Dicotomías

Hay, en sociedades muy diversas, familias y pueblos que terminan entre fracturas o rompimientos, casi despedazados en bandos opuestos por razones políticas, ideológicas o de simples intereses. Se van cultivando y desencadenando divergencias y divisiones que tienden a extremos o radicalismos, con factores que desgarran y resultan sumamente destructivos.

La polarización entre “ustedes o nosotros” genera pugnas que enredan a la gente y benefician a quienes manipulan a las masas en busca de popularidad y predominio electoral. Es así que las antítesis o contradicciones afloran y dividen, en vez de sumar con saldos positivos.

Miren, aflora el viejo maniqueísmo con principios básicos en constante conflicto: “el bien y el mal”; o el mal y el bien, desde el otro lado, como simplificaciones de la realidad en una oposición radical entre “lo bueno y lo malo”.

Más allá de lo religioso o doctrinario, entre muchas dualidades destaco aquí algunas de las más relevantes ahora, con varias expresiones significativas.

La ideología de derecha o de izquierda: tienen en cuenta diferentes intereses; se trata de ideas, valores y creencias que influyen en el comportamiento y suelen contraponerse, sobre todo cuando se van a los extremos en uno y otro caso. El fanatismo destruye posibilidades de acuerdos y facilita la manipulación. A su vez, para satisfacer ciertos objetivos, se tiende a estar por encima de la técnica o la paciencia. Y con un desprecio por la justicia ajena.

La justicia o la injusticia: entendamos aquí que nadie dijo que el mundo fuera justo, lo cual implica que la justicia no surge de manera natural, por lo que hay que buscarla y buscarla… sin ninguna seguridad de encontrarla. Y, ojo, lo que es justo para unos, puede no serlo para otros. Digamos, un aumento salarial podrá ser “justo” para el patrón (en sus términos) e injusto para el trabajador (muy poco para sus necesidades), así como tienden a ser distintas las ópticas del esposo o de su mujer, del gobernante o del ciudadano que paga impuestos, del asesino o de los familiares de la víctima.

Hay muchas otras dicotomías: entre lo positivo y lo negativo, entre la pobreza y la riqueza, entre lo cierto y lo falso, entre el éxito y el fracaso… con claves y visiones bastante desiguales de unos o de otros.

La ignorancia y la insatisfacción favorecen los extremismos y dogmatismos, lo cual es aprovechado por movimientos demagógicos que se basan en la mentira y la simulación, como hemos visto en México estos años.

Muchos populistas que son —o se dicen— de izquierda no sólo la desprestigian aún más, aparte de provocar y radicalizar a la derecha, lo que de ninguna manera nos acerca a un buen puerto. Consideran que quienes no piensan como ellos, están en su contra. Tampoco creen en la justicia para todos, si acaso la simulan.

Los obradoristas más obtusos deberían conocer un poco lo que sucede hoy con algunos países africanos y asiáticos que, por encima de ideologías, nos están dejando atrás y cada día se ven más convencidos de que “La educación es todo” (Education is everything) y que sus pueblos merecen lo mejor… con crecimiento, excelencia y cambios positivos. O sea, con aspiraciones.

Cabe preguntarnos si por su sobrevivencia un gobierno debe estar en guerra contra el narco, la pobreza y la ignorancia, o en guerra contra fuerzas de otros países que se ven afectados y nos superan ampliamente. En el extranjero, la soberanía que esgrime la 4T tan mentirosa, es identificada como defensa del crimen organizado. Y así no será posible estar en paz.

Más nos valdrá centrarnos, creo yo. Fíjense, con sus reformas y planes ‘B’ quieren acabar hasta con las dicotomías y sus polos para quedarse solos con todo.

* LA SOCIEDAD CIVIL NOS muestra que, aun con malos gobiernos, surgen iniciativas y acciones que realmente contribuyen a enfrentar la pobreza y la desigualdad de oportunidades. Tal es el caso de la asociación Club de Niñas y Niños de México, que en San Luis Potosí capital es encabezada por Mauricio Mier y ya ha ayudado a numerosas personas en municipios del estado.

De respetada familia, Mauricio recibió la Distinción a la Calidad Humana 2025, otorgada por la organización Ciudadanos Observando, por su liderazgo con un sólido equipo que a lo largo de 10 años ha aplicado programas que cambian la vida de jóvenes muy vulnerables. Esto debe inspirarnos y es un ejemplo de acciones que debieran ser apoyadas por todos, incluidas las autoridades.

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