En esta columna, el pasado lunes escibí sobre la importancia que tendrá la elección de los 500 Diputados y 127 Senadores, quienes integraran el Congreso Federal. Con independencia de las fuerzas políticas que representen quienes lleguen, me parece pertinenente dejarles a los ahora candidatos, algunas ideas relativas a los pendientes legislativos prioritarios a nivel federal, trabajo que sí les toca y que lleva algunas legislaturas aplazado.
La primera idea consiste en que, el Congreso General funcionando como Constituyente Permanente y sabedor además del paso por las Legislaturas Locales, resulta impostergable impulsar una reforma constitucional por demás trasecendente, que complemente la realizada en junio de 2011 en materia de derechos humanos.
Si como lo establece nuestra Carta Magna en su artículo primero, todas las autoridades en el ámbito de sus competencias lo son en materia de derechos humanos, luego entonces resulta urgente modificar el artículo 102 Apartado B que dio origen en los años noventa del siglo pasado, a los Organismos Constitucionales Autónomos de promoción y defensa de los derechos humanos, numeral que sustenta el sistema nacional no jurisdiccional que a su vez creó la CNDH y los 32 Organismos homólogos Estatales; lamentablemente este sistema nació incompleto, al dejar de reconocer que en México existen 2469 municipios libres, los cuales, con sus carácterísticas muy peculiares, sus habitamtes deberían tener garantizado el derecho de contar con una defensoría municipal de derechos humanos, reconocidas en la Carta Magna y creadas a partir de los estándares plasmados en los Principios de París, con la doble función de promover los derechos humanos, pero también con la capacidad de investigar las violaciones a los mismos en el ámbito de su competencia, incluso de emitir Recomendaciones.
Concatenada a esta reforma constitucional de gran calado, resulta impostergable crear precisamente desde la Constitución, el Sistema Nacional de Atención a Víctimas, dotando de una vez por todas a las Comisiones Victimales de todo el país de plena autonomía presupuestal, técnica y de gestión, le urge a estas comisiones victimales ser un ente del tamaño, importancia y profesionalización que tiene por ejemplo la Defensoría Pública Federal, que si bien está vinculada al Poder Judicial Federal, cuenta con altos estándares profesionales.
Nadie puede negar la deuda que se tiene con las víctimas luego de 18 años de un incremento exponencial de homicidios, feminicidios y desapariciones, así como de violaciones sistemáticas a derechos humanos, por ende urge la creación de este sistema.
En el mismo sentido, pero no menos importante implica legislar en materia de responsabilidades de los servidores públicos, para que, se obligue a que, en los Órganos Internos de Control que son el pilar del sistema administrativo disciplinario (autoridades investigadoras, substanciadoras y resolutoras), sus titulares cuenten obligatoriamente con la licenciatura en derecho, considerando que sus determinaciones crean, modifican y/o extinguen situaciones de hecho y derecho que impactan a las personas.
Dejo pues estas tres ideas para aquellos que aspiran a convertirse en legisladores federales, son tres propuestas que por supuesto se pueden discutir, que se les pueden cambiar todas las comas posibles, (de eso se trata legislar), inlcuso me encantaría que los candidatos a legisladores federales las copiaran y las hicieran parte de sus agendas, si hacer política es generar el debate de las ideas, aquí hay tres para que abaderen sus causas, con el único propósito de pasar del spot a la propuesta.
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