El gigante de las chicanas: Google

La empresa monopólica Google, subsidiaria de Alphabet, que a finales de 2025 alcanzó los 3 billones de dólares en valor de mercado, sin duda un poderío económico global, pretende imponer sus caprichos y ambiciones en los tribunales mexicanos. En efecto, hace unos días por unanimidad, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que es perfectamente constitucional el párrafo segundo de la Ley Federal de Competencia Económica, en que se finca una investigación antimonopolio, que impugnó Google LLC, mediante el amparo en revisión número 135/2026, contra la multa decretada el 10 de junio de 2025 por el Director General de Investigaciones de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), derivada del procedimiento de investigación número 10-005-2022.

Así que la Corte negó dicho amparo para que la empresa tecnológica se sujete a la norma en vigor, lo que significó un revés de plano, del máximo tribunal de nuestro país.

Tenemos ahora una segunda historia, en la cual la tecnológica cuestionó un procedimiento respecto a que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no le puede pedir información de sus usuarios de servicios digitales y, por ello, pidió en un juicio de amparo, la suspensión correspondiente.

La firma estadounidense cuestiona la constitucionalidad del Artículo 30-B del Código Fiscal de la Federación (CFF), al argumentar que la medida excede los alcances de la legislación vigente.

Dicho artículo, integrado en el Paquete Económico de 2026, fue diseñado por el Gobierno Federal para acceder eficientemente a la información de prestadores de servicios digitales sin establecimiento en México que operan mediante aplicaciones, quienes están obligados a registrarse ante el SAT y retener IVA a sus clientes.

Al respecto, el Vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar, aseguró que las reformas al CFF no buscan frenar la innovación ni el crecimiento tecnológico, sino asegurar que todas las actividades económicas contribuyan de manera justa al desarrollo nacional.

Una última de las chicanas de Google LLC, la constituye su intento de evitar a toda costa que el Juzgado Cuarto de lo Civil de Proceso Escrito de la CDMX, cuya titular es Flor de María Hernández Mijangos, dicte sentencia resolviendo que simuló con su filial mexicana, Google México, un contrato de licencia de marcas fechado en 2005, cuando en esa época sus apoderados ni siquiera trabajaban en la empresa. Suman más de 8 meses presentando todo tipo de chicanas, pero no contaban con que la Juez 13.ª de Distrito en Materia Civil de CDMX, Lidia Verónica Guerrero Quezada, al percatarse de ello, y aplicando el principio de la justicia pronta y expedita, les fue negado (amparo indirecto 1504/2025).

Sin duda interpondrá una táctica dilatoria más, consistente en un recurso de revisión que le tocará atender al Octavo Tribunal Colegiado en materia Civil del Primer Circuito.

Así que el buscador por excelencia anda dando tumbos, de chicana en chicana, para demostrar no su poderío, sino su poco respeto al Estado de Derecho. Sin duda, es un exceso.

@UlrichRichterM

(Abogado y activista)