Caravana [Spoiler alert: Este texto es sobre elecciones]

En política y asuntos públicos, siempre hay diversos ángulos para abordar un problema. Siempre.

Los hechos son lo que aparentan, pero la forma en que se perciben es relativa y obedece a los valores, intereses y percepciones de quienes presentan y difunden el fenómeno. Hay quienes lo presentan como problema, hay quienes no. Hay quienes consideran que es un problema para nosotros, hay quienes no. Hay quienes lo consideran prioritario, hay quienes no.

Si usted ha seguido la discusión sobre la denominada caravana migrante, conviene prestar atención a los posicionamientos que los distintos actores tienen sobre el fenómeno. De entre quienes ven el asunto como un problema, se preguntan si es un problema nuestro y en su caso, cómo debemos atenderlo. Y mientras corren ríos de tinta y teras de bytes discutiendo sobre esta cuestión, el presidente Donald Trump piensa en negocios: ganar elecciones.

Hay que recordar que el próximo martes 6 de noviembre se realizarán las elecciones en Estados Unidos. Las llamadas elecciones intermedias durante el actual período de gobierno de Donald Trump es un evento grande. Se eligen los 435 escaños de la cámara de representantes (el equivalente estadounidense a nuestra Cámara de Diputados del Congreso de la Unión), 35 de los 100 escaños del Senado, 39 de las 50 gubernaturas estatales y cientos de espacios de gobierno del ámbito local. Como siempre. Una elección intermedia puede ser vista como un indicador del éxito que está teniendo el gobierno de un presidente. Persiste la lógica del voto de referendo; si ganan los Demócratas, es porque Trump se equivoca; si ganan los Republicanos, es porque América está siendo grandiosa de nuevo.

¿Por qué es importante para un partido ganar elecciones intermedias? En Estados Unidos, en México y prácticamente donde sea, contar con mayoría legislativa permite al poder ejecutivo contar con un marco normativo e institucional en el que se desarrollan políticas sin muchos impedimentos. En elecciones intermedias, algunos políticos de discurso corto convocan al voto con el argumento de la necesidad de continuidad, de consolidación del camino emprendido. Pero poniéndonos más serios, en esta ocasión la importancia es crucial: El control Demócrata del Capitolio representa la posibilidad real de que Trump pueda ser separado de su cargo. Esta posibilidad es bastante más compleja y quizás sea pertinente hablar de ello si los Demócratas logran la mayoría absoluta en el Congreso.

A menos de dos semanas de que se realice la elección intemedia en Estados Unidos, Trump intenta dar un giro en la percepción sobre la caravana migrante para tratar de capitalizar algunos miles de votos frente al electoral que lo hizo presidente. Trump no vende la idea de que se acercan a Estados Unidos miles de desplazados de Honduras y el Salvador que huyen de la violencia, de la inseguridad, de la pobreza, de la crisis política. Trump no vende una América que puede dar refugio político a estos migrantes. Trump vende amenazas paradigmáticas:

“Tristemente, parece que la policía y ejército mexicano son incapaces de detener a la Caravana que se dirige a la frontera sur de Estados Unidos. Criminales y desconocidos de Medio Oriente están mezclados ahí. He alertado a la Patrulla Fronteriza y al Ejército de que esto se trata de una emergencia nacional. Tenemos que cambiar las leyes.” (@realDonaldTrump, 22 de octubre de 2018)

“Los Republicanos protegerán totalmente al pueblo con condiciones Pre-existentes. ¡Los demócratas no lo harán!. Vota Republicano.” (@realDonaldTrump, 24 de octubre de 2018)

[Y así el 95% de los twits de Trump en las últimas horas]

En política cada coyuntura es una oportunidad. Le funcionó a Obama, a George Walker Bush, a Clinton, a todos. Algo triste en el asunto es que de un problema humanitario se haga propaganda electoral. Ya lo advertía Lichtenberg en su colección de aforismos: “Si bien los peces son mudos, sus vendedoras hablan por todo lo que ellos callan”.

Y todavía hay quienes creen que están invadiendo a México.

Twitter. @marcoivanvargas