Los agentes de la CIA muertos en Chihuahua y la solicitud de extradición del tenebrosamente famoso Rocha Moya, un senador escondido y ocho más (de los cuales dos ya se rajaron) parecerían eventos inconexos. No obstante, reabre uno de los debates más delicados del sistema político: ¿hasta dónde puede llegar la cooperación internacional sin erosionar la auténtica soberanía nacional? Conforme a la Constitución: “Los Estados no pueden en ningún caso…” celebrar alianza, tratado o coalición con las potencias extranjeras.
El texto no deja espacio para interpretar algo distinto: ninguna operación extranjera puede realizarse sin autorización federal. En México, los estados, aunque se digan soberanos y tengan autonomía política y administrativa, están impedidos para establecer relaciones internacionales. La prohibición es inequívoca. La gobernadora se pasó de tueste, la CIA se mete dónde puede. No obstante, el incidente da lugar para una revisión del papel que estados y municipios colindantes con Estados Unidos deben jugar.
El texto constitucional es importante pero no es pétreo. La realidad es necia y no puede negarse que ayuntamientos fronterizos tienen relación cotidiana con los condados colindantes del sur estadounidense. Y los gobiernos fronterizos de México y EU tienen una agenda común, atienden materias delicadas y cruciales para el orden, la seguridad y la cooperación binacional.
Morena debe revisar los perfiles de sus candidatos a contender por los gobiernos de los estados para evitar lo que pasa con Baja California y Tamaulipas: las cabezas estatales cuestionadas bajo la idea, real o supuesta, de que Washington los tiene en la mira.
En el caso de Baja California, el retiro de la visa de la gobernadora fue un duro golpe, por lo que el candidato que propongan al electorado debe pasar la prueba de la visa. Los candidatos que se mencionan, salvo uno, están, real o supuestamente, marcados con sellos de liga con el crimen, con el narco o con los negocios ilícitos. Se salva Alfredo Álvarez Cárdenas, de quien hace algunas semanas escribí en este espacio que es la mejor opción para Baja California. Solo un botón: Álvarez Cárdenas fue el director fundador de la Escuela de Extensión de la UNAM en Los Ángeles, donde vivió algunos años.
La Presidenta necesita un golpe de timón. La propuesta transformadora del gobierno resultó fallida, nadie cree que ya en la honestidad valiente. Para millones es evidente que a México lo gobiernan unos pillos. No obstante, la presidenta Sheinbaum merecería el beneficio de la duda, si en lugar de defenderse de lo que considera un complot nacional en su contra, decidiera ir a una auténtica transformación de la vida política. Chihuahua le da ahora la oportunidad.
No solamente se han echado a la basura instituciones cruciales para la república (división de poderes, independencia judicial, respeto a las minorías, desplazamiento de instituciones civiles a través de la militarización, presión a los organismos electorales, descalificación a críticos, debilitamiento del sistema anticorrupción), ahora se atenta contra los principios del federalismo a través de la centralización y el atropello federal a las entidades federativas.
El desafío para el Estado mexicano consiste en encontrar un equilibrio extremadamente difícil: cooperar sin ceder control; compartir inteligencia sin perder soberanía; combatir estructuras criminales trasnacionales sin convertir a los estados fronterizos en enclaves de influencia extranjera.
La frontera es donde empieza la patria, que no sea donde termina.
(Profesor de Derecho Constitucional en la UNAM)