Cada vez son más las familias obligadas a elegir entre pagar un tratamiento médico o cubrir necesidades básicas, como la alimentación. Tan solo en los últimos seis años, más de un millón de hogares mexicanos vieron comprometida su estabilidad financiera por gastos en salud. Las políticas públicas en esta materia deben volver a poner como prioridad a los pacientes.
Un análisis de México Evalúa, según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2024), muestra un aumento preocupante en solo seis años del 64.5% en los gastos catastróficos en salud —aquellos que consumen más del 30% del ingreso de una familia—. Actualmente afecta a 1.11 millones de hogares.
Esta crisis refleja el debilitamiento del sistema público de salud en un país donde la atención médica se establece como un derecho, no un privilegio.
El peso del gasto de bolsillo: una carga desigual
El gasto trimestral promedio por hogar en salud —lo que se conoce como “gasto de bolsillo”— tuvo un incremento real del 41.4%. Sin embargo, este aumento no impactó a todos por igual. Los hogares de menores ingresos destinaron en 2018 el 2.9% de sus ingresos a salud. Para 2024, esta cifra ascendió al 3.9%. En contraste, los hogares más ricos apenas asignaron a este rubro sólo el 2% de sus ingresos. Esta disparidad refleja un sistema regresivo: quienes menos tienen, pagan proporcionalmente más por cuidar su salud.
Contar con acceso a la seguridad social, especialmente en el ámbito de la salud, marca una diferencia en la vida de las familias. Los hogares afiliados a sistemas como los servicios médicos de Pemex, las Fuerzas Armadas (ISSFAM) o el IMSS o el ISSSTE erogaron entre 1% y 2% de sus ingresos. En contraste, los hogares sin afiliación a ningún sistema de seguridad social —en su mayoría encabezados por trabajadores independientes—, erogaron hasta el 2.7%.
Las personas adultas mayores enfrentan desafíos más acentuados. Entre 2018 y 2024, este grupo experimentó un repunte de 718 pesos (46%) en el gasto trimestral por hogar. A su vez, el empobrecimiento por razones médicas es un problema creciente, con aproximadamente 287 mil hogares cayendo en pobreza como consecuencia directa del gasto en salud. Esto significa un aumento del 60% (107 mil 711 hogares más) respecto a 2018. Estados como Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Estado de México, Puebla y Guerrero concentran la mayor cantidad de hogares afectados, mientras que Colima y Baja California presentan menores niveles de impacto.
Recomendaciones para
un sistema de salud equitativo
Ante este panorama, México Evalúa propone medidas urgentes: adecuar el presupuesto en salud según el número de personas y sus necesidades; blindar de recortes hasta lograr un nivel digno de atención; equiparar la calidad y el financiamiento entre los sistemas de salud para personas con y sin seguridad social; garantizar un paquete médico básico universal, accesible en cualquier institución pública o privada; crear un plan de infraestructura a largo plazo para asegurar el acceso a tratamientos; y, por último, fortalecer la transparencia y evaluación de los sistemas sanitarios.
Un sistema de salud público efectivo, equitativo y centrado en las personas evitará que más familias caigan en pobreza por gastos médicos o experimenten una mala calidad de vida.
(Directora general de México Evalúa)