Rosalba Regalado / Tec de Monterrey
Según pronósticos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el 60% de la fuerza laboral mundial podría llegar a estar compuesta por colaboradores y contratistas independientes, tan solo en México a finales del 2023, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Historia (INEGI) el número de trabajadores independientes ascendió a 16.4 millones, una cifra en la que vale la pena reflexionar.
Cada vez es más frecuente observar que, diversas personas han optado por esta modalidad de trabajo independiente, vemos en muchos de los casos la decisión de pasar de ser colaboradores "tradicionales", es decir, que tienen un contrato fijo y forman parte de la plantilla laboral de una organización a decidir ser trabajadores independientes o "trabajadores gig" (por su término en Inglés gig workers), este término se refiere a trabajadores expertos en determinadas disciplinas que ofrecen sus servicios y experiencia a más de una organización de forma independiente y, en la mayoría de los casos, por medio de una plataforma y de manera simultánea ¿es éste un concepto nuevo? , si habláramos de un nuevo modelo diríamos que sí, aunque en América Latina ha existido el trabajo independiente desde hace algunos años, por ejemplo, los servicios de aplicaciones tecnológicas de taxi, el servicio de entrega a domicilio, el espacio de alojamiento, solo por mencionar algunos.
¿Cuál es la relevancia de este fenómeno en nuestro contexto actual? Veámoslo bajo tres perspectivas: a) Como un fenómeno social y laboral clave que contribuye de forma significativa a la economía de un país, considerando que estas personas forman parte del nuevo modelo denominado "gig economy", un sistema de mercado libre donde las personas desempeñan trabajos temporales o realizan tareas específicas, que cobran de forma independiente sin tener que trabajar para un empleador. b) Desde el enfoque empresarial, surge las siguientes preguntas ¿qué tanto las empresas están dispuestas a ofertar proyectos que demanden mayor agilidad para la organización a trabajadores bajo esta modalidad? ¿qué interés hay por ser parte del modelo o solo ven al gig worker como la oportunidad para dejar de pagar ciertas compensaciones? ¿qué retos enfrentan estas personas con esa modalidad laboral?, pues la adopción de la digitalización laboral y la conceptualización de la flexibilidad laboral dentro de las culturas organizacionales actuales, asimismo, el que una organización considere como parte de sus estrategias en la gestión de talento apostar por integrar gig workers a sus filas también representa ventajas importantes para ello se requiere una adecuada planeación y madurez en sus procesos.
Finalmente, la última perspectiva y creo la más relevante desde el enfoque del gig worker, es que aquel profesional independiente que elige su propio camino laboral enfrenta muchos desafíos, uno de ellos enfrentarse a la dificultad de mantener un flujo constante de proyectos que le permitan al menos tener un ingreso estable y por otro lado el paradigma que representa la necesidad de lograr una garantía de derechos laborales bajo un enfoque de trabajo como éste.
Ahora bien, con estos aspectos previamente señalados, vale la pena pensar en los motivadores de estas personas, y reflexionar en los siguiente: ¿qué tan dispuesto está a sacrificar sus ingresos? ¿qué condiciones de trabajo debería aceptar para lograr también el equilibro y beneficios laborales? Definitivamente hay interrogantes que se deben descubrir, sobre todo considerando la tendencia de crecimiento de las diversas modalidades de trabajo, para las nuevas generaciones que nacieron en ambientes digitales es inconcebible pensar en permanecer más de un año en una organización, y consideran que no es opción, con esto ¿nos estamos encontrando con colaboradores fugaces?, la idea de la estabilidad laboral ha evolucionado de muchas formas, por eso es momento de empujar nuevas leyes y políticas para estos colaboradores antes de que se convierte en una necesidad inmediata, ¡Es momento de repensar!
Rosalba Regalado, directora de entrada y profesora del departamento de gestión y liderazgo en la escuela de negocios del Tecnológico de Monterrey, región Monterrey