Día de la Tierra

El 22 de abril de 1970, 20 millones de personas tomaron las calles en ciudades y pueblos de Estados Unidos liderados por el senador Gaylord Nelson y coordinados por el estudiante de 25 años del Harvard Kennedy School, Denis Hayes; cerca de 2,000 comunidades de todo el país secundaron manifestaciones que llegaron a cerrar la Quinta Avenida de Nueva York, asistieron a charlas y participaron en jornadas de limpiezas. Sus voces se alzaron por una preocupación emergente: “el impacto de la humanidad sobre el planeta”.

Según Philippe Tortell, Director del Departamento de Ciencias de la Tierra, el Océano y la Atmósfera de la Universidad de la Columbia Británica en Vancouver (Canadá), el momento caótico que fue clave para dar inicio a este movimiento ambiental “revolucionario” fue el derrame de petróleo de Santa Bárbara de 1969, con más de tres millones de galones de petróleo, equivalente a 11`340,000 litros, que se vertieron accidentalmente frente a las costas de Santa Bárbara, en California.

Así nació el Día de la Tierra y con él, el movimiento medioambiental moderno. Para 1990, el Día de la Tierra se había globalizado, movilizando a millones de personas en más de 140 países para abordar los problemas ambientales y convertirlos en un movimiento mundial y al día de hoy más de 170 países se han unido a la protección del medioambiente.

“Cuidar a nuestra Madre Tierra” es el lema para este 2023 y nos llama a vivir de manera sostenible y en armonía con la naturaleza; este planeta es nuestro único hogar y es responsabilidad de la humanidad salvaguardar sus recursos finitos; a través de cambios sustanciales impulsados por políticas y elecciones cotidianas que nos guíen hacia estilos de vida más limpios y ecológicos. El planeta Tierra y sus ecosistemas es el único hogar que tenemos, cuidarlo es necesario para mantenerlo sano, de ello también depende nuestra supervivencia.

Si queremos revertir la situación del daño al planeta y las consecuencias que para el Medio Ambiente tienen nuestras acciones, debemos colaborar con medidas tanto individuales como colectivas.

En muchos países esta efeméride brinda una oportunidad de firmar o ratificar convenios internacionales y, algunas veces, conduce al establecimiento de estructuras gubernamentales permanentes relacionadas con el manejo ambiental y la planeación económica.

El bienestar de la humanidad va ligado con un medio ambiente sano y sostenible, este a su vez dependen en última instancia de la gestión responsable de los recursos naturales del planeta. La evidencia es que se están consumiendo más recursos naturales de lo que el planeta puede proveer de manera razonable. De ahí la importancia de recodarlo día con día.

Muchos de los ecosistemas de la Tierra están cerca de los puntos de inflexión críticos de agotamiento o cambio irreversible, empujados por el alto crecimiento de la población y el desarrollo económico.

Tan solo el año pasado, el ‘Reloj del Apocalipsis’, que se define cada año por científicos y expertos que evalúan los riesgos globales, adelantó su reloj de dos minutos a 100 segundos de la medianoche, lo más cerca que ha estado la humanidad del ‘Armagedón’ desde 1953 cuando Estados Unidos y la Unión Soviética detonaron por primera vez bombas de hidrógeno. 

Hoy en día, la humanidad agota las riquezas que genera la Tierra hasta 175 veces más rápido de lo que el ecosistema es capaz de regenerar.

La humanidad continúa enfrentando dos peligros existenciales simultáneos: la falta de sensibilización y el cambio climático.

Un gran ecologista mexicano escribió recien que el día de la Tierra nos invita a reflexionar sobre las profundas implicaciones que ésta ha tenido para sostener la trama de la vida. Nuestra casa común, nuestro hábitat simbiótico, nuestra Madre Tierra, nuestra Pachamama, es el gran vientre mediante el cual la vida se teje en el cosmos que nos gravita. Tenemos, sin embargo, que reflexionar cuál es nuestro rol en este intrincado sistema evolutivo, ya que hemos perdido el rumbo, pues estamos más preocupados por nuestro futuro celestial, que por cuidar la pacha que nos dio permiso de evolucionar desde su seno.

 La tierra está ahí, lo que requerimos es que nuestros anhelos se vuelquen a la regeneración que hoy es vital para que nuestra existencia tenga un sentido más allá de salvaciones extra terrenas: la tierra está aquí, mostrándonos que necesitamos reflexionar nuestro papel en ella, al fin y al cabo, estemos o no, Gaia va a continuar su camino cósmico.

Delírium trémens.- Simple y sencillamente un juzgado federal multó al Gobernador y a la Segam por incumplir (en más de 570 días de la actual administración) la ejecución de una sentencia de amparo otorgada a Cambio de Ruta que tiene como fin el cuidado del medioambiente y nuestra salud… lo grave es que así ha sido el comportamiento constante de este gobierno “ecologista”...

@luisglozano