El valor Universidad Pública

La Universidad pública en México es un pilar insustituible de la vida democrática de esta nación, la realidad del país no se podría entender sin la presencia vital generadora de las y los universitarios de todos los tiempos. Desde luego la Universidad Nacional Autónoma de México se ha convertido en el espíritu insigne del motor transformador de todo un pueblo, sin dejar de mencional por supuesto, a las también gloriosas Universidades Autónomas  que se hermanan con la UNAM y que están presentes en las Entidades Federativas, como nuestra querida UASLP. 

Quienes hemos tenido la fortuna de ser universitarios, podemos dar testimonio de que, en esos espacios donde se convive a diario entre catedráticos, alumnos y adminstrativos, se forma también una gran comunidad en los que que se cultiva el amor por México, amén del talento de sus mujeres y hombres egresados. 

Ahora bien, la Universidad y la libertad que impera en sus recintos, encuentra su fundamento en el artículo 3º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, del que emanan tres Principios Fundamentales a saber: libertad de cátedra, libre examen y libre discusión de las ideas, ergo la universidad pública en México es sinónimo también de libertad. 

La libertad de cátedra implica la posibilidad de que docentes y alumnos generen y busquen el conocimiento a partir de un debate pleno, sin que la discusión de las ideas que se gestan en cada clase se vea limitado por doctrinas religiosas, ideologías políticas o cualquier otra amenaza externa que atente contra la naturaleza misma de la libre cátedra, que no es otra cosa más que la libertad de expresión llevada a los espacios universitarios, por supuesto siempre con la responsabilidad en la observancia de los propios límites que implica esta libertad. 

De modo que, la universidad pública es el espacio ideal para decir lo que se piensa en absoluta libertad, donde las ideas, se convierten en palabras y posteriormente éstas se materializan en cualquiera de las ramas del conocimiento. 

Médicos, Abogados, Ingenieros, Arquitectos, Agronomos, etc, podemos dar testimonio que no hay en México un espacio más liberal que un aula universitaria, resulta absurdo el pensar que esos espacios pudieran ser ocupados por fuerzas reaccionarias de la derecha, pues si tal aberración se intentara, sería la fuerza del propio espíritu de todas y todos los universitarios los que se encargarían de extirpar de fondo a quien osara intentar dotar de conservadurismo cualquier universidad pública, pues su naturaleza y razón de ser es precisamente ser guardian de la libertad. 

Así, la universidad pública es y debe seguir siendo ser el último reducto donde el debate de las ideas no se coarte jamás, donde ninguna ideología o postura política pretenda imponerse sobre la libertad misma, no importa si es la creencia mordaz de un Jerarca o de un Dictador; la Autonomía y la Libre Cátedra son inherentes a las universidades públicas pues sin su obsevancia, sucumbiría la libertad misma y la enseñanza pasaría a convertirse en vil adoctrinamiento. 

Por ello, la importancia de defender a nuestras universidades públicas, que son del pueblo y para el pueblo, porque en sus aulas deben caber siempre todas las formas de pensamiento, pues ahí reside su enorme valor. 

Excelente inicio de semana.