Hay dichos populares que lo expresan muy bien. Me vienen algunos a la mente: Les salió el tiro por la culata, se dieron un balazo en el pie, y creyeron que todo el monte era orégano. Pareciera además que comienza a hacerse presente el fenómeno descrito por el doctor Nava, quien decía que los potosinos somos como el atole: tardamos mucho en calentarnos, pero luego tardamos más en enfriarnos.
A cambio de encarcelar quince días a dos mujeres y casi treinta a un joven huasteco, los tres vinculados con medios de comunicación digitales, las figuras sobresalientes del gallardismo y su proyecto caciquil en construcción, llevan más de un mes bajo inclemente fuego mediático nacional e internacional y crecientemente local.
Su estrategia para acallar a sus críticos por vías de hecho o mediante la intimidación, que en un primer momento pareció que cumpliría sus objetivos en buena medida, pronto hizo agua y comenzó a revertirse. Comunicadores, sobre todo jóvenes, que ante las primeras aprehensiones anunciaron su determinación de cerrar sus páginas o portales, poco después decidieron seguir dando la batalla, alentados principalmente por el inusitado respaldo de los medios y periodistas más pesados del panorama nacional.
La ecuación se explica sola: a cambio del castigo infligido a Eréndira, Alejandra y Christian, los adalides del movimiento Ricardo Gallardo, Héctor Serrano y la senadora González Silva, han tenido que soportar severas críticas, señalamientos y descalificaciones de algunas de las plumas y voces más reconocidas del periodismo nacional, difundidas en los medios impresos y electrónicos de mayor alcance en el país.
Además, los mencionados liderazgos del gallardismo están en la mira de organismos internacionales vinculados con la defensa de la libertad de expresión, que si algo han acreditado al paso de los años es su consistencia y persistencia en la defensa y promoción de sus principios. Es el caso de Artículo 19.
A cambio, insisto, de un proyecto fallido para castigar a unos pocos medios y amedrentar a otros, Gallardo, Serrano y doña Ruth han tenido que soportar semanas de constantes y duros cuestionamientos de comunicadores de la talla de Ciro Gómez Leyva, Carmen Aristegui, Azucena Uresti, Carlos Loret, Luis Cárdenas, Claudio Ochoa, et al. Intensificaron la andanada los medios nacionales de mayor alcance, como Televisa, Reforma, El Universal, Milenio, SinEmbargo.mx y varias cadenas de radio.
La conclusión es fácil: pagaron demasiado caro -y siguen pagando-, sus afanes represivos. Qué bueno que así haya sido, porque esas ganas de sofocar críticos y acallar voces disidentes deben cesar, salvo, claro, que estemos ante actitudes de demencia total.
En la escena local, la ya muy famosa Ley Serrano logró encarcelar dos semanas a Eréndira y Alejandra, pero a cambio propició un encuentro solidario entre comunicadores potosinos de distintos medios y distintas épocas. Con ese recobrado sentido de cuerpo que andaba muy diluido, reitero que serían síntomas de locura mayor emprender nuevas acciones represivas contra el periodismo potosino de todas las regiones.
El timing no está ausente. Sin duda que ningún momento sería favorable para recibir un baño de basura como el que han sufrido los personajes antes mencionados. Pero hay malos y peores. Uno de los hechos más difíciles de entender es por qué se emprende la aplicación de la Ley Serrano justo en momentos en que el gallardismo requería de toda su prestancia para negociar favorablemente los términos de la sucesión gubernamental, con el PVEM para empezar y luego con Morena y PT.
Gallardo Cardona acudió a mesas de negociación política cuando los medios informativos y los periodistas más destacados a nivel nacional lo apaleaban, junto con Serrano, hasta dejarlo maltrecho y sangrante. En esas condiciones, difícilmente podía sostenerse en una postura dominante e inflexible.
Cuál resulte ser el costo político real del infortunio traído por la Ley Serrano, lo sabremos en las próximas semanas, conforme se definan las variables que siguen flotando en el espacio: ¿Van en alianza Morena y Verde, sí o no? Si lo hacen querrá decir que la senadora Ruth queda fuera de la jugada y entonces se abren nuevas interrogantes ¿quién pone el candidato o candidata, Morena o el Verde? Si es este último, ¿con quién la juega? Tendría que improvisar luego de años enteros dedicados a construir, pulir y cuidar la opción de la esposa.
Las dificultades se agigantan porque en el supuesto de la alianza sin la senadora y con la definición de la candidatura en manos del gallardismo, el trasvase de respaldos y simpatías de doña Ruth a cualquier otro prospecto verde-gallardista estaría ocurriendo en momentos en que los jefazos del movimiento están siendo apaleados sin piedad en los medios.
Negociar y tratar de poner condiciones justo cuando se padece el más grave daño reputacional del sexenio, se vuelve muy complicado.
Y no es cuestión de palabras. Es cuestión de hechos. Sé con certeza de unos cuantos alcaldes postulados por el Verde que muy en corto expresan ya serias dudas sobre su apoyo incondicional al proyecto gallardista. ¿Por qué? Porque crecen las sospechas de que va a fracasar.
