Hay mucho cine o muchas pelis que ver, que atraen por tantos comentarios hacia un lado y hacia el otro: Una batalla, tras otra, Cumbres Borrascosas, Hamnet…
Hay muchos acontecimientos sucediéndose en nuestro país y en nuestro continente.
Y el eco de lo que sucede en otros continentes también tiene cierta resonancia en nuestro México tan venido a menos. Nuestro México que sucumbre y respinga, que aloja ciudadanos más que en otro siglos, abiertamente enfrentados y resentidos; más que nunca con ganas de revancha y de celebración ante la demolición de las instituciones que nos dieron esperanza de democracia y libertad: cualquiera que sea el significado de este par de conceptos.
Quizá por tanta descomposición -como en otros momentos complicados- recurro al cine; al cine de la sala a oscuras, con pantalla gigante y pocos fans en la sala: un promedio de 10 y unos 20 cuando mucho, aunque no cuadren los números.
El cine con sus recursos mágicos que nos envuelve en la oscuridad y nos ha devuelto la nostalgia de los ¨cortos” previos, ahora llamados trailers y antes cuando el tiempo le pertenecía a los de mi generación, simplemente “cortos”.
Cada año, sátiras y comedias que nos presentan la realidad con su lenguaje de denuncia como “una batalla tras otra”. Un regreso y otro más a “los clásicos” como los títulos tan conocidos. Uno más que otro como Cumbres Borrascosas y no tanto para algunos como Hamnet.
De las tres me queda pendiente la adaptación al cine de la novela de Emily Bronte, leída en algún momento escondida en mi memoria y de la cual alguna vez también vi en alguno de nuestros viejos cines locales.
Las alabanzas y las críticas están en decenas de clips que podemos ver en redes con quienes no coincido del todo pero que les alcanza para activar mi curiosidad y hacer válido mi descuento para mayores de sesenta, ideal para una tarde de este febrero que nos ha hecho algo más que lo que ël viento a Juárez¨.
Y mejor aún, después de este narco domingo, durante el cual no hicimos otra cosa que estar pendientes de la evolución de las tomas de carreteras, las balacera, las quemas de oxxos, cajeros y bancos del bienestar y cientos de personas afectadas emocionalmente pero también económicamente por todo esto, pero, ustedes “tranquilos” que como dijo CSh, “el país está en calma”.
“Que el señor M se les murió en el avión, que era mejor llevarlo a Cd de Mx, y que esto y lo otro”, la cosa es que el puesto está vacante para que acceda el que más mérito tenga después de esta trifulca que ahí donde la ve, fue noticia en muchos lugares de este planetita.
Mi recomendación: vaya al cine, quizá como yo, se encuentre algún Secretario prominente que en un lunes a las 6 pm decidió que era la mejor opción para empezar la semana.