Desinformación

En la sociedad actual, la mayoría de las personas tienen un acceso irrestricto a los medios de comunicación. De manera nada complicada se puede escuchar la radio y leer periódicos, pero cuyo público se ha reducido de manera notable en años recientes; también se puede ver la televisión abierta, pero cuyos niveles de rating son muy bajos; el medio de comunicación que tiene mayor penetración hoy en día es el internet, el cual domina la interacción social de una manera rápida y sencilla.

Sin embargo, la circulación de información en internet, como en los demás medios de comunicación, contiene datos y afirmaciones no verificadas empíricamente. La desinformación no es nueva, siempre ha estado presente en la sociedad, por lo que propaganda y noticias falsas no es un fenómeno reciente; esta situación se presenta porque la mayoría de las personas que la consumen no conoce la procedencia de la información, ni comprueba si esta es confiable, por lo que predominan los promotores de la falsedad.

En muchos asuntos públicos de hoy en día predominan una narrativa preestablecida, donde solo se busca informar lo que se desea; en ella existen actores que buscan la propagación de información falsa. Esto se ha incrementado notablemente en temas internacionales como las elecciones de Donald Trump, la invasión de Rusia a Ucrania; en México en las elecciones de 2018 y de San Luis Potosí en 2021; la cancelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la propuesta de Reforma Energética y la construcción del Tren Maya.

Esta situación se debe a que el internet es un espacio de interacción social no regulado, excepto en algunos países como China y Turquía, en donde los buscadores como Google cuanta con normatividad; en estos países está prohibido ingresas a sitios en donde predomina información falsa o que afecta al gobierno; esto no existe en países como México, cuya desinformación es más visible en tiempos electorales o cuando se discuten temas de alto interés para los actores económicos y políticos del país.

En los asuntos públicos, la mayor parte de los actores involucrados miente en mayor o menor medida; generalmente sus afirmaciones no están sustentadas en datos verificados empíricamente, estos actores apelan más a las emociones que a la racionalidad. En tiempos de conflicto y confrontación política, el internet y las redes sociales han sido muy bien utilizadas para la desinformación, donde la idea no es informar sino ganar adeptos. Esto ha generado una sociedad confundida e irritada con su clase política.

La desinformación existe porque cuando se entra a alguna red social existe una gran probabilidad de solo leer notas y comentarios que confirmen nuestras creencias; a quienes opinan de diferente manera, la tendencia es ignorarlos, se da preferencia a quienes comparten nuestra manera de pensar. Únicamente nos rodeamos de personas que confirmas nuestras creencias e ignoramos a aquellas que opinan de manera diferente; el problema es más grave cuando solo se usan fuentes de información sin confirmar.

Los actores de la desinformación siguen una mecánica sencilla; identifican un dato sin evidencia empírica, generalmente acompañada con una imagen, se sube a una red social, mediante un título atractivo, quienes lo leen, lo comparten sin leer su contenido y en cuestión de horas la nota tiene miles de visitas y ha sido compartido por quienes buscan reafirmar sus creencias. En México esto es muy frecuento en tiempos electorales con la difusión de encuestas falsas que buscan generar una imagen ganadora a uno de los candidatos.

En síntesis, en la sociedad actual se informa con la mentira, tantas veces se comparte que termina convirtiéndose en verdad. Para los problemas públicos esto es una situación de alta gravedad, ya que no se debaten sus causas, sino únicamente sus consecuencias, por lo que los instrumentos de solución de los problemas son ineficaces y solo contribuyen a mantener el statu quo, donde los ganadores seguirán siendo los mismos, los perdedores los de siempre y la desigualdad nuestro eterno problema. Próxima colaboración: 04 de mayo de 2021.

@jszslp