Sin duda, los partidos políticos han aprovechado la premeditada “laguna legal” referente a la selección de candidatos, provocando que la agenda política electoral se contamine más de lo habitual, realizando procesos internos extremadamente previos a los tiempos legales de precampañas, acortadas a 20 días solamente, lo que representa por lo menos, una falta ética, deontológica y moral de los políticos y sus partidos, aunque esto no cause provocación de ocupación o preocupación para evitarlo, argumentando con poco descaro que la ley, ni sus documentos internos se los prohíbe, además que todos ellos, incluyendo sus legisladores, hacen oídos sordos para normar clara y definitivamente en la materia.
Bajo esta premisa, con lo que muchos consideran la llegada tarde a estos procesos, el Partido Acción Nacional se subió al tren de las “pre pre” campañas para la elección de 2027, prostituyendo, como lo hacen la mayoría de los actores políticos los conceptos democráticos de participación ciudadana y sociedad civil, diseñando e implementando la figura rimbombante llamada: “Coordinadores para la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad”, sin que se haya explicado de forma clara el objetivo y funciones de estos actores, que sin duda son propiamente las de un precandidato, además de seguir el ejemplo y modelo, con sus particulares características, de los o de los hoy sin pies ni cabeza: “Defensores por México” del PRI, o de los “Coordinadores para la defensa de la 4T”, como es costumbre, en total desorden y en espera del “dedo” sagrado de la gran elector de MORENA.
Particularmente Acción nacional, habilitó una plataforma en línea, para que “cualquier ciudadano, simpatizante o militante” se inscribiera y tuviera la baja probabilidad y el alto escenario del iluso derecho a ser seleccionado como candidato, estableciendo la figura de un delegado para que todo el proceso fuera limpio, en este caso su Secretario de Acción Política nacional, Santiago Taboada, quien en su única visita al estado planteó que todos los procesos internos con miras a la elección de 2027 serían transparentes y abiertos a la ciudadanía, aunque inmediatamente después de sus dichos quedó claro que, o mintió abiertamente o no le hicieron el mínimo caso, ya que no se cumplió el compromiso de hacer público el listado de aspirantes a candidatos a gobernador, señalándose únicamente al Alcalde Enrique Galindo como uno de las cinco personas que se habían registrado, quedando hasta hoy en total opacidad quiénes son los otros aspirantes, con la posibilidad reciente de que ni siquiera el edil llegue a serlo por el PAN.
Respecto a los aspirantes a la alcaldía de la capital, Valles, Matehuala y Ébano, el listado se publicó varios días después del compromiso, como queriendo ocultarlo, con la particularidad por lo menos “rara” en la capital, ya que primero declararon 20 aspirantes registrados, después dijeron que eran 18; luego, Enrique Dahud, presidente en funciones declaró que sólo eran 17, ya que 3 de ellos, increíblemente semanas después de su registro, no los habían podido localizar, quedando 14, pero, al Foro: “Voces de la capital, donde debatirían ideas, solo asistieron 11, ya que no acudieron 3 de los 5 con más posibilidad de ser candidato: Marcelo de los Santos, Juan Francisco Aguilar y David Azuara, pero sí acudieron aspirantes con militancia, “ciudadanos” y desconocidos, sin faltar los de siempre, como el “voy a todas”, el multi diputado, negociador, verde gestor y socio de abogados Rubén Guajardo.
Lo anterior, muestra sólo la punta del iceberg de la grave crisis interna en ciernes que vive el PAN, aunque no se comente y menos se acepte, a unos días de inicio del proceso electoral federal y a poco más de dos meses y medio del proceso local de 2027.
Además, el PAN enfrenta los graves hechos sin aclarar en la presentación del Foro: “Voces de la capital”, que fue suspendido por la violencia verbal y física de provocadores a militantes, con la total falta de oficio político de los liderazgos, con frío silencio e inacción política frente a las agresiones que parecería complicidad, con señalamientos de presuntas responsabilidades apuntando a muchos de ellos y cuestionando ¿Cómo permitieron la intromisión y por qué no se llamó o no acudió la fuerza pública?
Pero también, el blanquiazul continúa con divisiones internas que buscan el poder interno para controlar las decisiones de quiénes serán sus representantes en la boleta de 2027, con todo lo que ello representa, continuando el trilema de un PAN de Verónica, otro de los Azuara y ahora uno más, el PAN de Galindo.
Además, indiscutiblemente resalta la ausencia de un liderazgo estatal firme y decidido, que en los hechos sigue teniendo Verónica Rodríguez, quién entre el Senado, su aspiración a la alcaldía capitalina y lo que sigue operando detrás de cámaras en el PAN, opera y concreta muy por debajo de lo necesario, siendo infructuosos los esfuerzos de Enrique Dahud, quien ocupa provisionalmente y de membrete su lugar en la presidencia.
Como si fuera poco, al interior del estado y en la capital se está configurando por lo menos la inconformidad, por no decir enojo de los panistas “de a pie”, los “de calle, los leales y convencidos, como respuesta a la falta de atención y escucha de los liderazgos, ignorando la fortaleza territorial con la que sin duda cuentan.
Otra variable es la intempestiva llegada de Marcelo De los Santos Anaya como aspirante a alcalde de la capital, quien hasta ahora no ha despegado, con presencia débil, discurso tibio, enviando señales contradictorias y propuestas de bajo contenido, pero con el apoyo de panistas de alto rango, así como de otros liderazgos importantes.
También, el PAN tiene o tenía en la figura de Enrique Galindo a un alfil a la gubernatura quien, sin ser panista, se dejaba ver como tal, argumentando que su alcaldía se debía en gran medida a Acción Nacional, teniendo cercanos colaboradores de ese partido, pero los liderazgos panistas se cimbraron este fin de semana al declarar el alcalde que sí se sentaría a dialogar con MORENA para el 2027, después que el dirigente nacional del PRI aludiera a su inteligencia, y sobre todo por el guiño de Rita Ozalia Rodríguez, presidenta del partido de la 4T, reconociendo el trabajo del edil y su colaboración en proyectos del gobierno federal, asegurando que están buscando alguien que: “no mienta, no robe y sin nexos oscuros”
Pero lo más grave es que el PAN no quiere ver la crisis y está olvidando y desaprovechando la lealtad y convicción de su militancia, las estructuras territoriales y electorales que aún tiene y, sobre todo, y sin duda, el ambiente y el voto anti 4T y anti Gallardismo en búsqueda de a donde llevar su sufragio.