Guardia Civil Estatal en muerte fetal intrauterina

“No sospecho de nadie pero desconfío de todos”.

Cantinflas.

Dice la sabiduría popular, lo que nace mal, termina para tamal; del bien empezar, nace el bien acabar; árbol que crece torcido jamás su rama endereza; cuando de mala parte viene la oveja, allá va la pelleja, etc.

El gobierno estatal pretende reformar la Constitución del Estado y tres leyes en seguridad para “alinearse”, ya que se comparte y a la vez se avala como exitosa la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, para crear una Guardia Civil Estatal. Pero es necesario hacerlo bien, máxime en temas de seguridad, una oportunidad despilfarrada. Y peor aún, cuando el Senador Monreal Ávila coordinador de la bancada de MORENA, reconoce la urgencia de modificar la estrategia de seguridad del gobierno federal. 

Se equivoca la iniciativa del Ejecutivo al considerar a la actual Secretaría de Seguridad y a la Dirección General de la misma Secretaría, como entes depositarios de autoridad y planeación. No, no son dos instituciones disímbolas, es una sola Secretaría de Seguridad Pública, que tiene para sus fines y metas varias direcciones. 

No es una “reingeniería estructural”, no son “nuevas instituciones” de seguridad, son estrictamente cataplasmas jurídicos, para cambiar de denominación y ahora sí, en dos “entes” distintos: Una Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana con un General al frente y por otro lado, un “Comandante” de la Guardia Civil Estatal, también de extracción militar, pero, como llaneros solitarios. El primero estrictamente D.O.S. (de orden superior) de la SEDENA, que servirá de parapeto y adorno, el segundo, “operativo” para dar “madrazos” a diestra y siniestra y sin salir a los medios de comunicación, mucho menos a rendición de cuentas. Una cadena de mando muy “sui géneris”, por decir lo menos. 

No se cumple ni se cumplirá con el modelo de carácter civil, disciplinado y profesional como se argumenta, sin embargo, al fin y al cabo ejercerán funciones estrictamente policiales, no de guardias de almacenes o de tiendas de conveniencia.

Como colofón, al Legislativo se le hace bolas el engrudo, ¿Cómo atender el parto del moribundo “Guardia Civil”? Por no convocar a un ejercicio de Parlamento Abierto en todo el Estado para la discusión de la iniciativa del Ejecutivo. No proponen, la discusión de la minuta de reformas constitucionales por las cuales se pretende crear dos instituciones de seguridad. Desdeñan, un amplio proceso de discusión, en el que se incluya la participación de la sociedad en general y de organizaciones especializadas en el tema, que no sea limitativa a la participación meramente presencial. 

No convocan a instituciones académicas y sus representantes, organizaciones de sociedad civil y sus representantes, especialistas en el tema y demás organismos y ciudadanas y ciudadanos a participar en el ejercicio de Parlamento Abierto para llevar a cabo el análisis del proyecto de Decreto en materia de seguridad pública que tendrá un impacto en los potosinos.

A lo que más les dio, es habilitar la página web del Congreso por si alguien esta interesado en aportar algo, o ir hasta el centro de la ciudad y en oficialía de partes del Congreso presentar su petición por escrito para que se la sellen. O, un “Foro de atole” con policías, a ver que opinan de las reformas. Esto, no es socializar una iniciativa de reforma constitucional.

TAPANCO: Las omisiones transcendentales de discusión serán costosísimas: Constitucionalidad y Convencionalidad, Derechos Humanos, Fortalecimiento del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Federalismo y Seguridad Pública, Militarización de la Seguridad Pública, Profesionalización, Capacitación y Uso de la Fuerza, Armas de Fuego permitidas, Explosivos e Incapacitantes menos letales, entre muchas más…

Francisco.soni@uaslp.mx 

Twitter: @franciscosoni