¿Dónde está la oposición?

Resulta casi increíble, pero hace pocos días, todos los medios de comunicación dieron cuenta de las declaraciones de Marko Cortés, presidente del PAN a nivel nacional, en las que anticipó que, en las elecciones del año próximo para gobernador en seis estados de la república, su partido no tendría la posibilidad de ganar en ninguno de ellos, salvo quizás, en Aguascalientes. Con este tipo de políticos derrotistas y pusilánimes, la oposición ¿espera avanzar? ¿Con estas actitudes se puede servir a México?

¡Por supuesto que no! Al contrario. Por lo pronto, ya renunciaron al PAN en días recientes dos diputados y un senador.

¿Qué podemos esperar los ciudadanos que muchos años atrás votábamos sin dudarlo por el PAN, por ser un partido serio, congruente en sus actos y en sus dichos, ya sea en el gobierno, o fuera de él, y actuaba con congruencia? ¿Que señalaba las lacras de los gobernantes del partido hegemónico y ofrecía soluciones a la corrupción y al abuso de poder, con una doctrina política de alto contenido social y humano? Con este tipo de dirigentes a los que les interesa más sus posiciones de poder y de disfrute de altos ingresos que el bienestar y desarrollo de los ciudadanos, ¿puede haber una oposición fuerte que enfrente la destrucción del país por el obradorismo?

¿Dónde quedó ese Partido Acción Nacional que, en algún tiempo era el bastión de las causas de la democracia, de la lucha incansable por el  Bien Común y el pleno respeto a la dignidad de la persona humana?. Un partido en el que sus principales dirigentes eran un compendio de integridad personal, de dedicación generosa y sin remuneración alguna y sin embargo, ganaba elecciones y ganaba voluntades de los ciudadanos libres y que con entusiasmo y entrega cuidaban el voto ciudadano en cada elección con jornadas de 12 o 14 horas, desde las 7 de la mañana hasta las 7, 8 o 9 de la noche, en que se terminaba el cómputo de votos y reclamaban su copia del Acta de Cómputo, con el triunfo (o de la derrota) en su casilla. Que en cada campaña aportaban sus horas de descanso para pegar propaganda, pintar bardas y acompañar a los candidatos Y a cambio se les llevaba una torta o dos que preparaban en sus casas, con sus propios recursos las mujeres panistas.

¿Dónde quedó ese espíritu de lucha, de entrega al servicio de la nación, del estado o del municipio?

Si en estos tiempos, al mal ejemplo de algunos malos dirigentes partidistas, le añadimos su negligencia, su indiferencia, falta de acción decidida y su laxitud ante los destrozos del actual desgobierno, le sumamos lo caro que resultan por los cuantiosos recursos que reciben cada año, se explica porque están los partidos en esta época, en los últimos lugares del aprecio público.

El partido en el poder, Morena, junto con los partidos políticos llamados “de oposición”, en particular los tres principales, PAN, PRI y PRD, (ya no digamos los pequeñitos), están atravesando profundas crisis de credibilidad y de confianza de la ciudadanía, mayores que nunca, porque a mi parecer, les falta liderazgo moral y real, y no se percibe en sus acciones y en su discurso político una presencia real y enérgica que permita creer en que en  el poder actuarían conforme a sus grandes preocupaciones y requerimientos, que pudieran mejorar verdaderamente su calidad de vida. 

Así lo confirman diversas encuestas que han realizado las encuestadoras serias del país e inclusive datos del INEGI, que junto con diputados y policías se encuentran en los últimos puestos en la escala de medición de la confianza de los ciudadanos, desde hace varios años. Los partidos no sudan ni se acongojan hoy por el tema económico. Reciben unas cantidades ofensivas cada año, del presupuesto nacional. En este 2021, El partido Morena recibirá más de 1400 millones de pesos, el PAN en números redondos, 935 millones, el PRI 860 millones, el PRD 540, etc. y para el 2022, recibirán un poco más. Parte de todo ese dinero, se destina a pagar sueldos cuantiosos a los líderes y dirigentes de cada partido, ingresos que ni en sueños podrían alcanzar muchos de ellos, trabajando para una empresa o con su propio negocio.

Los partidos, están hoy intoxicados por exceso de dinero, que no retribuyen a los ciudadanos en servicios de gobierno eficientes y entonces el tema económico, no la satisfacción de servir al país y a la comunidad, se convierte en su principal incentivo para estar en el servicio público. Estos partidos no están cumpliendo su responsabilidad y entonces parecen más bien colaboracionistas del poder, simulando ser oposición.

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P.D. El síndico del Ayuntamiento Luis Víctor Hugo Salgado Delgadillo remarcó que la autorización para que los síndicos puedan tener mayores facultades para resolver asuntos legales o jurídicos, es un trámite que se lleva a cabo cada trienio en el inicio de cada administración “Y QUE LA SOLICITUD APROBADA Y LO QUE INTEGRA, NO TIENE NADA QUE VER CON LOS PENDIENTES Y DENUNCIAS DE PASADAS ADMINISTRACIONES” (Astrolabio, diario digital No. 1464 de Nov. 12).

Cabe esperar que los altos funcionarios del Ayuntamiento no incurrirían en ningún caso en el desistimiento de las denuncias del pasado Ayuntamiento, ya que esto es atribución del poder judicial y están en juego inmensas cantidades de recursos públicos que le pertenecen a la ciudadanía.