Dos conceptos que considerar como ciudadanos

La democracia es un sistema político en el cual el poder es ejercido por el pueblo a través de sus representantes elegidos. Sin embargo, para que funcione de manera adecuada, es esencial que los ciudadanos sean proactivos y asertivos frente a los errores del gobierno. Esto significa que deben estar dispuestos a participar activamente en la toma de decisiones y a ejercer su derecho a la libertad de expresión para denunciar las acciones incorrectas de las autoridades.

Un ciudadano proactivo es quien que se involucra en la política y en la toma de decisiones de su comunidad, ya sea a través de la participación en elecciones, en la formación de organizaciones cívicas o en la denuncia de problemas a las autoridades. Uno asertivo, por su parte, es aquel que se atreve a expresar sus opiniones y a defender sus derechos de manera clara y directa, sin temor a represalias.

Sin estas cualidades, los ciudadanos nos convertimos en meros espectadores de la política, dejando el poder absoluto en manos de unos pocos, como ocurre en México actualmente. Esto es caldo de cultivo para la corrupción, el abuso y la falta de transparencia en el gobierno.

La proactividad y la asertividad son fundamentales para garantizar la transparencia en el gobierno. Un ciudadano proactivo y asertivo estará dispuesto a investigar las acciones de los servidores públicos y a denunciar cualquier irregularidad o abuso. Esto ayuda a mantener a las autoridades bajo control y a evitar que se aprovechen de su mandato, además de lograr que los recursos a su cargo se utilicen de manera justa y eficiente.

También representan un valor para lograr la participación ciudadana en la toma de decisiones. Si los ciudadanos no estamos dispuestos a participar activamente en la política, dejaremos el poder en manos de unos pocos de camarillas transformistas de cuarta. Esto lleva a la adopción de alternativas que no reflejan los intereses de la mayoría, aunque de manera ficticia se quiera aparentar lo contrario, lo que a su vez conduce a la desigualdad y la falta de justicia. 

Por otro lado, la proactividad y la asertividad son instrumentos de la seguridad ciudadana. Un ciudadano proactivo y asertivo estará dispuesto a denunciar cualquier situación peligrosa o delictiva a las autoridades y a trabajar en conjunto con ellas para mejorar la calidad de vida en su comunidad. Esto ayuda a mantener un ambiente seguro para todos los ciudadanos y a disuadir a los delincuentes de cometer actos delictivos. El problema es la desconfianza ante los gobiernos como el que actualmente tenemos, populista e ineficiente.

Además, un ciudadano proactivo y asertivo también estará presto a participar en la toma de decisiones políticas a través de mecanismos como las elecciones y las consultas ciudadanas. Al intervenir en estos procesos, los ciudadanos podemos asegurar que nuestros objetivos y necesidades estén representados en las acciones públicas. Esto ayuda a garantizar que los políticos sean comprometidos con la representación de sus electores, y no solo con sus propios intereses. Tomar las calles y levantar la voz es una forma de hacerlo.

La proactividad y la asertividad son útiles para lograr la transparencia en el gobierno. Los ciudadanos debemos estar dispuestos a exigir a las autoridades que proporcionen información precisa y completa sobre sus acciones y decisiones. Esto lleva a garantizar que la autoridad sea transparente y responsable ante la ciudadanía, ayuda a prevenir la corrupción y a que se utilicen los recursos públicos de manera eficiente y efectiva.

Es esencial que los ciudadanos seamos proactivos y asertivos frente a los errores del gobierno; debemos estar participar activamente en la política y a ejercer el derecho a la libertad de expresión para denunciar las acciones incorrectas de las autoridades, no ser únicamente testigos silentes. Solo así podremos construir una sociedad justa y democrática.

Es cosa de decidirse a actuar.

@jchessal