(1era parte)
Desde luego que San Luis Potosí no es ajeno a las consecuencias del calentamiento global, al cambio climático y en general a la degradación ambiental; nos encontramos entre los daños transfronterizos que origina la afección a la ecología y la negligencia de las autoridades ambientales.
Los conflictos ambientales se han definido como los problemas originados por individuos que contaminan el ambiente, provocando de esta manera un impacto en la vida de los demás, afectando tanto al equilibrio ambiental como nuestra calidad de vida; variados son lo que nos aquejan en el Estado.
Cambio de Ruta en abril del 2016 inicialmente tomó sólo una problemática (aire) y esperaría hasta que esa tuviera un resultado aceptable, para continuar con otra, pero ello fue imposible, ya que comprobó que el ecosistema está interconectado, aunado a que existe desinterés gubernamental de aplicar una política ambiental progresista con visión de derechos humanos y le persiste la idea de continuar una estrategia chambista de sobrepaso sexenal, sin mayor compromiso ni trascendencia.
Nuestro activismo jurídico originó revisar el Eje Rector 3, San Luis Sustentable, del Plan Estatal de Desarrollo 2015 – 2021; dicho plan no es más que una herramienta de gestión y política pública que debe promover el desarrollo social en el Estado. Con ello, comparamos lo ahí expuesto, los informes anuales rendidos y la realidad que afrontamos, descubriendo resultados bastantes controvertibles.
¿Para qué identificar los conflictos ambientales? Su identificación permite diagnosticar y emprender acciones efectivas con la finalidad de conservar y/o recuperar el capital verde, bajo la óptica que somos sólo una organización de la sociedad civil con limitantes de recursos humanos, financieros y materiales, cuyo motor es la extraordinaria generosidad de voluntarios que contribuyen donando su tiempo, conocimiento y esfuerzo para cambiar el estado de las cosas.
Aire.- Nuestra primer campaña fue la calidad del aire, promoviendo un juicio de amparo del cual, como explicamos en la entrega anterior, al día de hoy existe una sentencia amparatoria declarada cumplida, pero siendo la realidad que desconozcamos si la calidad del aire que respiramos es buena, regular o mala. La calidad del aire no es un dogma, debe basarse y mostrarse con evidencia científica. Por ello organizamos en septiembre pasado, con gran éxito, el Congreso Nacional de Aire y Salud 2019, que dio pauta a que conociéramos directamente de los expertos, todas las consecuencias de una mala calidad del aire, desde el punto de vista de derechos humanos, legal, técnico, científico y de salud, así como lo que concurre en San Luis Potosí, donde la certeza científica determina que tenemos de regular a mala calidad del aire y que no se miden las partículas PM2.5, las más dañinas para nuestra salud.
ANP´S.- La campaña del aire nos llevó a las Áreas Naturales Protegidas (ANP), zonas que por sus características ecogeográficas, contenido de especies, bienes y servicios ambientales tales como la recarga del acuífero, generación de oxígeno, mejoramiento de la calidad del aire, regulación del clima y la disposición de áreas de esparcimiento y recreación, el hábitat de flora y fauna silvestres, que proporcionan a la población, hacen imprescindible su preservación.
La ZM de SLP convivía (en 2016) entre 3 tres ANP, la del Paseo de la Presa, el Ejido de San Juan de Guadalupe (enclavada en la Sierra de San Miguelito) y la Sierra de Álvarez, que junto al Parque Tangamanga y Parque de Morales, constituyen grandes pulmones.
Un ANP se declara mediante decreto gubernamental, documento que por sí mismo no hace magia, sino que requiere de otro instrumento que puede ser la gran diferencia entre su verdadera conservación o el simple discurso cosmético de un político: un Programa o Plan de Manejo.
Un programa o plan de manejo es un instrumento rector de planeación y regulación que establece las actividades, acciones y lineamientos básicos para el manejo y la administración.
Vaya sorpresa saber que el ANP del Paseo de la Presa, tiene 22 años sin plan de manejo, y la Sierra de Álvarez 38 años. ¿A quién beneficia la omisión de las autoridades de emitir esa herramienta de protección?
Gran sobresalto nos originó saber que la SEGAM perdió en diciembre del 2018 el ANP del Ejido de SJG (enclavada en la SSM y que es distinta a la Comunidad de SJG) y que siempre ocultó a la sociedad civil la existencia de ese litigio; así como que jamás instaló el Consejo Estatal de Áreas Naturales Protegidas, sino hasta que promovimos un amparo para motivar la misma; este Consejo (dirigido por SEGAM y SEDARH) actualmente está en total pasividad.
Ante este panorama tan desolador, promovimos varios juicios de amparo para lograr que dichas zonas tuvieran sus programas, con resultados muy diversos.
En el caso del Paseo de la Presa, el amparo fue favorable, con el fin de que se emitiera dicho programa, pero dicha sentencia fue impugnada por una comunidad con derechos dudosos e intereses oscuros, logrando que un tribunal superior ordenara reponer el procedimiento. Entonces esta zona sostiene la problemática ya denunciada.
Con la Sierra de Álvarez se obtuvo sentencia favorable que ordenaba también dicho programa, pero un tribunal colegiado revocó la resolución bajo la discutible conclusión de que los quejosos pobladores de la zona no tenían interés legítimo de que existiera ahí el programa de manejo.
Este último fallo nos dolió mucho porque día a día observamos como se lastima el corazón de la Sierra de Álvarez por las actividades extractivas que ahí se realizan, generadas en parte por la falta del programa que las regule, comenzando en marzo del 2019 la campaña “Protejamos la Sierra de Álvarez” que recolectó en quince días más de 15 mil firmas autógrafas entregadas en la oficina del Gobernador, con un escrito suplicando hiciera una serie de gestiones ante la Federación (como lo hizo con la Sierra de San Miguelito), quien por medio de la titular de la SEGAM nos envió una campechana respuesta que en breve daremos a conocer, pero muy en la línea de cerrazón al medio ambiente y a la participación ciudadana.
Por ultimo, del Ejido de San Juan de Guadalupe, al perder la SEGAM el área, se restaron 1,200 hectáreas al inventario de ANP´S y se sobreseyó nuestro amparo.
Delírium trémens.- El IMPLAN desarrolló ayer el 5 Taller “Medio Ambiente con énfasis en riesgos y cambio climático” en el marco del proceso de actualización del PMOTyDU del Municipio de San Luis Potosí. Resultó espacio propicio para exponer ideas en forma responsable y respetuosa; debemos acostumbrarnos a escuchar todos los puntos de vista.
@luisglozano