Me parece que, en lo que hace a Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila de García Villegas (nombre con el que aparece en varias páginas del sitio web de la Suprema Corte de Justicia de la Nación) y el señor López (su jefe, el Presidente), hay una comunicación un tanto peculiar que, me parece, presenta tres alternativas: o López Ignora a la renombrada Secretaria de Gobernación, o bien la consulta pero no le hace caso y, la tercera opción, es que la señora Sánchez Cordero haya perdido el rumbo (una opción alternativa es que solo disimulaba en su paso por la Corte y siempre ha sido ignorante), pues solo así se explicaría que deje hacer tantas tonterías a López.
El pasado miércoles el señor López convocó a unirse a la Guardia Nacional a jóvenes interesados en prevenir el delito, preservar la seguridad y hacer frente a la delincuencia; esos son, al dicho de López, los objetivos de esto que ha llamado Guardia Nacional.
No me detendré en el hecho de que hay en curso una reforma constitucional para dar cabida a las ideas de López y sus amigos, pues pretenden modificar algunos preceptos de la Norma Suprema para dar lugar a esta ocurrencia (como lo están haciendo con otros tremas). En lo que sí me detengo es en el hecho de convocar extemporáneamente a integrarse a la Guarda Nacional, pues, si bien el llamamiento va dirigido a lo que será el resultado de la reforma, en la Constitución que traen entre manos, ya existe una Guardia Nacional y, por tanto, esta convocatoria debe entenderse referida a la misma, a la ya existente, salvo que la señora Sánchez Cordero o algún tinterillo consejero presidencial no le haya explicado a López que, habiendo ya este cuerpo militar vigente, lo que hizo en realidad solo puede entenderse a lo que hay, no a lo que habrá.
Me referiré a varios artículos constitucionales: el 10 señala que los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, para su seguridad y legítima defensa, con excepción de las prohibidas por la Ley Federal y de las reservadas para el uso exclusivo del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Guardia Nacional; el 31 fracción III menciona que es obligación de los mexicanos alistarse y servir en la Guardia Nacional, conforme a la ley orgánica respectiva, para asegurar y defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de la Patria, así como la tranquilidad y el orden interior; el 35 fracción IV dice que es derecho de los ciudadanos mexicanos tomar las armas en el Ejército o Guardia Nacional, para la defensa de la República y de sus instituciones, en los términos que prescriben las leyes; el 36 fracción II marca que es obligación de los ciudadanos mexicanos alistarse en la Guardia Nacional; el 73 fracción XV atribuye al Congreso de la Unión la facultad para Para dar reglamentos con objeto de organizar, armar y disciplinar la Guardia Nacional, reservándose a los ciudadanos que la forman, el nombramiento respectivo de jefes y oficiales, y a los Estados la facultad de instruirla conforme a la disciplina prescrita por dichos reglamentos; el 76 fracción IV señala que es atribución exclusiva del Senado dar su consentimiento para que el Presidente de la República pueda disponer de la Guardia Nacional fuera de sus respectivos Estados, fijando la fuerza necesaria; el artículo 78 determina que es facultad de la Comisión Permanente del Poder Legislativo prestar su consentimiento para el uso de la Guardia Nacional en los casos de que habla el artículo 76 fracción IV; finalmente, el 89 fracción VII atribuye al Presidente de México disponer de la Guardia Nacional para los mismos objetos, en los términos que previene la fracción IV del artículo 76.
¿Cuál es la situación extraordinaria, inminente, actual, grave, de riesgo para la patria que López sabe y no nos dice? Solo así podría entenderse una convocatoria a la Guardia Nacional en este momento pues, se insiste, su proyectada reforma aun es nada. Mientras no la logre, su convocatoria no puede tener existencia real y legal, salvo para la Guardia Nacional vigente.
¿Se lo habrá dicho su Secretaria de Gobernación, o a ella tampoco se le ocurrió leer antes la Constitución?
Una nota final: se diga lo que se diga, con los eufemismos que se quiera, basta leer la reforma que propone el partido político de López para darnos cuentas que, se militariza la seguridad pública, como lo comentaremos en alguna otra columna posteriormente.
@jchessal