GALLARDO VS GALLARDO

Cada día aparecen en el escenario nuevos hechos que robustecen la percepción ya bastante extendida de que en estos momentos el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona no tiene peor enemigo que José Ricardo Gallardo Cardona. Sea por impulsos profundos de su personalidad, por una especie de resentimiento social, por una naturaleza vengativa o por una inescrutable estrategia política, el caso es que un día si y otro también agrede a individuos, a grupos o a instituciones que pasan a engrosar las filas de sus desafectos y adversarios.

Una buena muestra de lo anterior es el sinsentido de excluir u obligar a autoexcluirse a la organización no gubernamental Tradiciones Potosinas A.C. del principal evento de nuestra Semana Santa, la Procesión del Silencio que justo ahora cumple 70 años. Vale decir, como aconseja la sabiduría popular, si no está descompuesto no lo compongas. Salvo razones poderosas desconocidas, el apropiamiento de su organización y administración se muestra más como un capricho, una tosca demostración de poder, una acción antififí o la siempre presente tendencia gallardista a confundir lo grandote con lo grandioso.

Visto que Tradiciones Potosinas se anticipó unas horas al anunciar su apartamiento de la Procesión, la justificación a bote pronto del propio mandatario fue hacer del evento algo más grandote, duplicando el número de sus participantes, hacerla más popular y llevarla al estrellato nacional y hasta mundial.

Alguien debió decirle que la nuestra está considerada entre las tres procesiones de Viernes Santo más importantes del país -por prestancia, belleza y valor artístico de sus imágenes, cantidad de cofradías, solemnidad, vestuario y demás- y es conocida y elogiada en muchos países de éste y otros continentes. 

¿Hacerla más popular? No sé si lo habrá notado en los años anteriores, pero suman decenas de miles los potosinos y potosinas que acuden a presenciarla con gran devoción y respeto. En cuanto a hacerla más grandota, ya ayer lo dijo con acierto la columna De Todos de este Diario: Si con sus actuales contingentes la marcha tarda entre tres y cuatro horas de inicio a fin, ¿de verdad pensará Gallardo que habrá gente -la mayoría de pie- dispuesta a permanecer entre seis y ocho horas para retirarse a sus casas de madrugada? Ocurrencias de risa.

Pero regreso a la reflexión en la perspectiva política de cómo RGC se genera problemas cuyo desenlace puede ser sencillo o letal. Lo de Tradiciones Potosinas y la Procesión del Silencio es lo más reciente pero no lo único:

A estas fechas, a pocos días de completar el 25 por ciento de su sexenio, Gallardo Cardona se las ha arreglado para lastimar, ofender o irritar a la Universidad, a los seis mil jubilados que ven achicarse sus fondos de Pensiones, a los siete u ocho mil afiliados de los principales sindicatos de la burocracia; a los maestros de la sección 52 del SNTE que ya no soportan el entreguismo de su líder; a los no pocos alcaldes que han sido obligados a cambiar de partido para no sufrir represalias presupuestales; a centenas de proveedores y contratistas a quienes no les pagan por no ser de los pocos favoritos, a los constructores de casa desplazados por la competencia traída exprofeso de fuera para los moches al alza; a integrantes de su propio gabinete que humilla con semáforos de rendimiento chafas o regaños públicos; a no pocos empresarios del Consejo Asesor que ya cayeron en cuenta de que nada más los han utilizado y de que les están levantando enfrente una competencia bestial, sobre todo en el ramo inmobiliario. No es ésta una lista exhaustiva, pero creo que ilustra bien la idea.

¿Qué busca Gallardo Cardona abriéndose tantos frentes simultáneos? No lo sé, y me atrevo a conjeturar que probablemente ni él mismo lo sabe; a lo mejor simplemente se deja llevar por pulsiones. Lo más fácil sería deducir que se trata de una demostración de fuerza, pero la pregunta lógica es ¿para qué, quién lo está desafiando? Habrá quien pueda pensar de inmediato que esos frentes le son irrelevantes, habida cuenta de su amplio respaldo popular, que es real y amplio. O quizá son monólogos frente al espejo que se salen de control y de la habitación. 

Puede ser, pero soy de la idea de que si no son conflictos hijos de sus arranques, ocurrencias y berrinches, se trata de un intento tan fallido como peligroso de imitar a Andrés Manuel López Obrador. Si así fuera, estaríamos ante un craso error

Este es tema para otra columna por la extensión que ese abordamiento reclama, pero a reserva de pasar revista a las profundas diferencias de contexto, de proyectos, alcances, formación e intenciones entre AMLO y RGC, por ahora permítaseme enumerar nada más dos: López Obrador es un hombre ilustrado. A muchos podrá no gustarnos su interpretación de la historia nacional, pero de que la conoce, la conoce. Igual pasa con rubros puntuales de las ciencias sociales. Otra diferencia obvia es que el Presidente no tiene abierta ninguna carpeta de investigación.

¿A qué voy con esto? A que una imitación de López Obrador sin mañanera, sin un mínimo sustento ideológico o doctrinario, se vuelve una caricatura sin gracia.

¡QUÉ COSAS!

Más de un año después de habérsela ofrecido al diputado expriista Mauricio Ramírez Konishi, los mandos nacionales del partido Movimiento Ciudadano resolvieron en sentido diferente el pendiente de su dirigencia estatal, con lo que parece ser una fórmula para el desastre: una dirigencia “colegiada y provisional”.

