones de los países en el derecho internacional para proteger el sistema climático de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero?; y segundo, ¿cuáles deberían ser las consecuencias legales para los Estados cuando sus acciones o inacciones, causan daño? Veremos esos dictámenes que nos afectarán a los 8,200 millones de Homo Sapiens y toda la ecología en el planeta. Son los primeros pasos de esa vinculación entre CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO Y LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MAYORÍAS.