El agua, nosotros y nuestros legisladores. La tormenta perfecta

En pasada semanas y esta misma escuchamos algunas de las muchas voces de nuestro país opinando sobre el AGUA, como si realmente supieran del tema, y lo único que demostró cada parte -DIPUTADOS, SENADORES Y GOBIERNO- fue un desconocimiento total de la realidad del tema. NOSOTROS, pueblo en general, además de desconocimiento mostramos una gran apatía, y AGRICULTORES Y CAMPESINOS una auténtica preocupación por ser los más directamente afectados en principio, ya que al final lo seremos todos.

Sin embargo, al final las tres partes mencionadas somos culpables en diferente escala y seremos todos afectados finalmente por nuestros propios errores en el tema, no sin antes recordar que el 70% de nuestros cuerpos son precisamente agua. Analizaremos a cada parte desde el punto de vista ECOLÓGICO, que nunca se tocó durante estas discusiones.

DIPUTADOS, SENADORES Y GOBIERNO EN GENERAL. Toda su propuesta se centró en motivos políticos, dando por hecho que EL AGUA SIEMPRE ESTARÁ AHÍ, ¿por qué? Cuando nuestra pésima legislación aprobada por ellos actualmente, más TODOS SUS ANTECESORES es decir sexenios de PAN y PRI provocaron los problemas actuales que los legisladores actuales ilusoriamente creen remediar con más leyes absurdas. El contenido de la propuesta tiene un claro motivo político y es que nuestros gobiernos pasados en los últimos 80 años supieron leer la importancia política y estratégica del agua y se apropiaron de muchos de los derechos que generaron con sus propias leyes. Ejemplos hay por cientos, pero hoy emergen casos con FOX con concesiones en Guanajuato, FERNÁNDEZ DE CEVALLOS que ha manejado el agua en el estado de Querétaro durante décadas, DUARTE exgobernador de Chihuahua que hasta una presa se hizo a sí mismo y seguramente cientos de concesiones obscuras que existen. Lo anterior originó un organismo corrupto llamado CONAGUA, que encareció y burocratizó los permisos como si fuera el dueño del agua y generó un MERCADO NEGRO del agua, sin el cual no funcionaría nuestro sistema alimenticio. Y lo principal, nunca han pensado en las causas de la lluvia o sequía, que al final puede dar por resultado que legislen sobre el agua cuando ésta ya no exista.

NOSOTROS, PUEBLO EN GENERAL. Hemos actuado también en muchos casos dando por hecho que EL AGUA SIEMPRE ESTARÁ AHÍ, y ya estamos empezando a pagar la escasez de la misma y además contribuimos a la deforestación de muchas maneras, consciente o inconscientemente, al comprar leña directamente, al consumir los famosos POLLOS A LA LEÑA, al deforestar directamente, sólo basta ver lo que queda de nuestra Huasteca, al tener nuestros jardines verdes en zonas desérticas tirando el agua al propio jardín, etc. Recordemos que el AGUA MÁS CARA ES LA QUE NO EXISTE. 

AGRICULTORES Y CAMPESINOS. Son los más organizados en el tema y nos lo demostraron al unirse en varios estados del país y organizar BLOQUEOS DE CARRETERAS en los que todos somos afectados de una manera o de otra, y lograron algunos cambios en la propuesta de ley especialmente en lo referente al estatus jurídico de sus concesiones y su liga con la tierra que ellos mismo cultivan, la cual gran parte de su valor se lo debe a la disponibilidad de agua. Pero debemos recordar que dichos sectores utilizan el 74% del agua que gastamos en nuestro país y que gracias a ello comemos el 100% del país, por lo que todos consumimos ese 74% del agua a través de lo que ecológicamente se llama AGUA VIRTUAL, y que no es más que el agua que se necesita para producir nuestros alimentos. Como ejemplos: para producir 1 kilo de carne son necesarios 15,000 litros de agua (además de los 40 litros diarios que toma la res, son los necesarios para producir sus alimentos, es decir pastos, granos etc.). Un kilo de queso necesita 5,000 litros de agua; una hamburguesa necesita 2,400 litros de agua, un huevo necesita 100 litros de agua, un litro de jugo de naranja necesita 1,000 litros de agua; una tasa de café necesita 140 litros de agua. Y otros derivados del campo: PAR DE ZAPATOS DE PIEL necesitan 8,000 litros, UN CELULAR necesita 12,000 litros, UNA HOJA DE PAPEL necesita 10 litros, UNOS PANTALONES necesitan 8,000 litros. Y podríamos seguir con miles de ejemplos.

Nuestro pecado como sociedad es el actuar como si fuéramos DIOSES, y pensar que nuestros actos y consumos desmedidos, al igual que nuestras pésimas leyes, no tiene consecuencias ecológicas. Basta con ver que en esta discusión NUNCA se tocó el origen de lo que se legisla, en este caso el agua. Como siempre la consecuencias las pagaremos nosotros en un principio, pero LA FACTURA MÁS CARA LA PAGARÁN NUESTROS HIJOS Y DEMÁS DESCENDIENTES.