Nada más lejos de mis intenciones que descalificar de antemano el trabajo que vayan a realizar las y los integrantes de la nueva Comisión Operativa Estatal (así se llama en el MC lo que en otros lugares menos barrocos se conoce como Comité Directivo Estatal), pero sí es inevitable detenerse un poco en lo precaria y propensa a conflictos situación en que los ha colocado Dante Delgado.

De entrada, la calidad de provisional es un hándicap en contra de la nueva dirigencia naranja. ¿Qué actor político de cualquier calibre o región puede sentirse motivado a conseguir acuerdos con un grupo directivo que puede ser sustituido en cualquier momento? No sé, pero espero saberlo pronto, por qué si los órganos nacionales del MC tienen las atribuciones normativas para hacerlo no designaron una comisión por tres o cuatro años, según lo contemplen sus estatutos. Ese sólo dato, que garantizaría llegar a las elecciones del 2024 y eventualmente hasta las del 2027, le daría mucho atractivo a las negociaciones con Marco Gama y acompañantes.

Por lo demás, aunque el senador expanista tiene oficialmente el carácter de “Coordinador” de la ya citada Comisión Operativa Estatal, es obvio que la referencia de Dante al carácter “colegiado” es un aliciente para que cualquiera de los otros seis integrantes demande votaciones hasta para decidir la marca del papel del baño, lo cual en automático desataría una contienda interna y búsquedas agotadoras de alianzas y pactos entre ese minúsculo grupo. Dicho de otra forma: se alienta el riesgo de que los siete integrantes de la COE consuman más energías en grillas internas que en trabajo de campo, de proselitismo. Nos parece obvio también que el ecumenismo presente en la integración el grupo puede pasar de fortaleza

 a debilidad.

Ojalá que Gama Basarte, Marvelly Costanzo, Josefina Salazar, Paola Arreola, Isabella Lastras, Mauricio Ramírez y Juan José Jover logren no confundir grilla con política ni proyectos personales con causas partidistas, y se pongan a hacer las cosas bien. Cuentan con un activo muy valioso para hacer atractiva la incorporación de nuevos militantes a Movimiento Ciudadano, ojalá no lo desperdicien. Me refiero a Luis Donaldo Colosio Riojas, quien ya dejó atrás su negativa rotunda a participar en la elección presidencial del año próximo, y aunque dijo que no es militante formal de MC, dejó claro que es el partido con el que se identifica y en el cual 

seguirá participando.

Las encuestas más recientes, hay una muy interesante, con 1,600 entrevistas en vivienda encargada por el periódico El Economista a Mitofsky, dejan clara una cuestión: en los diferentes escenarios y careos las cifras de la oposición mejoran notablemente si van juntos PAN, PRI, PRD y MC, y más si el candidato de esa alianza fuera Luis Donaldo.

COMPRIMIDOS

Esto que sigue hubiera encajado bien en el primer apartado del texto, pero es un hecho tan peculiar e ilustrativo que amerita ser destacado en su propio Comprimido: Sucede que el mismo personaje que le dijo a un funcionario público de buen nivel que traía caca en la cabeza y que a quienes no simpatizamos con su local idea de construir con dinero público un Domo II nos dijo que somos de mentalidad chiquita y jodida, anteayer se alcanzó la divina ocurrencia de recomendarle a Leonel Serrato “cuidar las formas” en su trato con otras personas. Obvio que don Ricardo no tiene idea de qué son esas cosas que se llaman congruencia y autocrítica.

Metido en terrenos que no son los suyos y sobre los que obviamente no escucha a nadie que sí sepa, en su respuesta a la periodista Lourdes Mendoza de El Financiero el mandatario potosino no se quedó con las ganas y arremetió contra “un grupo de conservadores”. Tip gratuito: varios de ellos forman parte, a invitación suya, del Consejo Asesor Empresarial que él, Gallardo, integró y elogió a llenar.

La circunstancia de Elías Pesina como dirigente estatal del PRI, es entre conmovedora y graciosa. Hasta dónde alcanza nuestra información, si de él dependiera ya hubiera abandonado el cargo hace meses. Estaba por concretar su salida cuando al tal Alito se le ocurre modificar los estatutos para alargar su período, lo cual puso en una situación incierta a Pesina; consultó y le dijeron que se quedara. Ahora que un buen número de inconformes con su gestión le exigen que se vaya, prácticamente lo obligaron a decir que ni madres, pues no es lo mismo irse por voluntad propia que a patadas. Y para completar la broma, entre los firmantes identificados del desplegado hay varios que ya no son priistas y otros cuyos nombres fueron incluidos sin consultarlos.

De ser cierta la versión, es algo que tardará meses en concretarse. Lo menciono porque, como diría Jorge Castañeda, hay chismes muy sabrosos. Según esto, a finales del año Gabino Morales deja su encargo en Bienestar para irse de candidato a diputado federal, y lo sustituirá Leonel Serrato Sánchez, el mismo que viste y calza. Capaz que saca del cajón su célebre y enjundioso discurso aquel de “¡Los Gallardo ya se van!”. Ni cómo aburrirse uno.

Hasta el próximo jueves.