Cuauhtémoc Cárdenas

Con toda seguridad su fallecimiento ocupa muchos espacios en los medios de comunicación. Es un personaje relevante en la vida política del país no sólo por ser hijo del general Lázaro Cárdenas, sino por su personal trayectoria pública, y su participación en contiendas electorales y sus empeños por democratizar la vida nacional.

Su muerte se presenta en el mes de octubre, que fue un mes que marcó hechos trascendentes para él. En octubre de 1987 fue postulado por primera ocasión candidato presidencial por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, al que posteriormente otros partidos apoyaron; esta se generó después de haberse iniciado la "Corriente Democrática" que contó con su participación y la de Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Rodolfo González Guevara y otros ciudadanos priistas destacados organizados con el propósito de que el candidato presidencial que postulara el PRI fuera determinado con la participación de la militancia.

El candidato después de que los políticos de ese partido comparecieran ante sus dirigentes, fue Carlos Salinas de Gortari. Cuyo triunfo fue considerado dudoso por los otros candidatos, y motivó que Manuel Clouthier y Rosario Ibarra de Piedra, se presentaran ante la Secretaría de Gobernación a protestar por el resultado anunciado. Finalmente Cárdenas, a quien sus partidarios consideraban triunfador, aceptó los resultados y con una gran civilidad no convocó a ninguna manifestación violenta de protesta. En octubre también, pero de 1993, vuelve a ser postulado como candidato presidencial. Y en octubre de 2011, en reconocimiento a sus cualidades ciudadanas se le otorgó por el Senado de la República la Medalla Belisario Domínguez.

La desaparición física del ingeniero Cárdenas se da en tiempos en los que la 4T, que él mismo llegó a cuestionar, está permitiendo y al parecer alentando una corrupción como nunca antes se había mirado en la historia de nuestro gran país. Cuando "la honestidad valiente", el "no robar", y el "no traicionar", suenan más como una burla al pueblo que principios rectores del régimen que con un partido por primera vez en el poder, se inició hace ocho años.

El ejemplo de la vida de Cárdenas se mira como una luz brillante en la obscuridad de proveedores que con descaro y sin limitación defraudan; hijos que se aprovechan de la posición de sus padres para enriquecerse descaradamente con un manto de una impunidad vigorosa e infranqueable que también alcanza a senadores, exgobernadores y gobernadores.

Que la lección de probidad, rectitud, limpieza y civilidad de Cárdenas oriente a quienes nos gobiernan. Que ese niño, que nació el "Día del Trabajo" de 1934, cuando su padre andaba en campaña presidencial, escribió refiriéndose a su nacimiento: "... a las 18 horas dio Amalia a luz un niño. Feliz coincidencia la de su nacimiento este día 1° de mayo, en México se celebra el Día del Trabajo. Llevará por nombre Cuauhtémoc Lázaro Cárdenas Solórzano".

Su madre escribió en sus memorias: "Vino Cuauhtémoc al mundo, en nuestra casa, en la calle de Wagner No. 50, que después sería de Guty Cárdenas, en la colonia Guadalupe Inn - Ciudad de México-. Era una casa pequeña con jardín bonito".

El niño Cuauhtémoc jugó y corrió en la casa presidencial de Los Pinos, construida por su padre como necesaria, útil y conveniente residencia del presidente de la República, que lo fue hasta que una de las primeras y muchas ocurrencias desafortunadas oficiales que padecemos con este régimen, dejó de serlo.

(Profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM)