“Ningún pueblo cree en
su gobierno a lo sumo,
los pueblos están resignados”
Octavio Paz
En este magno proceso electoral, una criminal captura de algunos municipios estratégicos parece estarse maquinando. El primer paso para debilitar buena parte de un territorio es contar con personal idóneo dentro de los ayuntamientos.
En esta próxima y nueva reconfiguración del mapa criminal, porque al parecer no se podrá detener tal suceso delincuencial, la densidad criminal en pequeños territorios harán que las acciones en contra de la delincuencia desde el nivel federal y local, sucumban.
El nuevo gobierno federal creo que debería ajustar su mira en ello. Es necesario que se diseñen políticas criminológicas distintas a nivel local de las que se han implementado hasta ahora, y que todos sabemos que no han tenido éxito. Cito un ejemplo: Algunas corporaciones de policía municipal no portaban armas de fuego en el desempeño de sus labores. Las funciones de seguridad estaban concentrados en determinados órdenes de gobierno, mismos que facilitaban, primero, las condiciones de mando y segundo la focalización de la seguridad y de respuesta de fuego a las autoridades estatales.
¿Qué paso? Algunos Gobernadores ordenaron y permitieron que la Licencia Oficial Colectiva LOC, de portación de armas de fuego, que había sido otorgada por la SEDENA a las Policías Preventivas y a las Policías Ministeriales estatales, pudiera ser también utilizada por instituciones policiales municipales. Lo que dio como resultado que aquellas policías municipales que tenían funciones constitucionales de prevención del delito y de proximidad social, se convirtieran de la noche a la mañana en un activo importante para la delincuencia organizada y no organizada, para ser atractivamente infiltradas y volverlas clientelares. Y lo que es execrable, también las LOC se las extendieron ilegalmente a empresas de seguridad privada, lo que ha provocado el uso desconocido y sin control de la fuerza letal en perjuicio de la ciudadanía.
La concentración de las tareas de seguridad pública es un tema que debería responder a consideraciones propias de las necesidades de un país en determinado momento histórico, más que a una distribución meramente competencial establecida en la que se pueda considerar que existen funciones que natural y lógicamente corresponden a un orden de gobierno.
Otro apetitoso botín, son los recursos federales, el manipulado y subutilizado programa para el fortalecimiento de la seguridad FORTASEG, que otorga a los municipios magnas cantidades de dinero manoseadas por oscuros intereses, por más Anexos Técnicos que se elaboren siempre es factible darles la vuelta y que terminen en los bolsillos de “aquellos”.
Algo diferente se tendrá que hacer con los Municipios. En Alemania por ejemplo, siendo un país federado como el nuestro, determinó concentrar sus funciones básicas de seguridad pública en las policías de los estados y fusionar a las policías municipales con las policías estatales, de esa forma, hoy las municipalidades alemanas tienen agencias limitadas a aplicar los bandos de gobierno, mediante la emisión de advertencias verbales y multas.
Palermo Italia, hoy es considerada la cuarta ciudad más turística de toda Italia, después de ser famosa por su inseguridad y violencia. ¿Qué hicieron allá en la bota itálica? Las policías locales italianas solo se ocupan de los asuntos de tránsito y vialidad, los que se encargan del control de la criminalidad son los carabineros.
TAPANCO: Inconcebible que en Municipios débiles y cooptados, aún se ambicionen utilizar políticas públicas y de control del delito de primer mundo con tecnología de avanzada, en realidades, netas y vacíos de tercer mundo. En el Municipio de Alvarado Ver., ya hay progresos, pasaron de usar armas de fuego a armas no letales (resorteras).
Francisco.soni@uaslp.mx