* Dr. Sergio Manuel Madero Gómez / itesm
Cada día hay noticias en radio, prensa y televisión de que la pandemia del covid-19 ha quedado atrás y que es parte de la historia de la humanidad, por lo que el regreso a los lugares de trabajo es una realidad dando origen a diversas formas de realizar las actividades laborales, ya sea en formato presencial, híbrido o bien en algunos casos de manera remota, por lo que los diversos sectores industriales, como el inmobiliario, financiero, automotriz, restaurantero, educativo, solo por mencionar algunos, principalmente los que fueron considerados como no esenciales, están diseñando estrategias para motivar a sus colaboradores a que regresen a los centros de trabajo para continuar con su trabajo de la manera en que se realizaba antes de la pandemia, pues este suceso fue un parteaguas principalmente en el ambiente de los negocios.
Para muchos el camino más sencillo es la segunda alternativa y lo observamos en las grandes empresas a nivel internacionales con despidos de miles de personas, pero hay que considerar y analizar lo que sucede en el entorno del negocio en el que cada uno se desempeña. Sabemos que existen diversas recomendaciones que invitan a enfocarse primordialmente a tratar de mantener los empleos que se tienen, sin embargo, existen otros factores que ejercen presión sobre el medio empresarial, principalmente por la recuperación económica postpandemia y por las fuertes presiones ejercidas por los mercados financieros en el mundo así como la falta de liquidez para fortalecer los procesos productivos, la misma agresividad de la competencia y los posibles efectos (más negativos que positivos) que son un escenario para tener los sueldos en un segundo plano, es decir, sin aumento por un determinado tiempo, ocasionando con ello la afectación en el salario real y en el poder adquisitivo del trabajador.
Es importante recordar que los sueldos tienen diversos componentes: uno de ellos es de tipo monetario como es el salario con el que se paga, ya sea semanal, quincenal, catorcenal o mensual; así como las diversas prestaciones y beneficios que las empresas ofrecen dependiendo de su filosofía y estrategia. En este aspecto, es donde se están haciendo revisiones para poder lograr la competitividad que se requiere ya que hay una gran variedad de opciones que las empresas pueden ofrecer como la asignación de automóviles a ejecutivos, el pago de una compensación flexible, bonos por resultados, consumo de gasolina, becas de capacitación y programas de entrenamiento para personal con potencial de desarrollo.
En la actualidad hay que estar muy atentos a un aspecto que algunos lo llaman el elemento silencioso en la mezcla de compensaciones, pero si se logra identificar puede ser un gran aliado para los empresarios y directivos de empresas en este tiempo de muchos cambios que estamos viviendo, ya que, en muchos casos, no se le pone la debida atención y son las compensaciones no monetarias que se pueden ofrecer a los trabajadores y que serán de gran ayuda y alivio.
Durante octubre pasado y en el mes de marzo, logramos recolectar información de 400 jóvenes que nacieron en el siglo 21, es decir, menores de 23 años, que actualmente están realizando sus estudios universitarios con la finalidad de conocer sus intereses sobre su proceso de empleo en el mediano plano, que nos sirve para identificar los factores de atracción.
Algunos de los principales hallazgos de la investigación y que pueden ser útiles para diseñar estrategias e integrarlas en el paquete de compensaciones de la empresa y no requieren mucho costo, por ejemplo favorecer el buen trato entre las personas, generar las condiciones para que exista un balance entre las actividades laborales y la vida de cada uno de los colaboradores, definir de manera clara las oportunidades de crecimiento y desarrollo como las promociones y los cambios de puesto así como procurar un ambiente de trabajo donde al empleado sea valorado por su capacidad, donde se reconozca el trabajo realizado, en el que se ofrezca un trato cordial, justo e igualitario, finalmente otro aspecto que destacaron los jóvenes es este proyecto fue poder realizar actividades retadoras en las que se utilice la creatividad, innovación y sus conocimientos.
Por otra parte, están las condiciones de trabajo que se ofrecen, relacionadas principalmente con el equipo y las herramientas de trabajo mínimas, necesarias e indispensables para realizar las diversas funciones asignadas. En ellas hay que tener en cuenta la iluminación, el orden, la limpieza y la temperatura ambiente, sin descuidar ahora una tendencia que se empieza a generalizar relacionada con la flexibilidad de horarios, los espacios abiertos y el trabajo a distancia, o trabajo remoto que muchas personas ya lo consideran como un elemento clave en la decisión de permanecer o retirarse.
Las alternativas mencionadas podrían aminorar el impacto económico y laboral relacionado con las compensaciones y serán muy útiles en el proceso de satisfacción de las necesidades de la nueva fuerza laboral que está por llegar a ocupar esas posiciones. Ahora es tiempo para reflexionar en la manera en que los jóvenes están visualizando el tema de empleabilidad en el futuro del trabajo, que ya es una realidad y para algunos ya llegó y está presente.
*Profesor del Departamento Académico de Administración Adscrito
a la cátedra de empresas familiares
smadero@itesm.mx