DART mission. Incongruencia ecológica

Lo que en 1998 fue ciencia ficción en la película ARMAGEDDON en que se desviaba un ASTEROIDE de su trayectoria directa a golpear la Tierra y se salvaba el planeta de su destrucción total, el día 26 de septiembre de 2022 se empezó a convertir en una realidad, cuando una satélite artificial con un peso de 570 kilos impactó el ASTEROIDE denominado DIMORPHOS a una velocidad de 23,000 kilómetros por hora, desviándolo su trayectoria original en por lo menos 1%, a una distancia de 11 millones de kilómetros de nuestro planeta. El tamaño de dicho cuerpo celeste es de tan sólo 160 metros de diámetro, algo así como un estadio de futbol de tamaño pequeño. Todo el proceso del impacto está documentado y filmado por cámaras que iban en la propia nave DART que se estrelló con el asteroide y muy próximamente tendremos información de los resultados finales de la misión. El costo inicial de esta misión fue de 330 millones de dólares.

Lo anterior es un logro enorme para la humanidad, ya que además de mostrar el progreso tecnológico en el que estamos al día de hoy, demuestra nuestra preocupación como especie de preservarnos en nuestro planeta-casa ante una AMENAZA EXTERIOR, como es el impacto de un ASTEROIDE con nuestro planeta y la destrucción de la vida en el mismo como sucedió hace 65 millones de años en nuestra PENÍNSULA DE YUCATÁN con el impacto del ASTEROIDE denominado CHICXULUB, palabra maya que quiere decir PULGA DEL DIABLO, y que destruyó gran parte de la vida en la Tierra, en especial la mega fauna que llamamos DINOSAURIOS, y que dio como resultado el florecimiento de los mamíferos a través de millones de años de evolución y a los cuales pertenecemos nosotros los HOMO SAPIENS.

Nuevamente la INCONGRUENCIA de nuestro proceder como especie habitante de este planeta Tierra consiste en que nos estamos preocupando por una AMENAZA EXTERNA -muy poco probable- antes de solucionar nuestra AMENAZA INTERNA -y real- que se ha venido incrementando desde 1850 con la llegada de la ÉPOCA INDUSTRIAL y remata hoy ante la CRISIS AMBENTAL en que estamos inmersos cada uno de los 7,800 millones de habitantes más todo el ecosistema cerrado en el que vivimos.

Si bien esta misión es parte de nuestro proceso evolutivo como una especie CÓSMICA que no está atada sólo a nuestro planeta y que no debe abandonarse y menos despreciarse, creemos que se debe hacer al mismo tiempo y con la misma atención con la que debemos de tratar la amenaza al planeta que somos nosotros mismos internamente, ya que podremos tener la tecnología para hacer cambios cósmicos en el exterior, mas sin vida adecuada en nuestro propio planeta de nada nos sirve poder desviar un asteroide. Estamos ante un caso de “Candil de la calle y obscuridad de tu casa” que en este caso sería: “Luz del espacio y obscuridad de tu planeta”.

La lección que debemos de obtener de este avance científico es que si tenemos la tecnología para desviar un asteroide, también tenemos la tecnología para reparar el daño que estamos haciendo a nuestro planeta, pero las grande corporaciones mundiales que todos conocemos no tienen el interés suficiente de solucionarlo y nos han fomentado nuestro CONSUMISMO y nosotros hemos tomado el camino fácil de seguir las políticas y costumbres que se nos imponen a través de los medios de comunicación de los que las mismas corporaciones mundiales son dueñas.

Así pues, cada uno de nosotros puede tener MISIONES PERSONALES para salvar nuestro planeta, como es el caso de la supermisión DART. Una pequeña acción que se multiplique por 7,800 millones de habitantes se puede convertir en una misión de salvamento del planeta mucho mayor que la propia misión DART. ¿No crees que es momento que inicies esas pequeñas pero grandes misiones tú en lo personal? Utiliza menos gasolina y combustibles fósiles, utiliza menos papel, utiliza menos agua, utiliza menos energía eléctrica, respeta la vida de animales, etc. Tus hijos, nietos y demás descendientes te lo agradecerán, o te lo reclamarán, es nuestra decisión.