Doble feminicidio

“Quiero que tu mundo empiece

y acabe conmigo”.

50 sombras de Grey.

España estaba pasando por una de las peores épocas en materia de homicidios dolosos, el año 2003 particularmente la habían convertido en el país más peligroso de la Unión Europea con una tasa de 3.3 muertes violentas por cada mil habitantes y Madrid estaba entre las ciudades más violentas del mundo.

José Javier había conocido a su mujer nueve años atrás y tenían tres hijos pequeños, le gustaban las armas de fuego, especialmente los rifles semiautomáticos, comentaba que ir de caza era como pasar el tiempo a ser Dios.

Su fascinación por las armas lo llevo a convertirse en un hombre solitario, un resentido social, con sentimientos de odio y con un coeficiente intelectual por debajo de la media, hicieron que se convirtiera en una arma letal andando. Su matrimonio se fue poco a poco a pique, Patricia, que se había convertido en ama de casa ejemplar y a la vez era una activista en la política local en el pueblito La Puebla de Hijar de la provincia de Teruel, muy cerca de Zaragoza. Daba por hecho que su marido no iba a cambiar, era rural, primitivo, no quiso mejorar su relación matrimonial y sus celos eran cada vez más violentos. Se estaban separando, los hijos detenían a Patricia un poco, pero sabía que tarde o temprano iba a pasar. Conoció por las redes sociales a un joven latino sudamericano y mantuvo una relación con él, ¿hasta qué punto?, es algo que se llevó a la tumba ya que nunca fue localizado el sujeto, que al parecer era el que le había enviado “cornudo” al celular de José Javier y que Patricia le era infiel. Así, la noche del 22 de mayo trece disparos de su rifle calibre .22 impactaron en Patricia, nueve en su humanidad y cuatro en la cabeza. Dicen los que saben, que las armas de fuego que la gente utiliza para cometer un homicidio, reflejan mucho la personalidad del asesino y es un indicador de su vinculación con la víctima, ya sea arma corta o larga.

José Javier fue detenido y no tenía abogado, así que que se le asignó una Defensora de Oficio, Rebeca, quien en sus argumentos de defensa alegó que se le había vulnerado el principio de presunción de inocencia y que la sentencia debía ser por homicidio “el que matare a otro será castigado, como reo de homicidio”, y no por asesinato, que es agravada “será castigado como reo de asesinato, el que matare a otro concurriendo: con alevosía, con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido”.

Rebeca era reconocida como una buena abogada por la comunidad de abogados de Zaragoza, en la defensa de José Javier incluso postulo “la obcecación o arrebato” como un atenuante y si bien hubo una confesión esta debió haber sido valorada. El juicio duró dos años y para el año 2005 fue sentenciado a dieciocho años de prisión y una reparación del daño a sus hijos por más de cien mil euros.

Rebeca era una mujer casada con un hijo adolecente, pero su destino estaba marcado cuando empezó a mantener una relación sentimental con José Javier, su cliente. Durante los años 50´, el psicólogo y sexólogo Jhon Money, empezó a documentar la “Hibristofilía”, como una cuestión patológica que se daba preferentemente en las mujeres heterosexuales, como una parafilia de obtener el placer sexual más allá del modelo generalizado de la población y en algunas mujeres una inusual atracción por hombres que han cometido asesinatos. Rebeca logró en el 2017 la libertad condicional de José Javier ya que tenía una preferencia sexual hacia él, y a dos años de su relación, éste la asesino degollándola en su departamento, para después huir hacia la ciudad de Teruel en Aragón, donde fue visto por la Policía Nacional y al verse sorprendido se arrojó desde un puente perdiendo la vida instantáneamente.

TAPANCO: La tasa de feminicidios en México va en aumento, según cifras del INEGI de 3 a 4 y en algunos Estados se eleva de 6 hasta 16 por cada 100 mil habitantes. Entre Alertas de Género y Toques de Queda, tal vez, se debería empezar a estudiar como política de prevención hacia las mujeres, la atracción víctima-victimario: La idea femenina de transformar en hombres buenos a los malos, redentoras del cambio; el factor maternal, la compasión, la culpa sobre hombres infantiles e inmaduros; y por último, la supuesta protección y fama de machos que subjetivamente ofrecen los hombres malos frente a los demás.

Francisco.soni@uaslp.mx twitter: @franciscosoni