Simplemente no. Todo lo contrario.
La empresa Amazon comenzará su mayor proyecto de energía renovable hasta la fecha: una granja eólica situada a 20 kilómetros de la costa de Países Bajos. Además, parte de la inversión en el proyecto estará también dedicada a la investigación avanzada en tecnologías de almacenamiento de energía.
Alemania tiene por objetivo en mediano plazo producir absolutamente toda su energía a partir de fuentes de origen renovable, aumentar la eficiencia energética y reducir sus emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero.
Dinamarca aprovecha la energía eólica en su máxima potencia. Este país es uno de los más desarrollados a nivel mundial, pues espera que para 2035 (15 años antes de lo estimado) la producción total de su energía provenga de fuentes renovables, liberándose totalmente de los combustibles fósiles.
Y no todo tiene que girar alrededor de los países de primer mundo europeos pues hay otros, como Costa Rica, que camina a pasos agigantados y está muy cerca de conseguir algo con lo que sueñan muchos países ricos alrededor del mundo: abastecer el 100% de la electricidad que consume con fuentes renovables.
Pero en México queremos regresar al sucio pasado, pues el Presidente Andrés Manuel López Obrador envió a la Cámara de Diputados una iniciativa preferente con proyecto de decreto para reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley de la Industria Eléctrica, modificando el mecanismo del despacho de las centrales y fortalecer a la CFE, según dijo. Ayer viernes ya se aprobó en comisiones y seguramente transitará sin mayor problema en Cámara de Senadores.
Los congresistas deberían rechazar dicha propuesta porque contraviene la Constitución y Acuerdos Internacionales, tal y como hace semanas atrás lo indicó la SCJN al invalidar diversas disposiciones de la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad del Sistema Eléctrico Nacional (recordemos también que Cambio de Ruta tramitó diversos juicios de amparo relacionados al tema que están en trámite), pero ellos la aprobarán con dogmas falsos ya que tienen la orden explícita de su jefe de no cambiar “ni una coma”.
Dicha reforma fomenta un modelo eléctrico cuya implementación favorece mayores emisiones de gases de efecto invernadero, cuyos impactos en la salud y en el ambiente son científicamente comprobados. También está involucrado un ingrediente comercial en perjuicio de los consumidores al grado que la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) recomendó no aprobarla en los términos propuestos, ya que podría afectar severamente la competencia y libre concurrencia en la generación y comercialización de energía eléctrica del país.
Dicha propuesta es absurda pues AMLO, todo su equipo y seguidores, deben entender que retroceder no es una opción. Con muchas circunstancias en contra, y pocas a favor, de todos los desaciertos de nuestro mandatario, esta idea es una de las más perjudiciales y desafortunadas tanto para el medio ambiente, la salud de la población, nuestras relaciones internacionales e incluso nuestra economía.
Lo contrario al conocimiento científico es la superstición, por lo que sugiero que el primer paso que debe dar la 4T es confiar en la ciencia y fomentar su desarrollo, luego prestar atención a los datos que arrojan las investigaciones del uso de las tecnologías amigables con el planeta, para con ello, aplicando una eficiente metodología, invertir y apostar por el uso de las energías renovables para reducir costos, incrementar la calidad de vida y aumentar las fuentes de empleo.
Países como México que aún están en vías de desarrollo deben propiciar la inversión en proyectos sustentables que den beneficios sociales, ambientales y económicos para evolucionar de una manera eficaz, es decir, con desarrollo sostenible.
Y si bien el fin de la tierra no será mañana, tenemos que transformarnos urgentemente con acciones que nos permitan tener un impulso ambiental y social óptimo en el futuro, ya que para lograrlo se exige que estemos a la vanguardia, y debemos irnos adaptando a las nuevas tendencias y a un nuevo entorno, pues el mundo ha cambiado, esta pandemia nos demostró lo espontáneo de las problemáticas mundiales, que no hay tiempo y que ante una crisis se debe actuar a la brevedad. La 4T debe entender inmediatamente, sin filias ni fobias, tampoco invocando fantasmas del pasado, que el uso de energías limpias es algo necesario, urgente, global e inevitable.
El funcionamiento del mundo a través de alternativas renovables es una necesidad y una realidad, pero el actual Gobierno de México se empeña en refinar más, producir más combustóleo residual, quemarlo en termoeléctricas de CFE, pagar más, enfermar y matar a los mexicanos de contaminación, violar la Ley, el Acuerdo de Paris de Cambio Climático, etc.
Nosotros los ciudadanos debemos actuar ya, exigiendo se dejen esas prácticas arcaicas e impulsar desde las sociedad civil las ideas verdes que nos garanticen un porvenir próspero para nuestros hijos y futuras generaciones.
Delírium trémens.- El Presidente sí lincha, recordemos lo que dijo acerca de agrupaciones interesadas por el medioambiente: “Todo esto [la sociedad civil] fue un invento para justificar un sistema, que se creó como un completo andamio de simulación, atendido por personas que hicieron la vista gorda y permitieron el saqueo con impunidad”… “No me digan que desde que soy el presidente no puedo hablar, es decir, quedarme atrapado ahí… “No se puede hablar”, “hay que aguantar”, es decir, “somos los analistas, somos los expertos, somos los intelectuales, somos los de la sociedad civil, somos independientes”. “No, eso es un cuento de hadas”.
@luisglozano