CONSECUENCIAS
En la persecución de sus objetivos políticos, la administración gallardista está corrompiendo y envileciendo a nuestros principales cuerpos policíacos. Vea usted.
Como le comentamos brevemente la semana pasada en este mismo espacio, el exalcalde de Tampamolón (2018-2021) Isidro Mejía Gómez y su esposa, fueron detenidos por aquellos rumbos hace cosa de un mes. Oficialmente, según consta en los informes policiales, se les detuvo cuando circulaban por un camino a bordo de su camioneta Ram color rojo, por haberse mostrado sospechosos al cruzarse con elementos de la Guardia Civil Estatal. Les marcaron el alto y al revisar el vehículo encontraron un arsenal, compuesto por cinco armas largas, tres cortas, cargadores y cartuchos útiles.
Por tratarse de un delito federal, fueron remitidos a la delegación de la Fiscalía General de la República, la cual a su vez los consignó ante un juez de distrito. Ahí, la defensa tuvo oportunidad de hacer su trabajo, presentando media docena de testimonios coincidentes, respaldados por videos grabados por cámaras de vigilancia particulares, de vecinos de Mejía Gómez y señora.
Lo que quedó acreditado ante el juez es contrario a lo asentado por los agentes de la GCE en su Informe Policial Homologado. Lo que el juez constato fue que, según testimonios y videograbaciones, a la hora que los agentes policiacos dicen haberse encontrado circunstancialmente con los detenidos en un camino, en realidad las patrullas de la corporación estatal arribaron a la casa de Mejía Gómez y señora, de donde los sacaron por la fuerza a bordo de su propia camioneta Ram roja, que estaba estacionada al interior de la vivienda
Respecto de las armas, no se tiene claridad sobre su origen, pero dado que se demostró que todo fue un montaje de la GCE, ese punto se volvió irrelevante y los detenidos fueron liberados días más tarde.
Lo que de aquí se sigue es traumático: ¿Qué aprendieron los elementos de la Guardia Civil Estatal que participaron en esa puesta en escena? Sin duda, que pueden detener y encarcelar a quien se les antoje simplemente inventando los hechos en sus informes oficiales.
No sé cuántos agentes hayan participado en este entramado, pero no creo que hayan sido pocos, con jefes supervisándolos. Los que sean y con las insignias que porten, son ya elementos policíacos corruptos, corrompidos. Lo triste es que lo son por decisión de sus superiores, que los mandaron a cometer varios delitos; a inventar un suceso, a capturar y encarcelar a quienes sabían que eran inocentes y a mentir tranquilamente ante las autoridades judiciales.
Ignoro si alguno o algunos de ellos sientan remordimientos de consciencia, si estén buscando otras formas de ganarse la vida donde sus jefes no los obliguen a delinquir, pero de lo que sí estoy seguro es que uno o varios estarán considerando la conveniencia de hacer cosas parecidas sin instrucciones superiores. Hacerlas porque quieran extorsionar a alguien, porque quieran cobrar venganza de quien sea o simplemente porque quieran demostrarse de lo que son capaces.
¿Y si nos los topamos en la calle? ¿Y si los mandan por nosotros?
COMPRIMIDOS
Oficialmente mañana viernes se abre y se cierra el plazo para que los aspirantes a Coordinadores Estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía de Morena en San Luis se registren ante las autoridades partidistas. Conviene tener presente que en materia electoral los únicos plazos fatales son los que establecen las leyes de la materia. Es decir, los procesos partidistas pueden tener su propio calendario, pero para efectos de que sus abanderados puedan participar o no en las elecciones, los plazos que cuentan son los que por mandato de ley observan el INE, el Ceepac y los tribunales electorales. Les cuento esto porque si algo extraño sucede mañana, todavía quedará tiempo de encarrilar las cosas.
Alguien con acceso y buen espíritu ciudadano debería sacar al gobernador Gallardo Cardona de lo que parece ser un error producto de un fallo de información. Tendría que explicarle que las obras municipales que tiene paralizadas con subterfugios legaloides no son para arreglar la casa del alcalde Enrique Galindo o la calle de acceso. Se trata de proyectos públicos que beneficiarán a miles de ciudadanos que ninguna vela tienen en el entierro de los pleitos políticos. Los afectados incluyen muchos ciudadanos a los que no tarda el gallardismo en irles a pedir su voto.
Como se advirtió públicamente hace varios meses, desde que se hizo evidente que estaba siendo construido con columnas de dos alturas diferentes, el puente presumido como el más grande, importante y majestuoso de la zona conurbada quedó con un chipote en la parte más alta de su superficie de rodamiento. A baja velocidad es molesto, pero a alta es peligroso. Nomás por no dejar: Cuándo y cómo se cumplió la licitación; quién y de dónde es el contratista, cuál fue el costo real de la obra, y si habrá alguna sanción para el responsable de la falla.
En Palacio de Gobierno hay cierta alarma porque el Secretario General se desapareció. No se sabía si estaba enfermo o si había sido abducido por extraterrestres. Reapareció con dos síntomas: siente que la virgen le habla y le dio por fingir demencia. Se autorecetó nadar de a muertito el mayor tiempo posible. Seguro se auto borró de la lista de posibles.
Hasta el próximo jueves.