“Porque nos interesa tu vida,
pena de muerte para asesinos
y secuestradores”.
PVEM.
El Derecho Penal como remedio para todos los males. “Canta, canta que verás cómo los males espantas”, dirían en tiempos pasados. Se me quedan viendo los alumnos atónitos, ¿Será? Se cuestionan.
El multifuncional Derecho Penal convertido en una suerte de moneda de cambio, que sirve principalmente a los políticos “legisladores”, que se han apoderado ilegalmente, de su supuesto derecho a castigar, el de ellos. Un ius piniendi tergiversado en una falsa interpretación de la potestad del Estado para castigar.
Desde Beccaria, hasta Ferrajoli, pasando por Carrara, Howard, Baratta y Zaffaroni, han expresado para qué es útil y del porqué del Derecho Penal subjetivo para castigar conductas en un moderno Estado de Derecho.
-Es que la inseguridad esta de la patada-, vociferan. ¿Y? So pretexto de ello, el populismo punitivo llegó para quedarse. -Es que, nosotros los agarramos (policía), y ellos (aparato judicial), los dejan ir-.
“Como legisladores debemos velar por la seguridad de nuestros gobernados, señalan, desde lo alto de las tribunas de todos los congresos, con penas más altas, para que se queden en las cárceles y no vuelvan a delinquir”. Si, ¡cómo no!
Asimismo, han logrado todos, míseramente expandir al máximo el Derecho Penal, acomodarlo estratégicamente en una política criminal mal interpretada, arbitraria y francamente infructuosa.
Aquí y en muchas partes del orbe desde hace dos siglos, han demostrado que un expansionismo del Derecho penal de la mano de un punitivismo populista, no abona para nada a la inseguridad y la violencia de un país.
La amenaza de la pena, queda en eso, en una simple amenaza, que no inhibe la conducta delictiva.
Ser populista está de moda. Y quien maneja el monopolio estatal de la actividad punitiva, se pone a la moda, vigente. Es una estrategia a lo largo y ancho del país de actores políticos populistas, enfundados en remediadores de los males del delito y la criminalidad. Pero, ser populista es ser demagogo, porque se implanta en el colectivo de las masas la urgencia de aplicar medidas fuertes y extremas contra la inseguridad y la violencia, ello, a pesar de saber, quiero pensar que lo saben, que son respuestas eufemísticas, del hígado, del ronco pecho, que a la larga solamente incrementarán la violencia y la inseguridad.
A ver, como las tablas de multiplicar “cantaditas”: -Aumentar las penas, no reduce el delito. El Derecho Penal no va a resolver la inseguridad y la violencia en nuestro país- Punto.
TAPANCO: Un Derecho Penal mínimo y racional, la protección del bien jurídico desde el enfoque de los Derechos Humanos. No se puede crear un estado de sensación de bienestar y seguridad desde la óptica del punitivismo populista, desde la presión mediática, o de las ocurrencias en tiempos electorales, como la del “Partido” Verde Ecologista de México, que ni es partido, ni es verde y ni es ecologista. En el año 2009 su lema político era aplicar la pena de muerte y en el 2018 lo volvió a hacer.
@franciscosoni