I.- Escenario Catastrófico II.- ¿Conviene a México la coalición

I.-El presidente está muy equivocado o simplemente miente cínicamente cuando afirma que “vamos muy bien, requetebién”. No es así.

Los días que corren en nuestro país, son cada vez más ominosos, más aciagos, porque a la crisis terrible de violencia que va en aumento el número de víctimas mortales de cada día, que ya se estima en más de 100, le sigue el aumento del no menos trágico número de muertes por la pandemia, que llegó a 129,530 hace un par de días y al millón 249 mil casos que se acumulan hasta la fecha. Estas cifras nos hacen recordar la rotunda afirmación del Dr. López Gatell de hace tan solo seis meses, que el país podría alcanzar las 60,000 muertes y “eso sería un escenario muy catastrófico”. 

Pues desgraciadamente, hoy la cifra está ya muy cerca de los 130,000, más del doble, y hasta el momento, por respeto a los mexicanos, el Dr. López debería ya haber dado una explicación sobre cómo es que erró, en esta proporción, porque su aparente seriedad de estos días, no compensa sus carcajadas de días atrás. Por propia dignidad, debería renunciar, pero se siente intocable por la protección que le brinda un presidente que, según lo ha dicho, no le importa la eficiencia, solo quiere incondicionalidad y le tiene sin cuidado los pobres resultados de sus subalternos, a pesar de que se trata de un área tan delicada como es proteger la salud de los ciudadanos.

II.- Creo que preocupa a muchos millones de ciudadanos convencidos de las virtudes y libertades del  sistema democrático-liberal en comparación con otros sistemas políticos que empobrecen a sus pueblos y no respetan las libertades y derechos, el resultado que tendrá para México y los mexicanos, la alianza o coalición de varios partidos políticos de oposición a Morena, para contender en la contienda electoral en curso, para postular candidatos comunes en algo así como la mitad de los 300  distritos electorales federales del país y posiblemente en las candidaturas a gobernador en los 15 estados de la República en los que habrá elección de gobernador y muchas más, de Ayuntamientos y congresos locales.

Si ya de por sí es difícil la designación o elección interna dentro de cada partido, de las candidaturas a los diferentes puestos de elección popular, imaginemos lo delicado que será conciliar las distintas formas de pensar de los partidos, para ponerse de acuerdo en la designación de candidatos comunes. Y ese proceso puede ser tan complejo, que al final de cuentas no se puedan poner de acuerdo y entonces se debilite la fuerza política que podría tener la alianza, al menos en teoría. Es en verdad difícil y quizá hasta peligroso, porque de no obtener los resultados deseados, el país podría caer en una dictadura ya sin disimulos, como las que azotan a otros países de gobiernos pro-socialistas o neo-comunistas en los que todas las libertades quedan anuladas. 

También es ya indiscutible que ha seguido creciendo, a pesar de lo que se diga, la inconformidad hacia los pésimos resultados que ha arrojado la 4T en todos los aspectos: en la atención de la pandemia, en el combate a la corrupción y a la impunidad, en la reducción de la violencia, en la maltrecha economía de la nación y en la de los mexicanos, la pobreza va en aumento y la desconfianza para las nuevas inversiones, también.

La elección del año próximo con 3,505 cargos de elección en disputa, a mi parecer debería marcar una verdadera evolución en la calidad de nuestro sistema político. Creo que puede ser una última oportunidad para empezar a instaurar una verdadera democracia liberal en México que, logrando una mayoría nueva, respete la división de Poderes, los diversos posicionamientos políticos y represente en verdad a todos los ciudadanos y todas las libertades consagradas por la Constitución.

Si la coalición se llega a concretar, a pesar de sus riesgos, será necesario que se adopte una buena e inteligente estrategia. No llamar al voto en contra de AMLO, sino a favor de México, de las libertades y de su futuro. Se deberá tener un acuerdo entre los partidos políticos que defina con precisión lo que proponen a los mexicanos, que pienso deben incluír el respeto a su dignidad, y a sus libertades, el respeto a los valores democráticos,  a los Derechos consagrados en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, el combate genuino a la corrupción, -no simulado como lo está haciendo la 4T- y por supuesto un compromiso absoluto contra la impunidad y a favor de la vigencia plena de la Ley.

En los 3,505 cargos de la elección popular del próximo 6 de junio, los partidos deberían ofrecer y garantizar a los mexicanos que habrán de proponer ciudadanos capaces y de antecedentes limpios y honorables, una promesa para reformar el sistema político que incluya un Federalismo efectivo que garantice la autonomía real de los Municipios y la Soberanía de los estados, niveles más moderados en las remuneraciones de los funcionarios públicos y una reducción gradual de los legisladores locales y federales plurinominales, que distorsionan la representación política de la ciudadanía.

Alfredo Lujambio R.                                   lujambio06@hotmail.com   

PD.-  Es una clara señal de la intención de coartar o anular las libertades de los mexicanos, típica de los sistemas totalitarios, la queja que dijo el Sr. Sergio Serrano Soriano, presidente del partido Morena en el estado, presentará contra el vocero eclesiástico de la Diócesis de SLP, Juan Jesús Priego Rivera, por haber declarado que “la coalición SÍ POR MEXICO, busque quitarle el control del Congreso a ese partido”, “para equilibrar el poder en México”. Que no se le olvide al Sr. Serrano que:  1.- Es del todo legítimo que cualquier partido político busque el poder político, es su objeto de ser 2.- Que la expresión del vocero eclesiástico no es partidista y 3.- Que revise los artículos 6º y 7º de nuestra Constitución política, que garantizan la “libertad de difundir ideas de toda índole por cualquier medio de expresión”. 4.- Revise la historia de algunos de los próceres de México, que han sido miembros notables de la Iglesia Católica.